El Orgullo 2025 toma Madrid: «No volveremos al armario nunca más»

Miles de personas desafían el calor y marchan bajo el lema «20 años avanzando en derechos», en una jornada de reivindicación y rechazo al avance de la extrema derecha
Cabecera del cortejo de Izquierda Unida en la manifestación por el Orgullo 2025 en Madrid. Fuente: Izquierda Unida

“Yo pertenezco a una generación que estuvo en el armario. Fue un proceso traumático, lleno de miedo. Pero eso ya quedó atrás. A la extrema derecha y a la derecha que flirtea con ella, les decimos con claridad: no vamos a meternos en ningún armario nunca más”, declaró este sábado Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, momentos antes de encabezar junto a una nutrida representación de su formación el bloque de IU en la manifestación estatal del Orgullo 2025 en Madrid.

Desde su inicio en Atocha hasta su final en la plaza de Colón, la marcha fue un despliegue masivo de reivindicación, memoria y resistencia bajo el lema “20 años avanzando en derechos: ni un paso atrás”, con la participación de miles de personas y un firme mensaje colectivo contra el retroceso de los derechos LGTBIQA+ tanto dentro como fuera de España.

Maíllo, que recordó los 20 años de la aprobación del matrimonio igualitario en España, destacó que este avance forma parte de un proceso de transformación profunda: “Una de las grandes aportaciones del movimiento LGTBIQ+ es el aprendizaje de que hay derechos estructurales, reformas que no se pueden revertir. Nadie podrá eliminar estos derechos porque forman parte del tejido democrático del país”.

El coordinador federal de IU también alertó sobre los riesgos que amenazan desde fuera de nuestras fronteras. “El contexto internacional, sobre todo en Europa, no es el mismo que el de España”, advirtió, haciendo referencia a los recientes acontecimientos en Budapest, donde pese a la prohibición del primer ministro húngaro Viktor Orbán, miles de personas salieron a las calles a defender el Orgullo. “Frente a ese riesgo: organización, manifestación y una aliada clave: la educación. El sistema educativo es fundamental para consolidar estos avances. No se puede dar ni un paso atrás”, concluyó.

La manifestación de Madrid fue también un clamor contra los discursos de odio que, en palabras de Paula Iglesias, presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, “siguen afectando directamente a nuestras vidas”. Iglesias hizo un llamamiento a las instituciones para que actúen con urgencia: “Pedimos el desarrollo efectivo de las leyes LGTBI+ y trans, pero también un pacto de Estado contra los discursos de odio, que proteja realmente a los grupos más vulnerables”.

En la misma línea, Ronny de la Cruz, presidente de COGAM, subrayó que la amenaza del odio no es una cuestión lejana: “Está creciendo año tras año y ha empezado a permear en las empresas. Pero la sociedad civil está respondiendo. Lo vimos en Budapest hace unas semanas, cuando la ciudadanía se impuso a la prohibición. El arcoíris le pasó por encima a Orbán, y eso es lo que debe ocurrir allá donde intenten silenciarnos”.

La representación institucional también fue significativa. Acompañaron la marcha la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la ministra de Sanidad, Mónica García; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; el ministro de Transformación Digital, Óscar López; y numerosos cargos del PSOE, entre ellos Víctor Gutiérrez, secretario LGTBI de la formación.

Gutiérrez advirtió que, aunque España sigue siendo un referente internacional en derechos, “las personas LGTBI volvemos a tener una diana en la espalda”. Mencionó los ataques legislativos en Estados Unidos, especialmente contra personas trans, y recalcó que la defensa de los derechos no puede desligarse de la acción política: “Es tan importante estar hoy aquí como en un congreso federal del partido. La visibilidad institucional tiene que ser un compromiso constante”.

La manifestación de este sábado no solo celebró los avances conseguidos en estas dos décadas, sino que envió un mensaje firme frente a quienes buscan restringir derechos: la diversidad no se esconde, se defiende en las calles. Con banderas, pancartas y consignas que mezclaban alegría y firmeza, Madrid volvió a convertirse en el epicentro del orgullo y la resistencia.