Desde 1848, fecha de la publicación del Manifiesto Comunista, la música, el “arte de las musas” de la mitología griega, ha sido adoptada de diferentes maneras y a través de los más diversos estilos como herramienta no solo de disfrute, sino también de transformación de la realidad en cada momento histórico.
Previamente, en la música predominaban los usos religiosos, militares, funerarios o románticos, pero en el siglo XIX, con el avance de los ideales socialistas y de emancipación, las composiciones comienzan a hacerse eco de problemáticas sociales que comenzaban a surgir en paralelo al desarrollo del capitalismo industrial.
Así, en 1888, el compositor socialista belga Pierre Degeyter puso música a la letra de La Internacional escrita por el revolucionario francés Eugène Pottier en 1871, convirtiendo a esta obra en el himno internacional de los trabajadores, siendo utilizado desde entonces por las organizaciones obreras en todo el mundo.
En Norteamérica, entre los siglos XIX y XX, las reuniones de los esclavos afroamericanos originarían el blues y el jazz, donde expresarían su sufrimiento
A caballo entre los siglos XIX y XX, en Norteamérica la música transcurre por otros derroteros; las reuniones de los esclavos afroamericanos originarían el blues y el jazz, en los que aquellos expresarían el sufrimiento de una existencia en la que se les negaba la propia condición humana; ya entrado el siglo XX, el jazz fue desarrollado por artistas como Artie Shaw o Max Roach como arma de denuncia contra la segregación racial en los Estados Unidos.
MÚSICA ANTIFASCISTA Y ANTIIMPERIALISTA
En los años 30, y debido a la guerra civil, nuestro país se convierte en fuente de inspiración para denunciar el fascismo desde la cultura; así, muchas de las célebres canciones del bando republicano se crearon a partir de composiciones antiguas ligadas a diferentes momentos históricos, como Ay Carmela, (ya cantada en la lucha contra Napoleón) o el propio Himno de Riego, originario del siglo XIX y adoptado por la República Española; otras, sin embargo, fueron compuestas en el campo de batalla: Puente de los franceses, Si me quieres escribir (compuesta durante la Batalla del Ebro) o El valle del Jarama (uno de las muchas compuestas en el seno de las Brigadas Internacionales) forman desde entonces parte de nuestro patrimonio cultural.
El auge del nazismo provoca una respuesta del mundo de la cultura, que en Estados Unidos cristalizaría en torno a la música folk, que llega a adquirir gran popularidad durante los años 40 con músicos como Pete Seeger o Woody Guthrie, perseguidos por el Comité de Actividades Antiamericanas en el marco de la caza de brujas del senador McCarthy.
Mientras tanto, en Latinoamérica, décadas de colonialismo van fraguando un potente movimiento antiimperialista que vendrá acompañado de una banda sonora que perdura hasta nuestros días; Mercedes Sosa en Argentina, Violeta Parra o Quilapayún en Chile, Carlos Puebla o Silvio Rodríguez en Cuba… sólo algunos ejemplos de la tremenda calidad musical que fueron capaces de alcanzar unos pueblos que, aún hoy, se niegan a plegarse a los designios del imperialismo criminal, y en los que la música ha jugado un papel fundamental como alimento cultural e ideológico de primer orden.
Mención aparte merece el cantautor chileno Víctor Jara (1932-1973), que pagó con su vida el apoyo que prestó a la Unidad Popular de Salvador Allende y Pablo Neruda, torturado y asesinado en el Estadio de Santiago de Chile. Autor de ocho álbumes de estudio entre 1966 y 1973, Víctor Jara deja para la posteridad canciones como Te recuerdo Amanda, que según el propio cantautor «habla del amor de dos obreros, de esos que usted mismo ve por las calles, y a veces no se da cuenta de lo que existe dentro del alma. Dos obreros, de cualquier fábrica, en cualquier ciudad, en cualquier lugar de nuestro continente”.
LLEGAN EL “ROCK” Y LA EXPLOSIÓN PUNK
Mientras tanto, en los años 50 surge el rock and roll, estilo musical que alcanzó gran popularidad y que supuso el origen de una inmensa variedad de estilos y subgéneros; en los años 60 The Beatles se ponen a la cabeza durante toda la década, y de su separación surge la figura de un John Lennon que evoluciona musical y políticamente, convirtiéndose en un referente en el movimiento por la paz y contra la guerra de Vietnam; llegando a ser investigado por el FBI, hasta su asesinato, del que aún hoy quedan muchas incógnitas sin resolver.
Bandas encabezadas por The Clash, dotan al movimiento punk de una rebeldía con causa, de denuncia y de solidaridad con los movimientos de liberación
En Europa, los años 70 son años de crisis, y una juventud sin expectativas se moviliza para hacer saltar por los aires todo lo establecido, incluyendo un anquilosado panorama musical dominado por el mercantilismo; así, en el Reino Unido surge el fenómeno punk, que aunque dominado en sus inicios por el nihilismo, un puñado de bandas encabezadas por The Clash, con una corta pero intensa trayectoria, dotan al movimiento de una rebeldía con causa que consigue conducir la energía y la frustración de la juventud hacia la denuncia de las condiciones materiales de la existencia, y la solidaridad con los movimientos de liberación de todo el mundo; Gang of Four también en Inglaterra o Stiff Little Fingers en Irlanda del Norte formaron parte de esta hornada combativa que tuvo una enorme repercusión en otros países que abanderaron la causa punk con características nacionales; aún hoy siguen las ondas expansivas de un punk-rock socio-político con bandas como Manic Street Preachers, entre otros.
En paralelo, también en los Estados Unidos toma forma este movimiento, encabezado por los Dead Kennedys de Jello Biafra, que con un punk acelerado y sarcástico no dejaron títere con cabeza; Plastic Surgery Disasters (1982) es uno de los mejores ejemplos de la genialidad de la banda.
Como decíamos, en España también prende la mecha en los 80, donde el reducto que resiste a la mediática Movida se localiza en Euskadi, y del llamado Rock Radical Vasco surgen infinidad de bandas que, inspiradas por el punk británico, consiguen introducir debates sociales en un país en crisis; Kortatu, Polla Records o Eskorbuto, con Soziedad Alkohólika en los 90 como sucesores naturales, son algunas de las bandas de un panorama musical todavía muy masculinizado, algo que irá cambiando y evolucionando lentamente hasta nuestros días.
FLAMENCO REBELDE
También en nuestro país, el género flamenco adquiere en algunos casos un claro enfoque social y andalucista, con gigantes como Enrique Morente, Carlos Cano o Manuel Gerena, que cuentan con dignos continuadores en la actualidad en nuevas voces como la de Juan Pinilla, que tras ser galardonado en 2007 con la prestigiosa lámpara minera ha venido teniendo una trayectoria ascendente hasta hoy, compaginando música y literatura.
El flamenco adquiere en algunos casos un claro enfoque social y andalucista, con gigantes como Enrique Morente, Carlos Cano o Manuel Gerena, y Juan Pinilla
“HIP-HOP” Y RAP
Sería imposible entender el papel de la música en la batalla cultural sin la cultura hip-hop y el rap; surgida en Nueva York del multiculturalismo presente en las periferias donde confluyen raíces africanas y caribeñas, y conviviendo con las problemáticas sociales ligadas a esas periferias tanto geográficas como humanas, deriva de forma natural en un rap político representado principalmente por la banda Public Enemy, y cuyo impacto e influencia se extendería por todo el mundo con bandas inspiradas en una subcultura tan radical como positiva; un buen ejemplo lo representa Rage Against The Machine, que en los 90 dieron un nuevo impulso al rap a través de la fusión con el hardcore. También cabe señalar la importancia que ha tenido la música en general, y el rap en particular, en la lucha del pueblo palestino; los documentales Checkpoint Rock (2009) y Ettijah (2022) cobran máxima vigencia en este sentido.
Sería imposible entender el papel de la música en la batalla cultural sin la cultura hip-hop y el rap; surgida en Nueva York del multiculturalismo de las periferias
Igualmente en España es el rap una de las manifestaciones artísticas en las que el feminismo toma el mando; con el rap poético de la malograda Gata Cattana, o el antifascista y feminista de las madrileñas IRA, generaciones de jóvenes han tenido la oportunidad de tomar conciencia de las consecuencias que el sistema patriarcal tiene sobre sus vidas: conocer para poder combatir; también entre el pop-rock encontramos a nuestras referentes, como Las Infrarrojas, banda alicantina que irrumpió en 2017 con la publicación de su primer EP. Estas auténticas eruditas del Rock & Roll completan entre 2019 y 2021 una trilogía con “himnos estivales para tomar palacios de invierno”.
PRESENTE Y FUTURO
A modo de conclusión, constatar que la música estos últimos años ha seguido disputando la fundamental batalla cultural: el renovado punk-rock de Biznaga, el regreso de los valencianos La Raíz tras 6 años de reflexión o la vuelta a los escenarios de Riot Propaganda, entre otras muchas imposibles de citar aquí, nos hace tener esperanza en la música y su poder transformador.
DEAN REED, EL «ELVIS ROJO»
Dean Cyril Reed (1938-1986) fue un cantante, actor y compositor estadounidense. Se estableció durante parte de su vida en Suramérica y en Alemania Oriental, y fue apodado como «Elvis Rojo» por haber granjeado la mayor parte de su éxito en países pertenecientes a la órbita comunista y socialista.
Aunque nunca logró grandes posiciones en las listas de éxitos con sus temas en su país natal, algunos de sus temas habían logrado los primeros puestos en Argentina y Chile, por lo que aprovechó la ocasión para iniciar una gira por Suramérica, donde logró la popularidad que no obtuvo en su país. Tras establecerse en Chile, comenzó a ponerse en contacto con intelectuales y artistas de izquierda como Víctor Jara, criticando acciones realizadas por el Gobierno de los EE.UU., como la Guerra de Vietnam.
Tras ser deportado de Argentina en 1966, se estableció en Roma un par de años, hasta que fue invitado por la Organización Juvenil Socialista de la URSS para viajar a Moscú y comenzar una gira por el país, donde tuvo bastante éxito, no pudiendo regresar a Estados Unidos durante años.
Su postura a favor del marxismo se afianzó tras la muerte de Salvador Allende y el asesinato de Víctor Jara. Volverá a Chile bajo el régimen militar, siendo expulsado tras varias actuaciones.
Se establece de forma definitiva en la República Democrática Alemana, donde falleció, aunque nunca renunció a su nacionalidad estadounidense, afirmando que era un patriota al que no le gustaba el sistema político de su país.
WOODY GUTHRIE, EL JUGLAR ANTIFASCISTA
Recientemente se ha cumplido el centenario del nacimiento de este músico folk, conocido por su identificación con los oprimidos, y su beligerante antifascismo.
Woody Guthrie nació en Oklahoma en 1912, y a los 19 años comenzó a sufrir la emigración, primero a Texas y a California, donde conoció la pobreza y el hambre en sus propias carnes y en la de sus compatriotas, desempleados del Medio Oeste producto de la crisis del 29.
Este fue el argumento de sus primeras composiciones musicales, que compatibilizaba con una colaboración diaria en el People´s Daily World, publicación del Partido Comunista, donde trataba la problemática social y económica que afectaba a los emigrantes.
Posteriormente recala en Nueva York, donde en 1940 compone su canción más conocida: This land is your land, en contraposición a la complaciente God bless America de la época.
En la década de los 40, en plena II Guerra Mundial, se hacen más evidentes sus posiciones antifascistas, llegando a manifestarlo con una inscripción en su propia guitarra.
El final de su vida transcurre erráticamente, y tras una serie de desgracias personales, fallece en 1967 afectado de la Enfermedad de Huntington.
Músicos como Bob Dylan, Billy Bragg o Joe Strummer han reconocido en repetidas ocasiones lo enormemente influenciados que estuvieron por su música.
Hoy, cien años después de su nacimiento, recordamos a este juglar y el sonido de su guitarra, o como él mismo la llamaba, su «máquina de matar fascistas».
EL RAP PALESTINO ALZA LA VOZ
En el documental Alzando su voz: Ettijah (2022), este grupo de raperas palestinas formado en 2013 reflexiona acerca de la relación entre su música y su vida bajo la ocupación y como mujeres en un campo de refugiados, y cómo a través del rap tratan de generar conciencia sobre la cuestión palestina.
Ettijah rapea acerca del conflicto con composiciones como Freedom o Watani, así como sobre diferentes cuestiones sociales, los derechos de las mujeres y las niñas, cuestiones todas ellas en realidad recorridas por el horror de la ocupación.
Las jóvenes palestinas también deben combatir contra la imagen negativa que aún persiste en el seno de la sociedad y de las propias familias acerca del rap creado por mujeres; una de las realidades que gracias a asociaciones locales como Shoruq se van asumiendo como parte de una lucha común del pueblo por su liberación.
Así, el rap como una de las manifestaciones culturales recientemente más ligada a los procesos de transformación, y habiendo estado presente en diferentes conflictos sociales alrededor del mundo, no podía dejar de aportar su capacidad combativa y su energía revolucionaria a la justa lucha por la resistencia del pueblo palestino. Porque no puede haber paz sin justicia; porque son los pueblos ocupados los que tienen derecho a defenderse, también con la fuerza de la cultura, con la fuerza y la dignidad del rap de bandas como Ettijah.
EL CANTO DE LOS PARTISANOS
Recuperamos del rico legado cultural francés el Canto de los partisanos o Canto de la liberación, el célebre himno de la resistencia francesa durante la ocupación nazi en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.
La historia de este himno comienza en la ciudad rusa de Petrogrado en 1917, donde nace Anna Betoulinsky quien, tras el traslado de su familia a Francia, comienza desde joven su actividad musical bajo el nombre artístico de Anna Marly, uniéndose durante 1941 en Londres a la Francia libre de Charles de Gaulle, huyendo así de la ocupación de su país de adopción; como pupila de Prokofiev, ofrece sus canciones a las tropas aliadas.
En 1943, las noticias sobre la batalla de Smolensk le conmueven profundamente y así se inspira para componer la música del Canto de los partisanos, con letra en ruso, su lengua materna; en Londres coincide con Druon y Kessel, quienes eclipsaron en cierto modo la figura de nuestra protagonista ya que, al adaptarla al francés, convirtieron el canto desde ese momento en uno de los más importantes símbolos de la resistencia francesa a la ocupación.
Musicalmente, el Canto de los partisanos supone un himno serio y rotundo en la voz de Germaine Sablon, en las primeras imágenes que existen de su interpretación en el marco de un acto propagandístico en 1943.
En 1945 se produce la liberación y Anna regresa a Francia donde es reconocida como la trovadora de la resistencia.
LUCÍA SÓCAM
No podemos olvidarnos de la cantautora andaluza Lucía Sócam , con una dilatada trayectoria a sus espaldas y premiada en diferentes ocasiones a pesar de su juventud. En 2005 graba su primer trabajo y desde entonces experimenta sobre diferentes registros y temáticas, pudiendo destacar sobre todo sus obras sobre memoria histórica como Verdades escondidas (2010) o su contribución a la difusión de episodios olvidados de la historia como en el homenaje A las mujeres del 27 (2017).
También solidaria con la Revolución cubana, a la que canta en Con las mismas ganas de Revolución y en Amar sin papeles, en colaboración con el poeta Víctor Casaus.
Cantautora con vastos conocimientos literarios, celebra el centenario del nacimiento del poeta comunista Blas de Otero con Otero (2016), donde pone música a sus versos.
Además de los también destacables Desexilios y su colaboración con Juan Pinilla en Siempre Abril, compuso la música para la película Cernuda, el habitante del olvido. En 2020 la editorial Atrapasueños publica una antología de su cancionero: La voz de la memoria.
Con Yo voy soñando caminos cumple 20 años en los escenarios comenzando una gira en la que homenajea a su paisano Antonio Machado.
Abrumadora trayectoria la de esta cantautora que seguirá dando mucho que hablar.







