Bajo este título sale Nuestra Bandera a la calle nuevamente, pero cualquier persona que la tenga en sus manos y la abra, leerá en la primera página de contenidos: “Pedro Marset, siempre un referente”. No podía ser menos, de quien ha sido durante 30 años director de la revista de debate teórico y político del Partido Comunista de España, de quien apostó por el debate ideológico convencido de que sin hegemonía cultural es mucho más difícil conseguir las victorias sociales y políticas y el propio socialismo. El legado que nos deja constituye un reto y un acicate por alcanzar una posición influyente en el debate de las ideas frente al imperialismo de nuestra época, en la lucha por el socialismo y el comunismo.
En esta línea, la revista llama en su editorial a una reflexión autocrítica para afrontar este momento de intensificación de la lucha de clases a escala internacional. La motivación del presente número es llamar la atención sobre la necesidad de que los partidos comunistas y la izquierda en general dediquemos tiempo y recursos a elaborar un horizonte estratégico de nuestra lucha, de hacerlo actuando en la realidad concreta existente en los diferentes rincones del planeta.
Y es que a los 176 años de que Marx y Engels publicaran el Manifiesto Comunista, el espectro que recorre Europa y el mundo no parece ser el del comunismo, sino el de la extrema derecha. Su creciente importancia en la expresión política de las clases dominantes es muestra de la incertidumbre y el miedo que provocan en ellas la crisis sistémica del capitalismo y los procesos de reconfiguración del poder en el mundo en detrimento de la hegemonía occidental. El actual avance de las fuerzas políticas de la extrema derecha, en sus diferentes facetas, tiene sus raíces en la hegemonía ideológica de los valores neoliberales: la imposibilidad de otro orden social alternativo al capitalismo, aderezados con valores reaccionarios, patriarcales, xenófobos y belicistas.
En esta batalla de las ideas es clave integrar las luchas económicas, feministas, ecologistas y de defensa de la paz como partes de una misma lucha, de manera que avance la conciencia de la necesidad de superar el capitalismo, de la necesidad del socialismo. Hay que plantearse cómo hacer cooperar a fuerzas sociales, sindicales y políticas para construir un Bloque Social y Político que ponga en pie una alternativa de sociedad, objetivo estratégico que va más allá de la plasmación táctica de alianzas electorales.
En este debate nos ha parecido importante invitar para este número colaboraciones que reflejan las visiones de partidos comunistas y obreros que compartimos este tipo de preocupaciones e inquietudes.
No se trata, en este momento, de sacar conclusiones apresuradas, sino de tomar conciencia de la necesidad e importancia de esta reflexión. El PCE ha puesto en marcha un proceso de elaboración de un programa estratégico que abrimos al conjunto de la izquierda, con la intención de que los problemas que nos presenta la coyuntura no nos impidan profundizar en la reflexión estratégica, con capacidad para conectar con el pueblo como motor de todas las transformaciones. Un debate estratégico que debe también abordar cómo reforzar el internacionalismo en un momento de la historia en la que el imperialismo está desarrollando una ofensiva que alimenta una escalada belicista de imprevisibles consecuencias para la vida en el planeta.
Así, la Sección Política incluye artículos de Enrique Santiago, de Willy Meyer, Ricard Juan, Cristina Simó, José Sarrión, Jaime Pastor, Luis Hidalgo, José Luis Centella y Elena Cortés. Se contrastan opiniones sobre el tema reseñado anteriormente. También nos aportan el Partido Comunista Chino, con su autor We Wen, de la Red de Ciencias Sociales de China-Revista China de Ciencia Sociales; de Enrique Ubieta Gómez, director la revista Revolución y Cultura del Ministerio de Cultura de Cuba; Isy de la Cruz Rivas, responsable de Comunicación Social del Partido del Trabajo de México; y las declaraciones del Partido Comunista de la India (Marxista) y del Partido Comunista do Brasil. Cierra la sección el documento La Disyuntiva, publicado en 2019 por diversos autores encabezados por Julio Anguita.
Bajo el epígrafe Arte y Compromiso, la Sección de Cultura aborda el trabajo de Carmen Gaitán Salinas, sobre Manuela Ballester y de Manuel García, sobre el Equipo Crónica. Los Autores Invitados son: Carlos Sánchez-Casas Padilla que analiza el papel de la vivienda en el capitalismo y Miguel Manzanera Salavert con su trabajo sobre Antonio Gramsci.
A la Vuelta con los Clásicos, continuando la conmemoración del centenario de Lenin, ofrecemos el trabajo de Manuel Sacristán El filosofar de Lenin. Agradecemos a Vera Sacristán el permiso para su republicación y a Miguel Candel, la presentación del texto de Sacristán.
Libros, cierra el número con las reseñas de tres obras. La reseña de María José Rodríguez Rejas, “Educar para el bien común: la necesidad del decrecimiento como alternativa al Antropoceno”, sobre la obra de Francisco Javier Díez Gutiérrez Pedagogía de decrecimiento. Educar para superar el capitalismo y aprender a vivir de forma justa con lo necesario. La reseña de Jesús Lacasa Vidal, “Lenin ilustrado” sobre dos libros: Lenine en octobre, de Jean Sanitas y Antonio Parras, presentado por Louis Aragón, y Lenin. El hombre que cambió el mundo, de Agustín Comotto. Y cerrando, la reseña de José Galvez “Vasos comunicantes en un solo sentido” sobre BANDE DESSINÉE CON ACENTO HISPANO, De Pif a Blacksad. Panorámica de la presencia española en la bande dessinée.







