Bajo el título “La construcción de bloque histórico, un reto inaplazable”, Nuestra Bandera sale a la calle con la voluntad de contribuir a este debate. Lo hace modestamente pero con toda sinceridad y determinación porque la construcción de instrumentos unitarios, ha sido, es y seguirá siendo una de las señas de identidad que ha marcado la historia de nuestro partido. Participan en el mismo diversos autores y autoras, que desde sus posiciones políticas, partidarias o desde los movimientos sociales exponen sus opiniones sobre necesidad de articular alianzas entre las izquierdas federales, confederales y soberanistas, la movilización social, desde la reflexión sobre sus experiencias. Unas reflexiones que apuntan a cómo conformar el bloque histórico, a la necesidad de un programa común ilusionante y movilizador, al respeto a la identidad de cada uno, a encontrar un lugar que a todos les sea cómodo. Y a no repetir errores, desde la voluntad que les une de hacer frente al neoliberalismo, al fascismo de nuestra época y a la guerra que pone en jaque nuestra vida y la de toda la humanidad. Distintas opiniones, con puntos en común, que permiten el diálogo.
La unidad de la izquierda es un reto en tiempos difíciles. No son tiempos fáciles. La vuelta de las políticas de austeridad en la UE; que un personaje como Trump pueda llegar a la presidencia de los Estados Unidos cuatro años después de los escandalosos incidentes que llevaron al vandálico asalto a la Casa Blanca; que la extrema derecha avance en la Alemania que vivió los horrores del nazismo, en la Italia que sufrió Mussolini o en la España que vivió 40 años de dictadura franquista, necesita una reflexión autocrítica en el seno de la izquierda que entre otras cuestiones se plantee conseguir que el gobierno de España no entre en esta dinámica belicista y autoritaria, sino que haga una apuesta por la paz y el bienestar social.
Esta reflexión debe tratar de revertir la actual incapacidad de la izquierda para presentar exitosamente una alternativa para hacer frente a la cada vez mayor hegemonía ideológica de los valores de la derecha, ya sea en su faceta neoliberal o fascista, una reflexión que nos debe llevar al convencimiento de que solamente es posible construir esa alternativa desde la unidad para hacer frente a los retos que nos presenta el desarrollo del capitalismo en este momento histórico.
Unidad construida desde la pluralidad, donde la diversidad sume y no reste, porque nos permita caminar juntos, al menos durante algunos tramos de nuestras luchas. Unidad que termine con el modelo de matrioskas para sustituirlo por el modelo del ramo de flores de distintos colores cogidas por dos manos, de personas diferentes, que pintó Picasso en contraposición al férreo yugo y las flechas amenazadora del fascismo.
Unidad en la que confluyen la síntesis dialéctica de los hilos rojos, verde, violeta y blanco de las luchas populares, para dar fuerza a un sindicalismo sociopolítico que defiende los intereses de la clase obrera y las capas populares, frente a la voracidad insaciable del capital. Unidad de defensa de la Paz, que haga frente a la espiral belicista que está poniendo en peligro el futuro del planeta y que ponga fin a las dinámicas negacionistas, de odio y de manipulación, acabando con la confusión ideológica.
Unidad construida desde una colaboración que nos permita acumular fuerzas para cambiar y revertir la actual dinámica de avance de la derecha más extrema, reaccionaria, depredadora, patriarcal, belicista y antisocial de la historia y diputar la hegemonía, ideológica, política institucional en favor de los intereses de la mayoría social.
Un camino, el de la unidad, que hay que recorrer enterrando sectarismos y personalismos, renunciando a los ajustes de cuentas por muy justificados que puedan parecer. Un barco en el que todas estemos cómodas y todas tengamos nuestro espacio, nuestro perfil propio. Un barco que nos lleve a buen puerto, aunque luego, una vez conseguido ese objetivo cada cual siga su propio camino, aunque siempre manteniendo la referencia de cooperar, colaborar en la defensa del interés común, de la clase obrera, de las capas populares para construir una sociedad más justa solidaria donde el ser humano sea el centro de toda acción social y política.
Junto al debate de la unidad de la izquierda, la revista aborda en la Sección de Cultura el revisionismo histórico de la extrema derecha que presenta interesantes trabajos donde se analiza el boom literario protagonizado por la derecha española en los últimos quince años revisando nuestro pasado; así mismo, el análisis de las llamadas Leyes de “concordia”, leyes de “desmemoria” donde se analizan las iniciativas legislativas presentadas en diversas comunidades autonómicas por la extrema derecha y apoyadas por el PP que blanquean el franquismo y ningunean a sus cientos de miles de víctimas. O las posiciones de Vox y el blanqueamiento de la dictadura y sus diferencias con las posiciones de la derecha respecto en ese periodo. Un bloque de temáticas que nos acercan al conocimiento argumental de las posiciones más reaccionarias que pretenden investir de legalidad al franquismo y que sin duda son de gran utilidad para abordar respuestas a la escalada ideológica del fascismo.
El lenguaje inclusivo se lleva a debate en Autores y Autoras Invitadas proponiendo un Decálogo de propuestas para la reflexión de gran interés por la polémica que en este ámbito se desarrolla.
A Vueltas con los Clásicos, sigue dando tributo a la figura de Lenin en su centenario, a través de su visión por terceros. Mostramos un “Lenin” que es el que vio el dramaturgo, novelista y poeta alemán Bertolt Brecht. Presentamos aquí una selección de su libro póstumo “Me-ti, libro de las tornas”, en el que Lenin desempeña un papel central. En el “Me-ti” Brecht finge la reflexión aforística de un filósofo chino del siglo V a. C., Me-ti, y de esta manera “distanciada”, en el tiempo y en la expresión artística, expresa sus juicios sobre los problemas de la actualidad de los años en que escribe, muy especialmente los referidos a la construcción del socialismo en la URSS y el ascenso del fascismo en Alemania.
Y finalmente cerramos con la recomendación de libros, siempre animando a su lectura y esperando que os sea útil este número.







