Vuelve un septiembre más la Fiesta del PCE, y con ella, la música como uno de sus ingredientes fundamentales. Por supuesto, están muy bien tanto la gastronomía popular de todos los rincones del país, como los interesantes y sesudos debates sobre las cuestiones más candentes de la actualidad social y política, las diferentes propuestas culturales, presentaciones de libros, innumerables puestos de artesanía de diferentes partes del mundo…Pero, ¿qué sería de la Fiesta del PCE sin música?
Por ejemplo, ¿alguien se imagina entrar el viernes a nuestro Rincón cubano y no escuchar la fusión cubano-vallecana de los incombustibles Orlis Pineda y su Banda? Efectivamente, un año más nos acompañan con su trabajo Añoranza cubana entre otros muchos; no os lo perdáis, porque la diversión está asegurada con nuestro kañautor, y es que Orlis le pone mucho corazón a todo lo que hace. Para completar la velada contaremos desde Cali con La Tribu del Son, experimentado cuarteto que fusiona el son con la salsa caleña y las músicas tradicionales. Buen plan para la noche del viernes, pero guarden energías porque esto no ha hecho más que empezar.
El sábado seguirá subiendo la temperatura en el Rincón cubano de la mano de Los D´Orlando, que nos acercan a las raíces de la música tradicional cubana desde 1992. El trío de Ciego de Ávila no se rinde en su afán por conservar y compartir por todo el mundo el rico legado musical de su patria; y, si los cuerpos aguantan, disfrutaremos de Pepe y su tumbao. Como ustedes sabrán, en la música de origen afrocubano, un tumbao es el ritmo básico que se toca con el bajo, y en la timba cubana, así se conocen a los guajeos de piano. ¿Y que quién es Pepe? Pues una de las mejores voces cubanas del momento, así que no se lo piensen y vayan a comprobarlo en directo y viajen a ese pequeño Caribe que tenemos en la Fiesta.
Mientras tanto, en el Escenario 13 Rosas, el sábado contaremos con la actuación de una banda que a buen seguro dará mucho que hablar. Una gran oportunidad para descubrir a los vallecanos Riada, que vienen de estreno con su primer disco Por los tejados (2025). Un soplo de aire fresco que nos trae este proyecto musical ecléctico que bebe del rock, del blues o de la canción de autor, entre otros estilos; y es que ese eclecticismo, letras reivindicativas y la importancia de lo colectivo, también en la creación musical, son las bases sobre las que se asienta una banda sobrada de calidad, y cuyos componentes confluyen desde diferentes proyectos. Una experiencia que promete ser inolvidable.
Noche completa la del sábado, en la que podremos disfrutar de una leyenda viva de la música popular con el sevillano Raimundo Amador, siempre abriendo nuevos caminos al flamenco: primero con Veneno en 1977 y posteriormente, junto a su hermano Rafael, con Pata Negra, durante ocho años fusionando flamenco y blues, esta vez nos acompaña para celebrar sus 30 años de andadura en solitario. Efectivamente, tras la efímera formación Arrajatabla, en 1995 presenta su Gerundina, en homenaje a una de sus guitarras. Ocho trabajos en total desde entonces hasta su 60 aniversario. Directo en casa, con el que celebró, como siempre colaborando con amigos, sus seis décadas de vida. En fin, poco más se puede añadir de un excelente compositor y guitarrista que ha acompañado en el escenario a artistas tan dispares como Björk o B.B.King.
Y finalmente, no podía faltar en la Fiesta un espacio infantil para disfrutar de la música. Así, el mediodía del domingo finalizan los conciertos con la actuación de Yo soy ratón,esta vez en formato solista. Una banda premiada por su cuarto álbum Cuatro (en formato que incluye CD y tres cuentos), nada menos que como el mejor álbum de música para niños de la Academia de la Música. Una auténtica revolución en la música infantil, que consigue emocionar a público de todas las edades, ya que une a una música de gran calidad, unas temáticas desde la mirada y los intereses de la infancia, con fuertes raíces en conceptos del mundo de la educación. Seguiremos luchando para que todas las niñas y los niños de cualquier parte del mundo puedan, algún día, simplemente disfrutar de la música y ser felices.
Frente a sus tambores de guerra y sus danzas de la muerte, les seguiremos desafiando con la alegría de nuestra música revolucionaria y nuestros ritmos flamencos y caribeños, bailando en paz.
Este año, más que nunca, nos vemos en la Fiesta.







