Primero de Mayo marcado por el rearme y la amenaza belicista

El PCE advierte: «Sin paz no hay derechos sociales ni democracia»

El Partido Comunista de España reclama detener la carrera armamentística impulsada por la OTAN y priorizar la vivienda, los servicios públicos y el trabajo digno.

El Partido Comunista de España (PCE) denuncia la escalada militar de Estados Unidos, la OTAN y la UE, considerándola una amenaza para los derechos sociales y la democracia. Critica al presidente Sánchez por priorizar el rearme sobre las necesidades sociales y propone disolver la OTAN en favor de un marco de seguridad colectiva.

En vísperas del Día Internacional de la Clase Trabajadora, el Partido Comunista de España (PCE) ha lanzado una dura advertencia contra la escalada militar promovida por Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea. En su manifiesto, el PCE alerta de que el rearme y la expansión militar no solo fueron, a su juicio, una de las principales causas de la guerra en Ucrania, sino que también suponen hoy una amenaza directa para los derechos sociales y la democracia.

«Sin paz, desaparecen todos los derechos sociales y políticos, por más que parezcan asentados», afirma el texto, que subraya cómo el incremento del gasto militar, exigido por la OTAN y asumido por el Gobierno español, se realiza a costa de las necesidades básicas de la mayoría social: la vivienda, las pensiones y los servicios públicos.

La crítica se dirige especialmente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al plan de rearme impulsado por el PSOE. El PCE denuncia que «cada euro destinado al rearme es un euro que no irá a gasto social» y acusa a Sánchez de justificar políticas que, en su opinión, responden más a los intereses del complejo militar-industrial estadounidense que a las necesidades de defensa reales de España o Europa.

Frente a esta dinámica, el PCE propone la disolución de la OTAN y la construcción de un marco de seguridad colectiva en Europa «desde el Atlántico hasta los Urales», basado en la cooperación, el respeto al derecho internacional y la apuesta por un mundo multipolar. Una política que, según el manifiesto, debería priorizar la seguridad humana frente a los intereses de las oligarquías económicas y militares.

El documento también alerta sobre el avance de la ultraderecha en Europa y Estados Unidos, a la que identifica como una «internacional reaccionaria» al servicio del gran capital. A su juicio, el aumento de la precariedad, el desmantelamiento de los servicios públicos y el rearme sólo alimentan el caldo de cultivo que fortalece a estas fuerzas políticas.

Por ello, el PCE hace un llamamiento a la unidad del movimiento obrero, de los sindicatos de clase y de la izquierda transformadora para resistir los ataques del capitalismo y frenar la militarización de la política. «El gobierno de coalición fue votado para extender derechos, no para fabricar armas», concluye el manifiesto, reclamando un debate público y democrático sobre el rearme en el que participen sindicatos y movimientos sociales.