Izquierda Unida (IU) ha lanzado un manifiesto tras la celebración de su Coordinadora Federal en el que critica la creciente militarización de Europa y el aumento del gasto en defensa impulsado por la Comisión Europea. La formación política alerta sobre las consecuencias de esta «carrera armamentística» y aboga por una solución diplomática al conflicto en Ucrania.
«Una economía de guerra que beneficia a unos pocos»
En su declaración, IU denuncia que la escalada militar en Europa no responde a una estrategia de defensa legítima, sino que cimenta una «política de bloques» que obstaculiza la cooperación internacional y fortalece a la extrema derecha. El manifiesto señala que la Unión Europea ha anunciado un incremento del gasto en defensa de 800.000 millones de euros, una cifra que, según la formación, supone una «barbaridad» y que detrae recursos esenciales de áreas como la sanidad, la educación, la investigación y el desarrollo sostenible.
Para IU, este proceso de militarización ha sido acompañado por una narrativa que normaliza la guerra como una opción plausible, en lugar de promover la diplomacia y el diálogo. “La escalada bélica no es solo rearme, sino también la naturalización de un lenguaje que justifica la guerra como un escenario inevitable”, subraya el manifiesto.
Llamado a la paz en Ucrania
Izquierda Unida reclama una apuesta decidida por la paz en Ucrania y el cese inmediato de la violencia. El manifiesto menciona las iniciativas de países como Brasil, China, Sudáfrica y México, que han abogado por una solución negociada al conflicto. IU sostiene que la Unión Europea debería respaldar estos esfuerzos en lugar de seguir la lógica del enfrentamiento.
Según datos de The Wall Street Journal citados por la formación, el conflicto ha causado ya cerca de un millón de muertos y heridos. En este sentido, IU insiste en la necesidad de convocar una Conferencia Internacional de Paz para establecer las bases de una solución duradera al conflicto.
Un nuevo modelo de seguridad para Europa
Para Izquierda Unida, la seguridad no puede depender exclusivamente del poder militar. La formación propone la construcción de un sistema de seguridad común basado en el derecho internacional, la cooperación entre países y la reducción progresiva del gasto en armamento. En este sentido, el manifiesto reivindica el papel de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que este año cumple 50 años, como un organismo clave para establecer una estrategia de seguridad autónoma en la región.
Entre las propuestas recogidas en el manifiesto de IU, destacan:
- La renuncia al uso de la fuerza para resolver conflictos.
- La desaparición de la OTAN y el repliegue de las bases estadounidenses en Europa.
- El respeto a la soberanía de los pueblos y la inviolabilidad de las fronteras.
- La reducción del gasto militar y el aumento de la inversión en políticas sociales.
- La creación de un Tratado Internacional para la Prohibición y Destrucción del arsenal nuclear.
- La reforma democrática de las Naciones Unidas.
IU advierte de que el incremento en el gasto militar no solo responde a una estrategia política, sino que beneficia a un reducido grupo de corporaciones. Según datos de la propia Unión Europea, el 63% de los pedidos de defensa en 2022 y 2023 fueron adjudicados a empresas estadounidenses. Además, el sector de la defensa está altamente concentrado en manos de unos pocos actores: en España, el 80% de la industria militar está controlada por solo cinco empresas, mientras que en EE.UU. los gigantes de la industria bélica pertenecen a fondos de inversión con intereses en empresas militares europeas.
“La industria militar no solo absorbe recursos que deberían destinarse al bienestar social, sino que también es un actor clave en la crisis climática”, denuncia IU. De hecho, la industria militar estadounidense emite más CO2 que 100 países juntos, lo que refuerza la idea de que la militarización global es también una amenaza ambiental.
Una apuesta decidida por la paz
Ante esta situación, IU defiende que el 5% del PIB que se pretende destinar al gasto en defensa se utilice en inversión social. La formación rechaza el envío de armas a Ucrania y el aumento de la presencia militar en el conflicto, asegurando que esto solo prolonga la guerra y agrava el sufrimiento humano.
Además, la formación hace un llamamiento a retomar la tradición de lucha por la paz, destacando que la seguridad no debe entenderse como una cuestión de muros y armas, sino de derechos y bienestar compartido. En este sentido, IU sostiene que garantizar la paz requiere asegurar condiciones de vida dignas para todas las personas y combatir las desigualdades globales.
“La pandemia de la Covid-19 nos enseñó que la seguridad de una sociedad depende de que los demás también estén seguros. No podemos ignorar esta lección y apostar por la guerra como solución”, concluye el manifiesto.
Izquierda Unida anima a la ciudadanía a movilizarse en defensa de la paz y de una Europa que priorice la cooperación y los derechos humanos por encima de la lógica bélica.







