Mujeres en los ojos, son las mujeres que habitan en nosotras, que dejaron esa impronta que nos empuja a seguir. Mujeres bandera con las que cada día abrimos, unidas, veredas en el presente continuo de nuestras vidas. Mujeres que no callaron, ni callan, ni callarán. Mujeres que avanzan cogidas del brazo fraterno del feminismo. Mujeres que levantan el puño y la voz. Mujeres valientes, mujeres que aman, mujeres que luchan, mujeres Tierra, mujeres que vuelan, mujeres de ojos grandes, mujeres sabias, mujeres libres. Y si hablo en primera persona del plural, es porque así lo vive y lo contagia Carmen Barrios Corredora, amiga, compañera, camarada. Le gusta mirarte de frente, abrir los ojos como platos cuando algo la asombra, y darte toda la seguridad del mundo cuando te agarra del brazo al caminar, y entonces sabes que unidas, multiplicamos. Esa es Carmen y sus mujeres. Todas esas mujeres que viven y se construyen en su último libro de poemas. Las ha ido reuniendo con cariño para brindar juntas por la vida. Por la vida presente y por a la que creamos cada día.
Mujeres en los ojos es una obra donde la poesía se trenza entre versos y fotografías que se enriquecen mutuamente Aquí, los poemas y las imágenes vuelan libres y frescos. “La mujer que hay en mí / se fuga de lo oscuro / y asalta el sol”, escribe. Energía brutal para leer cada día. Un lujo. Dos libros en uno. Aquí combina Carmen dos de las herramientas con las que mejor trabaja: la fotografía y la palabra. Y las vuelve a engrasar para volver a reivindicar a las mujeres que sostienen el mundo y se afanan en hacerlo cada día mejor. A través de estas fotografía y poemas, reitera la máxima de que “porque fueron somos, porque somos serán”. Planta semillas de presente y de futuro, de esperanza, de pasión, de compromiso. Poesía para crecer.

Presentación de «Mujeres en los ojos» de Carmen Barrios Corredera, editado por Utopía.
Sábado 27 septiembre – 16:30 h– Espacio Paquita Martín (Fiesta PCE 2025)
La periodista fotógrafa y escritora, o como ella se define, cuentista y fotoperiodista, vuelve a reivindicar el hilo, rojo y morado, que nos guía desde Ariadna. Ya lo hizo antes con tres obras en forma de relatos con su trilogía Rojas: Rojas. Relatos de mujeres luchadoras; Rojas, violetas y espartanas. Mujeres en lucha; y Rojas y trabajadoras. Son relatos basados en vidas reales, mujeres anónimas a las que entrevistó para construir retazos de una historia que reflejan muchas vidas.
También ha rescatado la memoria de las luchas por los derechos que mantuvieron las mujeres durante el franquismo a través del documental Por mí y por todas mis compañeras, mujeres en lucha, ganador de la II edición de las becas Residencia Artística UNED.
Carmen Barrios, hija de padre y madre comunistas, conoció lo que era militar en el partido en la clandestinidad, de la mano de su madre Carmen, cuando se paraban a mirar escaparates en los que Carmen madre escrutaba el reflejo del cristal para descartar que alguien les siguiera. De la mano de su padre Roberto, sindicalista represaliado a quien le castigaban negándole empleo. De la mano de su tía Manuela Corredera, concejal de IU en Córdoba en los tiempos de Anguita. Ellas también son parte de este libro:
Vengo de las entrañas de la Tierra,
de un ombligo de mujeres
que soñaron y lucharon
callaron y gritaron,
de un ombligo de mujeres
que amaron.
Amaron por encima de sus posibilidades.
Me regalaron sus botas rojas
para seguir caminando
Quiero panes en mi cesto,
y mil rosas en mi pecho.
A Carmen le gusta recordar que ella comenzó en Mundo Obrero, allá por los 80, “gran escuela de periodistas y de fotógrafas” como la define. Y en Mundo Obrero ha vuelto a colaborar con artículos y entrevistas.
Libro militante del feminismo y la memoria que canta a “la alegría inmortal de las mujeres libres” y ofrece un brindis por la vida.
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Tengo mujeres en los ojos
(Carmen Barrios)
Tengo los ojos cansados
de inmutables espacios
cubiertos por las sombras.
Cuando se acercan ellas
nace una señal de tiempo,
que siembra caminos,
apaga mi sed
y llena mis ojos
de espacios cubiertos por la luz.
Tengo mujeres en los ojos,
que me colman de vida,
me apartan las sombras,
y sujetan mi mano
con la fuerza del ser.
Tengo mujeres en los ojos,
que navegan el aire
y se atreven a ver,
que se escuchan seguras
y se empeñan en ser.
Tengo mujeres en los ojos,
mujeres que ven,
mujeres que sienten,
mujeres que aman,
mujeres que luchan,
mujeres que son
hasta cuando las roban,
su ser.
Tengo mujeres en los ojos.







