México responde con firmeza a las nuevas acusaciones de Ecuador

La cancillería mexicana rechaza los señalamientos del Ejército ecuatoriano y denuncia una campaña de desinformación para legitimar la controvertida reelección de Daniel Noboa

En medio de tensiones diplomáticas entre Ecuador y México, el Ejército ecuatoriano acusó a México de trasladar sicarios. México respondió negando vínculos y condenando narrativas engañosas. Las relaciones se deterioran tras la invasión a la embajada mexicana en Quito. La OEA cuestiona la legitimidad de las elecciones en Ecuador, complicando aún más el conflicto.

En medio de una creciente tensión diplomática entre Ecuador y México, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha salido al paso de las recientes acusaciones emitidas por el Ejército ecuatoriano, que el pasado 17 de abril alertó sobre un presunto “traslado de sicarios desde territorio mexicano con el objetivo de atentar contra el presidente ecuatoriano y su gabinete”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México respondió de inmediato con un comunicado categórico: negó cualquier vínculo con supuestos actos delictivos en Ecuador y condenó lo que calificó como “la reiterada e inescrupulosa creación de narrativas en comunicados oficiales que aludan a México como fuente de actos violentos o desestabilizadores”.

Este nuevo episodio agrava aún más el deterioro de las relaciones entre ambos países, ya de por sí rotas desde el pasado 5 de abril, cuando fuerzas policiales ecuatorianas ingresaron por la fuerza en la embajada de México en Quito. La acción fue denunciada por el gobierno mexicano como una violación flagrante del derecho internacional, provocando la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas.

En su tradicional conferencia matutina, las “Mañaneras del Pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum fue clara: su gobierno no restablecerá relaciones con Ecuador mientras Daniel Noboa permanezca en el poder. “Él fue el responsable de la invasión a la embajada de México, a nuestra soberanía”, afirmó la mandataria.

Las acusaciones del Ejército ecuatoriano emergen en un contexto de fuerte tensión interna, marcado por los cuestionamientos sobre la legitimidad de las elecciones del 13 de abril, en las que Daniel Noboa se impuso frente a la candidata correísta Luisa González. Esta última exigió una auditoría independiente y la reapertura de urnas ante lo que considera un fraude electoral.

El proceso electoral fue también observado con cautela por la comunidad internacional. La Organización de Estados Americanos (OEA), en su informe preliminar, cuestionó duramente el papel del Consejo Nacional Electoral (CNE) ecuatoriano y el hecho de que Noboa no se separara del cargo durante la campaña. Según el organismo, esta situación impactó negativamente en la equidad del proceso y debilitó la institucionalidad democrática del país.

Además, la OEA apuntó deficiencias graves en la organización de los comicios, incluyendo ambigüedades en el uso de recursos públicos y la realización de elecciones bajo estado de excepción en ocho jurisdicciones, muchas de ellas favorables a la oposición.

Mientras tanto, la postura de México es clara: no permitirá que se utilicen enemigos externos como cortina de humo para desviar la atención de las denuncias internas en Ecuador. Desde la cancillería, se insiste en que el país mantiene una política histórica de no intervención, y que el gobierno de Sheinbaum no cederá ante lo que considera una estrategia de desinformación por parte de Quito.

La confrontación entre ambos gobiernos se inscribe en una América Latina marcada por nuevas tensiones geopolíticas, donde la defensa de la soberanía nacional y del derecho internacional vuelve a ser un campo de disputa central.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.