El Partido Comunista de España (PCE) ha emitido un comunicado en el que agradece a la ciudadanía española la presión social ejercida en los últimos meses en apoyo al pueblo palestino, especialmente en Gaza, y advierte de que las medidas adoptadas por el Gobierno hasta ahora son “insuficientes” ante lo que califica de “ofensiva genocida sin precedentes” por parte de Israel.
La formación comunista subraya que las recientes decisiones del Ejecutivo, nueve en total, son fruto de la movilización popular y del trabajo parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso. Asimismo, manifiesta su respaldo a las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego, a las que Israel ha prohibido la entrada a su territorio, interpretando este gesto como “un reconocimiento político” a la labor desarrollada por el espacio de Sumar.
No obstante, el PCE sostiene que la situación exige “acciones contundentes” y plantea tres medidas de carácter inmediato: la ruptura total de relaciones diplomáticas con Israel y la expulsión de su representación en España; la suspensión de cualquier tipo de vínculo económico, cultural, académico, comercial o de seguridad, con especial énfasis en la cooperación militar y policial; y la presión sobre empresas españolas que, según el partido, “se lucran con la ocupación, la colonización y el apartheid”.
El comunicado también insta al Gobierno a impulsar junto al Grupo de La Haya las causas por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional, así como a trasladar estas medidas a la Unión Europea para “romper la complicidad estructural” con el Estado israelí.
“El presidente Sánchez ha abierto una primera grieta en el muro de impunidad que ha protegido a Israel durante décadas”, señala el PCE, que advierte, sin embargo, que “los muros no caen solos” y que es necesaria la presión organizada de los pueblos para lograr un cambio real.
La formación concluye reafirmando su compromiso de mantener la movilización en las calles, en las instituciones y en el ámbito internacionalista hasta lograr el “fin de la impunidad” y detener lo que considera un “exterminio del pueblo palestino”.







