Una valoración crítica al «Acuerdo» sobre Gaza de Trump

Cualquier plan de paz se deberá construir sobre la investigación de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y genocidio cometidos en Gaza, poniendo a disposición de la Corte a Netanyahu y demás responsables.

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Netanyahu y Trump en la Casa Blanca (imagen de archivo) | Fuente: Dan Scavino / wikimedia commons / Public domain
Netanyahu y Trump en la Casa Blanca (imagen de archivo) | Fuente: Dan Scavino / wikimedia commons / Public domain

La aceptación de Hamas sobre la propuesta de Trump sobre Gaza abre una nueva perspectiva, nuevos interrogantes, que obliga a las organizaciones de la resistencia palestina, a la Autoridad Nacional y a la izquierda internacional a tomar posición sobre el acuerdo y el futuro del pueblo palestino.

Las facciones armadas palestinas —las Brigadas Al Qassam (brazo armado de Hamás); las Brigadas al Quds (brazo armado de la Yihad Islámica); las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa (brazo armado de Fatah); el Frente Popular para la Liberación de Palestina y los Comités de Resistencia Popular—, respaldaron el 4 de octubre la respuesta del movimiento islamista Hamas al plan estadounidense para Gaza y pidieron que se convoque una reunión nacional urgente para definir mecanismos de gestión de la Franja.

Acordaron un llamamiento a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para convocar una reunión nacional urgente en la que definir mecanismos de gestión de Gaza de cara a una estructura palestina independiente, tal como lo estipula el plan de Trump, entre otros temas.

Hosam Zaki, secretario general de la Liga Árabe afirmó que el documento presentado por el presidente estadounidense incluye puntos “que son discutibles y otros que son inaceptables”. Asimismo, ha dicho que la falta de concreción del plan en asuntos clave como la retirada del ejército israelí sitúa a los negociadores palestinos “ante un dilema complejo”[1].

En relación a los 20 puntos de la propuesta de acuerdo, convendría matizar los siguientes aspectos:

Al punto 1, que declara Gaza zona libre de terrorismo que no representará una amenaza para los vecinos, puntualizar que el marco de actuación de todas las organizaciones políticas y sociales palestinas están amparadas por la resolución 3070 artículo 2 de la Asamblea de las Naciones Unidas: «2. Reafirma igualmente la legitimidad de la lucha de los pueblos por librarse de la dominación colonial extranjera y de la subyugación foránea por todos los medios posibles, incluida la lucha armada;» (Resolución 3070, 1973).

Nada que objetar al punto 2 sobre la reconstrucción de Gaza siempre y cuando se realicé bajo la dirección de las Naciones Unidas con la participación de las organizaciones políticas palestinas y con el único objetivo de restituir el urbanismo de Gaza, impidiendo cualquier proyecto especulativo.

El punto 3 establece las condiciones para acabar con «la guerra» de inmediato, la liberación de los rehenes y la retirada de las fuerzas militares «a la línea acordada». En ese tiempo se suspenderán todas las operaciones militares «hasta que se cumplan las condiciones para la retirada completa por etapas».Descripción: Así es el plan de 20 puntos que presentó Trump junto a Netanyahu para poner  fin a la guerra en Gaza.

La línea azul corresponde al actual control del ejército israelí, la amarilla a un retiro inicial y limitado de las tropas israelíes y la liberación de rehenes, la roja indica la reducción de fuerza israelí a favor de una fuerza internacional y la marcada con rallas la retirada total y zona de seguridad.

La retirada completa del ejército israelí y el cumplimiento de los plazos dados, necesitará la supervisión y participación de las NN.UU. para garantizarlo mediante una fuerza de interposición

Este punto es el más delicado y necesitará la supervisión y participación de las NN.UU. para garantizar, mediante una fuerza de interposición, la retirada completa del ejército israelí y el cumplimiento de los plazos dados.

Los puntos 4 y 5 se refieren al intercambio de rehenes por presos.

El punto 6 menciona la entrega de las armas de Hamas, su posible amnistía y la facilidad para salir de Gaza. Este es un punto muy sensible teniendo en cuenta la resolución 3070 art. 2 antes mencionada.

Los puntos 7 y 8 concretan el inicio de la ayuda humanitaria a través de la Medialuna Roja y las Naciones Unidas.

El punto 9 es uno de los más cuestionables. Concreta la creación de un gobierno transitorio temporal formado por un comité palestino «tecnócrata» bajo supervisión de «un nuevo organismo internacional», la llamada «Junta de la Paz» presidida por Donald Trump junto a dirigentes políticos, incluido a ex primer ministro Toni Blair. La supervisión del gobierno de transición debe recaer en las Naciones Unidas evitando la participación de dirigentes implicados en el genocidio de Gaza como Trump o en guerras ilegales como Toni Blair.

Los puntos 10 y 11 atribuyen a Trump el plan de desarrollo económico de Gaza, ya publicitado anteriormente, que pretende un gran negocio inmobiliario dirigido por él mismo.

El punto 12 garantiza que nadie será obligado a abandonar Gaza y el retorno de personas desplazadas.

El 13 y 14 indica que Hamas y otras facciones (sin concretar) no desempeñarán ningún papel en el gobierno de Gaza procediendo a la desmilitarización de la Franja para que la «Nueva Gaza no represente una amenaza para sus vecinos o su pueblo». Este punto colisiona directamente con el derecho del pueblo palestino a su descolonización y autodeterminación.

El 15 concreta la creación, por parte de los EE.UU. y de sus socios árabes, de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) para desplegar en Gaza en colaboración con Israel y Egipto para ayudar a proteger las zonas fronterizas junto a las fuerzas policiales palestinas. Este punto arroga a los EE.UU. un papel que no le corresponde. Según el artículo 24 de la Carta de Naciones Unidas, «A fin de asegurar acción rápida y eficaz por parte de las Naciones Unidas, sus Miembros confieren al Consejo de Seguridad la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales, y reconocen que el Consejo de Seguridad actúa a nombre de ellos al desempeñar las funciones que le impone aquella responsabilidad»[2].

El 16 establece la prohibición a que Israel se anexione u ocupe Gaza, y un plan para ceder por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) el control de Gaza a Favor de las ISF mencionadas en el punto 15.

El 17 menciona lo que se haría en caso que Hamas rechazara la propuesta. Al haber aceptado el plan de paz con ciertas condiciones, este punto ha decaído.

El 18 apela a un dialogo interreligioso para alcanzar la coexistencia pacífica.

La creación del Estado Palestino no se puede condicionar. Es un acuerdo de la Asamblea General de la ONU y del derecho a la autodeterminación y descolonización del pueblo palestino

El 19 condiciona el avance de la reconstrucción de Gaza y el programa de reformas de la Autoridad Palestina a que sea posible «que finalmente se den las condiciones para un camino creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado Palestino…».

Este punto es totalmente inaceptable. La creación del Estado Palestino no se puede condicionar. Es un acuerdo de la Asamblea General de las NN.UU. y del derecho a la autodeterminación del pueblo palestino.

Finalmente, en el 20, de nuevo EE.UU., corresponsable del genocidio perpetrado en Gaza, se arroga el papel de establecer un dialogo entre Israel y los palestinos para acordar un horizonte de coexistencia pacífica.

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LA CREACIÓN DEL ESTADO PALESTINO NO ES NEGOCIABLE

Cualquier plan de paz para Palestina se deberá construir sobre la investigación iniciada por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y genocidio cometidos en Gaza, poniendo a disposición de la Corte a Netanyahu y demás responsables.

La creación del Estado Palestino no es negociable. Según la Convención de Montevideo de 1933[3], para que exista un Estado deben cumplirse cuatro condiciones: la existencia de un gobierno efectivo, un territorio definido, una población permanente y la capacidad de mantener relaciones con otros Estados. Palestina no cumple con los tres primeros requisitos. Asimismo, Israel ha tomado múltiples medidas que dificultan la posibilidad de un Estado palestino. Además del genocidio cometido en Gaza, intensifica la colonización en Cisjordania, donde ya residen más de 700.000 colonos.

Finalmente, deberá corresponder al Consejo de Seguridad de las NN.UU., conforme a la Carta de San Francisco, dirigir todo lo referente a la reconstrucción de Gaza, la depuración de los crímenes de guerra cometidos y las garantías de la creación del Estado de Palestina conforma al derecho internacional.

Notas:

[1] https://www.lavanguardia.com/internacional/20251002/11120357/liga-arabe-cree-plan-paz-gaza-incluye-puntos-inaceptables.html

[2] https://www.un.org/es/about-us/un-charter/full-text

[3] http://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/a-40.html

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