Izquierda Unida de Navarra ha trasladado al Parlamento Europeo, a través de la eurodiputada de Sumar Estrella Galán, las reivindicaciones de la plantilla de BSH de la factoría de Esquíroz, pidiendo a la Comisión Europea que entable un diálogo con la empresa con el fin de reforzar «el trabajo que ya ha iniciado el Gobierno de Navarra».
El escrito impulsado por Sumar, que ha sido firmado por más de una decena de parlamentarios españoles, solicita a los comisarios Stéphane Séjourné y Roxana Mînzatu, vicepresidente para la prosperidad y estrategia Industrial y vicepresidenta de Derechos y capacidades sociales, empleos de calidad y preparación, respectivamente, que entablen un diálogo con la multinacional.
En ese sentido, el coordinador general de IU de Navarra (IUN-NEB), Carlos Guzmán, ha señalado que a petición de la representación sindical de BSH han traslado las reivindicaciones de estos trabajadores y trabajadoras a las instituciones europeas. “Ante un claro ejemplo de deslocalización industrial como este, las instituciones europeas deben velar por el sostenimiento del empleo y de la industria en nuestros países”, ha indicado.
La eurodiputada de Sumar, Estrella Galán, ha expuesto que la propia empresa matriz ha señalado que la planta de Esquíroz es una fábrica en buena situación económica, eficiente y productiva. “Estamos convencidos y convencidas de que la empresa BSH puede seguir siendo un referente industrial en Navarra, contribuyendo social y económicamente de manera muy importante como hasta ahora. Creemos que, tanto en el desarrollo de una estrategia industrial europea basada en la prosperidad, como en la defensa de la calidad de los empleos y los derechos sociales, existe un importante desafío común: evitar la deslocalización y el cierre de fábricas por motivos relacionados con el dumping laboral y social”, ha indicado.
La carta insta a la Comisión Europea a establecer un «contacto urgente» con los responsables de la empresa matriz de BSH para conocer «los motivos detrás de la decisión y abrir un diálogo que refuerce los esfuerzos ya iniciados por las autoridades navarras y el Gobierno español».
Asimismo, subrayan que la fábrica de Esquíroz, «que ha recibido ayudas públicas», es una instalación «económicamente viable, eficiente y productiva». En este contexto, han destacado la importancia de «evitar la deslocalización de empresas por motivos relacionados con el dumping laboral y social, en línea con la estrategia industrial europea basada en la prosperidad y la defensa del empleo de calidad».
Cabe recordar que el fabricante de electrodomésticos BSH anunció el pasado mes de diciembre el cierre de su planta en la localidad navarra de Esquíroz, una factoría en la que trabajan unos 660 trabajadores, unos 500 en producción y el resto en oficinas.







