El 5 de abril, el centro de Roma fue recorrido por una manifestación masiva: miles de personas que protestaron por el enorme plan de rearme de 800.000 millones de euros propuesto por la Comisión Europea dirigida por Ursula Von der Leyen. La manifestación fue convocada por el Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Giuseppe Conte, quien fue primer ministro en dos gobiernos diferentes: el primero con la Liga (extrema derecha populista) y el segundo con el Partido Demócrata (PD, centroizquierda). Nacido como una formación populista anti castas que no se identificaba ni con la derecha ni con la izquierda, el M5S se ha redefinido como una formación progresista que pretende ser parte de una alternativa a la derecha en el gobierno.
En varios temas, Conte ha dado un giro hacia la izquierda, hasta el punto de que sus eurodiputados decidieron unirse al grupo “The Left” (La Izquierda) después de las elecciones de junio pasado 2024. Una evolución notable si tenemos en cuenta que el primer acercamiento a la creación de un Eurogrupo tuvo lugar con el británico anti-UE Nigel Farage.
El Movimiento 5 Estrellas ha intentado definir un nuevo perfil ideológico y político después de la fase populista dominada por su fundador Beppe Grillo, quien entró en una trayectoria de colisión con el líder actual.
La manifestación del 5 de abril contó con la participación de varias decenas de miles de personas, 100.000 según los organizadores, y se caracterizó por una movilización popular que fue mucho más allá de los militantes del partido promotor. Conte había invitado públicamente a participar a todos aquellos que están en contra del plan de rearme de 800.000 millones propuesto por Bruselas, como esperaba Rifondazione Comunista.
Naturalmente, la estrategia del Movimiento 5 Estrellas, incluso asumiendo el tema del no al rearme, es competir con el Partido Demócrata por el liderazgo de una potencial coalición de centroizquierda, cuyos contornos y contenidos programáticos siguen siendo muy indefinidos por el momento.
La líder del Partido Demócrata, Elly Schlein, ha intentado acercar al partido a posiciones socialdemócratas pero ha encontrado muchos obstáculos en el componente centrista que mira con abierta hostilidad una posible alianza con el Movimiento 5 Estrellas. Schleyn criticó el plan de rearme, considerando excesiva la suma de 800 mil millones y cuestionando su utilización para los ejércitos nacionales y no para una defensa común europea. Su posición, aunque cautelosa, fue abiertamente rechazada por la derecha del PD, especialmente representada en el grupo parlamentario en Bruselas.
El Partido de la Refundación Comunista, que está viviendo una fase de relanzamiento político tras los resultados del reciente congreso que vieron prevalecer las posiciones del secretario nacional saliente y reelegido Maurizio Acerbo, se ha expresado claramente contra el plan de rearme. La presencia de miles de militantes del PRC en la manifestación del M5S, caracterizada por una gran bandera de la paz larga más de 25 metros, fue una señal importante de la capacidad de movilización que aún mantiene el partido en los territorios, una presencia significativa en un contexto general de descenso de la afiliación a los partidos políticos.
En su discurso desde el escenario, el secretario nacional Acerbo subrayó la necesidad de construir un amplio movimiento popular contra el plan de rearme y por el cese de las guerras en curso como parte de un frente popular alternativo a la derecha que se fije como objetivo la realización de los principios fundamentales de la Constitución italiana nacida de la victoria sobre el nazi-fascismo. En particular, la defensa del artículo 11 en base al cual Italia “rechaza la guerra”. Acerbo trasladó la solidaridad del partido al pueblo palestino, víctima de una masacre diaria, denunciando la complicidad italiana y europea con el gobierno de Netanyahu.
El Partido de la Refundación Comunista ya había lanzado una primera iniciativa de movilización el 15 de marzo en la Piazza Barberini de Roma, distanciándose de la iniciativa promovida por el diario liberal “La Repubblica”, que pretendía utilizar el relanzamiento del europeísmo para apoyar la política de militarización en curso a nivel europeo.
Algunos grupos políticos de extrema izquierda, como Potere al Popolo, con el que el Partido de la Refundación Comunista había intentado formar una coalición llamada Unione Popolare, experiencia que ahora se considera definitivamente concluida, decidieron no participar en la manifestación del 5 de abril para sumarse a una manifestación sindical en otra plaza romana.
En las próximas semanas, junto a todo el movimiento pacifista, el Partido de la Refundación Comunista se compromete a continuar la iniciativa que deberá extender la movilización en los territorios, dejando abierta la perspectiva de una nueva manifestación nacional aún más grande que la del 5 de abril, mientras que apoya y subscribe el llamado de Transform! Europe y otros bajo el lema “Stop RearmEurope”.







