Jon Hernández, el parlamentario vasco de Sumar, defendió la enmienda a la totalidad presentada por su formación a los presupuestos del Gobierno Vasco durante el debate que tuvo lugar ayer martes día 10 en la sesión plenaria de la cámara autonómica vasca.
El diputado de la coalición Sumar y también secretario general del PCE-EPK calificó la propuesta presentada por el ejecutivo vasco de continuista con los presupuestos que han estado vigentes en los últimos cuatro años a pesar del cambio de gobierno. «Son unos presupuestos —indicó Hernández— cimentados en el esfuerzo de las familias trabajadoras de Euskadi, y sin embargo incapaces de ofrecer soluciones reales a las dificultades que esas familias trabajadoras atraviesan».
Para el diputado vasco de Sumar los presupuestos «no impulsan la necesaria cohesión social, no refuerza la resiliencia climática, ni apuesta por un modelo económico que beneficie al conjunto de la ciudadanía en términos de igualdad y equidad». Durante su comparecencia declaró no compartir la autocomplacencia del gobierno y definió el carácter de la enmienda que presentaban como aquella que apela «a cambios estructurales en vivienda, en educación, en lucha contra el cambio climático, en sanidad o en hacer esfuerzos en la conexión territorial, gratuidad en el transporte o medidas contra la carestía de la vida y la subida de los precios».
Sanidad
El diputado de Sumar también se refirió a las partidas presupuestarias destinadas al departamento de salud, indicando que pierden peso en el conjunto de los presupuestos para el año 2025. «No hay un aumento significativo del gasto, de la inversión destinada a salud y es incompatible con el relato del propio lehendakari y el conjunto del ejecutivo que ha mantenido durante este año que la salud tenía que ser prioritaria», criticó Hernández. «Son cientos de millones de euros para la sanidad privada mientras se escatiman esos mismos millones de euros para dotar a Osakidetza (Servicio Vasco de Salud) de la capacidad necesaria para no tener que externalizar o privatizar servicios», denunció. «En definitiva —afirmó— no hay una apuesta clara para revertir la situación de retroceso de la sanidad vasca y sobre todo no hay una apuesta clara por la sanidad pública».
Vivienda
En lo referente a vivienda, Jon Hernández explicó que los presupuestos en esta materia no representan «un salto de calado en la ampliación del parque público de vivienda, ni van a garantizar el derecho subjetivo a la vivienda. No van a garantizar que la vivienda sea un derecho y no un negocio». En opinión del diputado de Sumar «en estos presupuestos subyace una política y una filosofía que sigue apostando por la vivienda en propiedad para quien se lo pueda permitir, dando la espalda en este contexto a las necesidades reales de la ciudadanía en el acceso a la vivienda». «Se mantiene —añadió— la lógica de mercado, que considera la vivienda como un objeto a poseer y por tanto susceptible de generar negocio, que es el origen de la especulación inmobiliaria y también de la situación de emergencia habitacional que vivimos en estos momentos».
Rechazo a los presupuestos
Para Jon Hernández la cohesión social debería ser la piedra angular de todo proyecto presupuestario, y «estos presupuestos no responden a esa piedra angular», afirmó, descartando su apoyo a los mismos en nombre de Sumar. «Necesitamos —añadió— una alternativa que mejore las vidas de aquellas personas que generan la riqueza real del país con mucho trabajo, la clase trabajadora que es la mayoría de la sociedad vasca» y denunció que los presupuestos presentados estuviesen condicionados por una fiscalidad injusta, que hace recaer el presupuesto en el esfuerzo de la clase trabajadora «mientras que las rentas del capital y los grandes patrimonios cada vez aportan menos», concluyó.







