La cumbre de Shangái desafía el unilateralismo de Trump y propone un nuevo orden multilateral

Representa una unión con enorme peso demográfico, territorial y económico, un verdadero contrapeso a instituciones occidentales como el G7 o la OTAN.

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Cumbre de Shangai

La XXV Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Tianjin del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2025, fue la más concurrida en la historia del bloque, con más de 20 jefes de Estado de China, Rusia, India, Irán, además de observadores y nuevos asociados como Bielorrusia. La OCS fue creada en 2001 en Shanghái por China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Con el tiempo se sumaron India, Pakistán e Irán (2023), y también existen países observadores y socios de diálogo (como Turquía, Egipto, Arabia Saudita o Catar).

Entre los objetivos de la OCS se encuentran la coordinación de las políticas de seguridad y defensa, la cooperación económica energética y comercial, fomentar la integración regional y promover intercambios culturales, educativos y científicos.

La XXV cumbre representó, desde el punto de vista geopolítico, una unión con enorme peso demográfico, territorial y económico, un verdadero contrapeso a instituciones occidentales como el G7 o la OTAN.

El presidente Xi Jinping, como anfitrión, adelantó en dos discursos [1] los objetivos de la cumbre en el contexto de las agresiones permanentes al derecho internacional, a las guerras, al genocidio, consentidas o impulsadas por la administración Trump centrada también en una guerra comercial.

Condenó la “mentalidad de Guerra Fría” y el “comportamiento intimidatorio”, defendiendo un orden multilateral sustentado por organismos como la ONU y la OMC. China anunció aportes de 2.000 millones de yuanes en ayuda y 10.000 millones de yuanes en préstamos para fortalecer los lazos económicos de la OCS. Propuso la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG) sobre la base de los principios del respeto a las soberanías nacionales, cooperación inclusiva, buscando consensos pese a las diferencias y rechazando la mentalidad de Guerra Fría y cualquier forma de hegemonismo.

El auge de los BRICS y de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) evidencia la consolidación de un sistema internacional multipolar. Los BRICS nacieron como un bloque centrado en lo económico, con el objetivo de impulsar cambios en la arquitectura financiera global, mientras que la OCS transitó de ser un foro regional de seguridad a constituirse en un espacio integral de colaboración política, económica y tecnológica. La Cumbre de Tianjin de 2025 puso de relieve la convergencia entre ambas instancias, en un escenario internacional atravesado por las tensiones con Estados Unidos en su afán por liquidar el derecho internacional consolidando el unilateralismo que persigue impedir el fin de su hegemonismo.

En definitiva, la XXV cumbre de la OCS se ha convertido en un referente internacional para construir un nuevo sistema de seguridad frente al actual escenario de guerra, genocidio e impunidad. El bombardeo sufrido por Qatar por parte del gobierno de Netanyahu es la enésima prueba de la necesidad construir un sistema de seguridad que impida actuaciones contra el derecho internacional y humanitario.

Y mientras tanto, la Unión Europea sigue siendo cómplice del genocidio palestino por no suspender el Acuerdo de Asociación con Israel…

Nota:

[1] https://www.mfa.gov.cn/esp/wjdt/wshd/202509/t20250901_11699881.html?utm_source=chatgpt.com

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