Europa se militariza. Mientras las élites políticas y económicas impulsan una nueva carrera armamentística bajo el escudo de la OTAN, fuerzas de izquierda y la sociedad civil organizan una resistencia internacional que no se resigna ni al rearme ni a la guerra. En este mes de junio, dos citas consecutivas se alzan como hitos de este nuevo internacionalismo pacifista: la Conferencia por la Paz y contra el Rearme, los días 20 y 21 en Madrid, y el Foro Internacional por la Paz, los días 23 y 24 en Bruselas.
Ambas convocatorias responden al mismo clamor: detener el ciclo de guerra, denunciar la lógica del militarismo y reconstruir un proyecto común de seguridad compartida basado en el respeto al derecho internacional, los derechos humanos y la justicia global. Lo que une a estas ciudades no es solo el calendario, sino una misma estrategia frente a la próxima cumbre de la OTAN en La Haya (24-26 de junio), donde se debatirá, entre otras cuestiones, la exigencia de EE.UU. de elevar el gasto militar europeo hasta un 5% del PIB.
La Cumbre por la Paz de Madrid, promovida por decenas de colectivos sociales, sindicatos, movimientos feministas, ecologistas, organizaciones internacionales y partidos políticos de izquierda, será más que un evento: será un espacio de encuentro, articulación y denuncia. Bajo el lema «Por la Paz, No a la OTAN, No al Rearme», el programa aborda temas que el discurso oficial silencia: desde las alternativas a la seguridad militarizada hasta el genocidio en Gaza, pasando por las guerras en África, el papel de las mujeres en los procesos de paz y la situación en América Latina bajo la hegemonía estadounidense.
Las jornadas se cerrarán con una lectura de manifiesto y un acto cultural, tras dos días de debates donde convergerán experiencias desde Palestina, el Sáhara Occidental, el Congo, Ecuador, Colombia y más. El sábado por la mañana, una de las sesiones centrales pondrá en diálogo los distintos frentes de guerra abiertos por el sistema global: Oriente Medio, Europa del Este y el Norte de África.
La Declaración contra el Rearme Europeo, que sirve como manifiesto base de la conferencia, es clara: “Nos oponemos a un sistema de seguridad que ha contravenido de forma reiterada la Carta de las Naciones Unidas […] y nos comprometemos a construir una alternativa que enfrente las verdaderas amenazas: el hambre, la desigualdad, el desempleo, la emergencia climática, la violencia patriarcal y las armas de destrucción masiva”.
El Foro de Bruselas, por su parte, recogerá el testigo de Madrid en clave internacional. Allí se reforzarán las redes europeas e intercontinentales que confluyen en esta semana de movilización contra la OTAN y por la paz. Delegaciones de múltiples países llevarán propuestas comunes, mientras se impulsa una agenda alternativa a la seguridad militarizada impuesta por el bloque euroatlántico. Frente al rearme, la propuesta es clara: seguridad humana, justicia global, soberanía popular y desmilitarización de las relaciones internacionales.
En tiempos donde la guerra vuelve a ser presentada como inevitable, la paz necesita ser organizada. Madrid y Bruselas serán, esta semana, el epicentro de esa organización.







