La provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado y decisivo de Argentina, fue escenario este domingo de una derrota contundente para el presidente Javier Milei y su fuerza política, La Libertad Avanza (LLA). Con el 99 % de las mesas escrutadas, la alianza opositora peronista Fuerza Patria obtuvo cerca del 47 % de los votos frente al 34 % alcanzado por LLA, una diferencia de más de 13 puntos que reconfigura el tablero de cara a las elecciones nacionales del 26 de octubre.
El gobernador Axel Kicillof, principal referente del peronismo y artífice de la victoria, celebró que “las urnas dieron una orden: no se puede gobernar para las corporaciones ni los que más tienen; hay que escuchar y gobernar para el pueblo”. Rodeado de su equipo y cientos de militantes en La Plata, el mandatario provincial reivindicó la figura de Cristina Fernández de Kirchner, a quien calificó como “injustamente condenada”. Además, subrayó que el triunfo fue posible “sin insultos ni lenguaje de odio”.
Desde el Gobierno, Milei reconoció el revés: “Hoy hemos tenido una clara derrota y hay que aceptarlo. Si alguien quiere reconstruir, lo primero es aceptar los resultados”. El oficialismo, que había presentado la elección bonaerense como una pulseada estratégica rumbo a octubre, vio reducida su presencia en el Senado provincial a ocho bancas y en la Cámara Baja a 18 escaños, frente a la mayoría obtenida por el peronismo.
El resultado fue seguido de cerca también en España. El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, afirmó que “tenemos que congratularnos de la rotunda derrota de Milei y su fuerza política”, y sostuvo que el desenlace bonaerense “puede ser la antesala de las futuras elecciones legislativas” argentinas. Maíllo destacó que la derrota de la ultraderecha en un territorio que concentra más del 40 % de la población “demuestra que los pueblos reaccionan cuando sufren las consecuencias de las políticas neoliberales y neofascistas”.
La participación electoral rondó el 63 %, un porcentaje inferior al de anteriores comicios legislativos (71 % en 2021 y 77 % en 2017), aunque mayor al previsto en las encuestas. Por detrás de Fuerza Patria y LLA se situaron Somos Buenos Aires, con un 5 %, y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad, con poco más del 4 %.
La provincia de Buenos Aires, que concentra al 38,6 % de la población nacional, se confirma así como el escenario decisivo de la política argentina. El resultado refuerza al peronismo en su aspiración de consolidar la oposición a Milei en el Parlamento y proyecta un escenario de alta tensión para las elecciones de octubre.







