El Gobierno ha dado un paso contra la extrema derecha violenta tras los ataques racistas en Torre Pacheco. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha ordenado que los grupos ultras sean considerados «objetivos prioritarios» de investigación por parte de las unidades de Información de la Policía Nacional y la Guardia Civil. El anuncio se ha producido en una reunión extraordinaria de la Comisión de seguimiento del III Plan de Acción contra los Delitos de Odio, convocada de urgencia esta semana a raíz de las agresiones dirigidas contra jóvenes magrebíes en la localidad murciana.
«Determinados discursos se están normalizando con la connivencia de la ultraderecha», ha advertido Marlaska durante su intervención. El ministro ha llamado a “denunciar, perseguir y ser contundentes” con quienes promueven el odio y la violencia: «No podemos dejar que el odio se abra paso». Ha señalado que algunos «políticos irresponsables» actúan como «auténticos pirómanos» y «se sienten cómodos chapoteando en el estercolero».
La orden de Interior llega mientras el principal instigador de la violencia ha sido enviado a prisión provisional. La jueza de guardia de Mataró ha decretado esta medida para C.L.F., líder del grupo neonazi Deport Them Now UE, arrestado el pasado martes por la Guardia Civil. El joven, de 28 años y nacionalidad española, está acusado de incitación al odio, pertenencia a asociación ilícita para cometer delito discriminatorio y tenencia ilícita de armas.
La magistrada ha considerado que su actividad y publicaciones en redes sociales, especialmente en Telegram, constituyen un grave riesgo. A través de ese canal se difundió el comunicado que llamó a organizar una «cacería» contra personas magrebíes en Torre Pacheco. Tras su detención, la Guardia Civil registró su vivienda en Mataró y se incautó de dos ordenadores. El canal desde el que se instigó la violencia fue cerrado.
Pese a que C.L.F. cuenta con habilitación como vigilante de seguridad desde 2021 y como escolta privado desde este año, no ejercía actualmente ninguna de estas funciones. También intentó acceder sin éxito a un puesto administrativo en el centro penitenciario catalán Mas d’Enric.
Según el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, el caso pasará ahora al juzgado de instrucción número 4 de San Javier, en Murcia, que continuará las diligencias.
Mientras tanto, Interior ha decidido reforzar todos los frentes institucionales para frenar la expansión de los discursos y grupos de odio. La Secretaría de Estado de Seguridad remitirá en los próximos días instrucciones a las fuerzas de seguridad para centrar su vigilancia en colectivos “racistas y xenófobos ligados a movimientos nacionales e internacionales de extrema derecha”, según ha informado el Ministerio.
Además, el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) incorporará expresamente los delitos de odio en la coordinación de sus investigaciones y ampliará su vigilancia de redes sociales y plataformas digitales con el objetivo de detectar contenidos que inciten a la violencia. Uno de los ejemplos citados por Interior ha sido precisamente Deport Them Spain, vinculado al grupo que lideraba el detenido.
Marlaska ha insistido también en rechazar el vínculo que algunos sectores intentan establecer entre delincuencia y migración: «Es una de las mentiras recurrentes de la ultraderecha, que se sustenta solo en prejuicios, no en realidades». Para desmontar ese discurso, ha recurrido a datos oficiales: «La realidad es esta: el número de personas extranjeras residentes en España se ha incrementado casi en un 54 por ciento entre 2011 y 2024. Y en ese periodo la criminalidad ha descendido 7 puntos». “No podemos poner paños calientes, es xenofobia y racismo”, ha zanjado el ministro. Las acciones emprendidas esta semana reflejan un endurecimiento de la respuesta institucional frente a una escalada preocupante de violencia organizada por parte de grupos de extrema derecha.







