El Congreso de los Diputados ha aprobado la toma en consideración de la reforma del Reglamento que regula las credenciales de prensa y el voto telemático, una iniciativa impulsada por todos los grupos parlamentarios salvo el Partido Popular, Vox y UPN. La propuesta ha obtenido 176 votos a favor frente a 171 en contra, sin abstenciones. El objetivo es que la reforma quede aprobada en junio para que pueda aplicarse en el próximo periodo de sesiones.
Francisco Sierra Caballero, diputado del Grupo Parlamentario de la Izquierda Plurinacional y catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad de Sevilla, defendió esta reforma desde la tribuna del Congreso como una medida para garantízar el buen ejercicio de los profesionales que cubren la actualidad parlamentaria frente “a algunos medios y supuestos periodistas que operan en el Congreso (…) abusando de su posición para generar impactos —clickbites— mediante la provocación del escándalo en una manifiesta conducta de mala praxis deontológica, denunciada incluso por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España”.
En el trasfondo de esta deriva, persiste una cultura de la impunidad que ha traspasado los límites de lo razonable, dijo el periodista y diputado por Sevilla: “Ello no sería así si la historia del campo periodístico hubiera sido otra bien distinta. Y corresponde a esta cámara establecer límites y sanciones porque no es posible la libertad de prensa sin responsabilidad”.
La reforma es fruto del diálogo y participación de los profesionales y grupos en la cámara, añadió el diputado Sierra, y responde a una demanda que llega desde la Asociación de Periodistas Parlamentarios, los periodistas acreditados, los representantes de la Federación Estatatal de Sindicatos de Periodistas, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España.
La medida busca establecer criterios claros para la concesión y renovación de acreditaciones de prensa, tipificar faltas de respeto y comportamientos inaceptables, y garantizar un entorno de convivencia adecuado entre los periodistas acreditados y los miembros de la Cámara.
La presidenta de la Asociación de Periodistas Parlamentarios, Anabel Díez, celebró la toma en consideración de la reforma, destacando que este paso permitirá estipular normas mínimas de respeto y decoro que faciliten la labor informativa en el Congreso.
La reforma también introduce un régimen sancionador con diferentes niveles de gravedad para las infracciones cometidas por los profesionales acreditados. Las faltas leves, graves o muy graves podrán conllevar sanciones que oscilan entre el apercibimiento, la suspensión temporal de la acreditación o incluso la retirada definitiva, dependiendo de la reincidencia y la naturaleza de la infracción. Además, se prevé la creación de un Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria, en el que participarán representantes de los grupos políticos y del sector periodístico, con el objetivo de contribuir al buen funcionamiento del sistema.
Asimismo, se amplía la posibilidad de utilizar el voto telemático en situaciones como enfermedad, embarazo, cuidado de familiares, fallecimientos cercanos o asistencia a compromisos internacionales debidamente justificados.
Durante el debate en Congreso de los Diputados, el diputado Francisco Sierra defendió la iniciativa con una intervención cargada de contenido político. Señaló que esta reforma busca “reformar y avanzar en concordia”, frente a lo que calificó como “ruido” e “interferencias” que distorsionan el ejercicio del periodismo y el debate democrático. Afirmó que “la ilustración oscura es un oxímoron”, y denunció el “escuadrismo” mediático como una amenaza para la convivencia parlamentaria.
Sierra insistió en que la democracia requiere normas que delimiten el ejercicio de la libertad y hagan posible la convivencia: “No hay democracia sin normas”, recalcó, subrayando que la libertad de información no puede basarse únicamente en la ausencia de restricciones, sino que exige también condiciones materiales y culturales que la hagan efectiva.
Apelando al ejemplo de Julio Anguita, en el quinto aniversario de su fallecimiento, el diputado concluyó que la propuesta busca dar un paso adelante en la mejora de la calidad democrática y la defensa de la libertad de prensa con responsabilidad. Denunció la deriva “mercantilista y autoritariamente obstruccionista” de ciertos medios de comunicación y defendió la necesidad de un espacio de interlocución más respetuoso, plural y deliberativo en la política española.
La reforma representa un intento de actualizar el reglamento de la Cámara Baja para responder a una realidad parlamentaria y mediática en transformación, garantizando tanto el derecho a la información como el respeto institucional y el pluralismo.






