Izquierda Unida, por medio de su portavoz parlamentario y en temas de Interior, Enrique Santiago, y el también diputado y coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero, ha registrado una iniciativa en el Congreso para volver a advertir sobre la “proliferación de agresiones de grupos fascistas” en las últimas semanas y reclaman conocer “qué actuaciones se están llevando a cabo desde las fuerzas y cuerpos de seguridad y la Fiscalía para evitar y perseguir el auge de agresiones fascistas”.
La iniciativa se formaliza horas después de la cobarde agresión sufrida por el periodista Román Cuesta junto a su vivienda y difundida en redes. «Un ataque planificado que pretende amedrentar a quienes investigan e informan de la implantación y acciones de grupos fascistas”, señalan desde IU.
La exigencia de IU señala la impunidad con la que individuos y grupos fascistas “se sirven de las redes sociales para esparcir odio, señalar objetivos, estigmatizar a minorías y organizarse para cometer sus acciones” y denuncia que «la impunidad con la que actúan estos grupos conduce a una banalización de la violencia y alimenta su propagación».
Así lo denunciaban también Toni Valero a través de su cuenta en la red social X, remarcando la impunidad, evidenciada en la agresión a Román Cuesta, de actuación de la ultraderecha y reclamando al gobierno que tome medidas.
Y el portavoz de IU Enrique Santiago exigía a través de su cuenta en la red social X, políticas activas contra las agresiones fascistas, como el sufrido por el periodista Román Cuesta, que representan «un peligro para la convivencia y la democracia».
Los diputados Enrique Santiago y Toni Valero subrayan que la violencia fascista contra personas y colectivos “pretende romper la convivencia, generar miedo y amedrentar a quienes defienden los valores democráticos de igualdad, justicia social y libertad”. Del mismo modo también han denunciado “vandalización de sedes de partidos políticos de izquierda o monolitos conmemorativos de las víctimas de la represión franquista”, refiriéndose a uno de los últimos casos, la vandalización contra el panel del Barranco del Carrizar de Órgiva (Granada), símbolo de la represión franquista en la Alpujarra.







