Estados Unidos ha iniciado una nueva ofensiva militar contra Irán después de que un helicóptero AH-64 Apache del Ejército estadounidense fuera derribado durante una patrulla sobre el estrecho de Ormuz. El anuncio fue realizado por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que confirmó el comienzo de los ataques este martes por orden directa del presidente Donald Trump.
Según el comunicado difundido por las Fuerzas Armadas estadounidenses, la operación constituye una respuesta “proporcional” a lo que Washington considera una “agresión iraní injustificada”. Los bombardeos comenzaron a las 17:00 horas de la costa este de Estados Unidos y fueron presentados como una acción de legítima defensa tras el incidente ocurrido durante la madrugada.
Horas antes, Trump había confirmado públicamente el derribo del aparato militar. A través de un mensaje, el mandatario explicó que el helicóptero patrullaba sobre el estratégico estrecho de Ormuz cuando fue alcanzado. Pese a la gravedad del incidente, aseguró que los dos pilotos que viajaban a bordo resultaron ilesos.
“Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque”, afirmó Trump, quien defendió la necesidad de una reacción militar ante la acción atribuida a Teherán.
Un nuevo foco de tensión en Oriente Medio
La escalada se produce en un momento especialmente delicado para la región. Oriente Medio continúa afectado por las recientes hostilidades entre Irán e Israel, que han supuesto el mayor desafío hasta la fecha al frágil alto el fuego alcanzado meses atrás.
La televisión estatal iraní informó de que ataques israelíes realizados el lunes causaron la muerte de al menos dos miembros de las unidades de defensa aérea del país. Estos enfrentamientos se suman a la creciente inestabilidad regional y alimentan el temor a una ampliación del conflicto.
Desde Teherán, el ministro de Asuntos Exteriores, Seyed Abbas Aragchi, respondió con advertencias dirigidas a las fuerzas extranjeras desplegadas en las proximidades del territorio iraní. En un mensaje publicado en la red social X, afirmó que la mejor manera de reducir los riesgos sería la retirada de dichas fuerzas.
“Preferimos el lenguaje de la diplomacia, pero también hablamos otros idiomas”, señaló el jefe de la diplomacia iraní, quien advirtió además de que las tropas extranjeras están expuestas a errores humanos, accidentes o posibles situaciones de fuego cruzado.
Un incidente en una zona estratégica
El derribo del Apache se produjo alrededor de las 3:30 de la madrugada frente a las costas de Omán, según informó el CENTCOM. El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles para el comercio energético mundial, ya que por él transita una parte significativa del petróleo transportado por vía marítima.
Los helicópteros AH-64 Apache desempeñan un papel destacado en las operaciones estadounidenses destinadas a controlar los movimientos marítimos vinculados a las exportaciones iraníes de crudo. También han sido utilizados por países aliados de Washington en la región, como Emiratos Árabes Unidos, para interceptar drones iraníes.
Negociaciones bloqueadas pese al optimismo de Trump
La nueva crisis se produce mientras continúan las negociaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo más amplio que sustituya al alto el fuego pactado en abril. Sin embargo, los avances han sido limitados y las diferencias entre ambas partes siguen siendo profundas.
Estados Unidos exige que Irán renuncie a sus reservas de uranio altamente enriquecido, mientras que el Gobierno iraní reclama el levantamiento de las sanciones económicas y la liberación de activos congelados antes de la firma de un acuerdo definitivo.
A pesar del deterioro de la situación, Trump se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un pacto en los próximos días. “Tenemos buenas posibilidades” de firmar un acuerdo en “dos o tres días”, afirmó el presidente estadounidense.
No obstante, el mandatario volvió a advertir sobre la capacidad militar de Estados Unidos y aseguró que, si Washington optara por intensificar los bombardeos, podría causar daños devastadores a Irán. Al mismo tiempo, insistió en que prefiere evitar una escalada bélica que provoque numerosas víctimas.
La combinación de ataques militares, amenazas cruzadas y negociaciones estancadas mantiene la incertidumbre sobre la evolución del conflicto, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una nueva escalada en una de las regiones más inestables del mundo.







