El Gobierno de Navarra ha iniciado esta semana el proceso de declaración de Zonas de Mercado Residencial Tensionado para 21 municipios, que suponen el 68,3% del total de la población de la Comunidad foral. Esta propuesta, que responde a la dificultad para conseguir una vivienda digna que tienen las familias trabajadoras en este territorio, nace del grupo parlamentario Contigo Navarra-Zurekin Nafarroa, coalición donde está integrada Izquierda Unida.
El anuncio, hecho público por la vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro, viene precedida de la modificación de la Ley Foral de 2010 del Derecho a la Vivienda, en una iniciativa legislativa que unió a los grupos parlamentarios Contigo Navarra–Zurekin Nafarroa, Partido Socialista de Navarra, EH Bildu Nafarroa y Geroa Bai. El propósito de esta reforma legal es impulsar la declaración de zonas de mercado residencial tensionado bajo nuevos criterios.
Gracias a esta modificación, se ha podido aumentar el número de municipios que van a poder utilizar herramientas legales para poner límites al precio de la vivienda. Así, para la declaración de zona tensionada ha sido necesaria únicamente la concurrencia de una de las condiciones previstas: que la evolución de los precios, tanto en compra como de alquiler, sean superiores al IPC más tres puntos en los últimos cinco años o que el esfuerzo de las familias, tanto en compra como en alquiler, sea superior al 30% de renta media de los hogares.
Bajo este paraguas jurídico, se inicia, por fin, el camino para la declaración de Zonas de Mercado Residencial Tensionado. Una medida que afectará a los principales municipios navarros y que, en palabras de la consejera de Vivienda, es “necesaria” para tratar de frenar la “permanente escalada de precios de la vivienda que están dejando fuera del mercado a miles de familias”.
Finales de 2025. A diferencia de las otras comunidades donde se está implementando esta medida (Cataluña y Euskadi), el proceso en Navarra no será automático sino que arranca ahora y está previsto que se acabe de formalizar a mediados o finales del próximo año.
Será a principios de enero cuando todo el proceso de declaración de zonas de mercado residencial tensionado entrará en el proceso administrativo propiamente dicho, con la pertinente fase de exposición pública preceptiva de dos meses en donde se recogerán todas las alegaciones que recibamos conforme a la legislación vigente.
Tras este proceso, se emitirá la Orden Foral de Declaración y será entonces cuando el Ministerio de Vivienda facilite el índice para el tope de precios al alquiler que se aplicará en las zonas ahora declaradas. Para finalizar, tras todos estos procesos administrativos, se abrirá un plazo de seis meses para elaborar, junto a los municipios declarados, el Plan de Medidas Específico para cada uno de ellos.
Alquiler y compra-venta. En el caso del alquiler se podrán topar los precios (con el visto bueno del Gobierno central), como ya se hace en Cataluña, mientras que en el caso de la compra se impulsarán otro tipo de medidas, entre las que desde el Ejecutivo Foral han mencionado la rehabilitación de viviendas o la construcción de protegidas.
Arranca ahora, por lo tanto, un proceso administrativo —pero también político— con el objetivo de que la administración pública ponga todos los recursos de los que dispone para poner freno a la escalada especulativa que vive la vivienda en Navarra.
Tras darse el anuncio, el parlamentario y coordinador de Izquierda Unida de Navarra (IUN-NEB) , Carlos Guzmán, valoró positivamente la medida por la que se llevaba tiempo luchando, ya que, en sus palabras “la intervención pública del mercado debe ser la mejor herramienta para garantizar el acceso a la vivienda digna y adecuada frente a la especulación y el rentismo”.
En Navarra se han incluido a 21 municipios en los que se inicia el proceso: Pamplona, Tudela, Egües, Burlada, Barañain, Zizur Mayor, Estella, Aranguren, Berriozar, Tafalla, Ansoáin, Villava, Corella, Noáin, Cintruénigo, Baztan, Alsasua, Huarte, Berrioplano, San Adrián y Peralta. Estas localidades albergan a 459.088 habitantes, lo cual supone el 68,3% de la población total navarra







