Este trabajo se publica hoy, día 20 de noviembre, en la prensa del PCE (Mundo Obrero y Mundo Obrero edición digital) por coincidir con el 50 Aniversario de la muerte del dictador, a pesar de que el cómic lleva publicado 1 año. De hecho, y también coincidiendo con el 50 Aniversario de su muerte, la editorial Debate acaba de sacar al mercado Franco y la Guerra Civil, un integral que reúne las tres adaptaciones de José Pablo García a los ensayos de Paul Preston: La Guerra Civil española, La muerte de Guernica y Franco; y que contiene como novedades un nuevo prólogo del historiador Paul Preston, y un nuevo capítulo titulado La exhumación de Franco. Se da la circunstancia de que la única biografía del dictador publicada en cómic después de su muerte es este trabajo, aunque por la relevancia histórica del personaje, su nombre y acontecimientos históricos relacionados con él, tengan una presencia constante en el cómic memorialista. Anteriormente, en 1969, 30 años después de acabar la Guerra Civil, se editó el cómic Soldado invicto, una biografía adulterada, laudatoria y maniquea de la vida del dictador. Ahora, que se cumplen los 50 años de su muerte, se publica Franco de José Pablo García y Paul Preston, cómic en el que el rigor histórico entra en escena.
El cómic está basado en el ensayo Franco “Caudillo de España”, del historiador inglés Paul Preston. El libro consta de una introducción, 28 capítulos, epílogo, bibliografía, índice alfabético, breve cronología, y 1043 páginas en total. Por el contrario, el cómic tiene 192 páginas y 9 capítulos: El niño triste “cerillito”, La forja de un héroe, La forja de un general, Traidor a la República, España en guerra, Lacayo del Eje, Aislamiento, Desarrollismo, El largo adiós. Como se ve, José Pablo García hace un encomiable trabajo, no solamente de síntesis, sino de adaptación al lenguaje del cómic, sin perder el pulso narrativo, en un relato que a pesar del predominio de textos largos y muy abundantes para poder explicar los hechos históricos que narra, lo que convierte su estructura narrativa en algo muy diferente a la habitual en el mundo del cómic, aunque José Pablo García lo haya convertido en su particular marca de la casa. A pesar de esto, el cómic es ameno, de lectura agradable y comprensión fácil.
El cómic comienza describiéndonos la infancia de Franco. Una infancia triste e infeliz, con un padre autoritario y mujeriego, que termina abandonando el hogar familiar, y una madre, Pilar Bahamonde, sumisa, bondadosa, muy católica, que supo mantener las apariencias. Francisco Franco Bahamonde fue un niño retraído y triste, muy delgado, con aspecto enfermizo y una voz aflautada. Todas estas circunstancias hicieron que sufriera acoso, tanto en la escuela como en la Academia de Infantería, donde tiene que ingresar, no por deseo, sino por obligación, ya que él quería seguir la tradición familiar e ingresar en la Escuela Naval. En el colegio le pusieron el mote de “cerillito” y en la Academia el “franquito”. El resultado final es que tuvo una infancia y juventud solitaria y triste.
Franco combatió su inseguridad entregándose a la vida militar, y con ella fue creándose poco a poco otra identidad sobre la base de la jerarquía militar y la disciplina castrense. Se apunta voluntario para combatir en Marruecos, donde se comporta de forma muy violenta y es herido de gravedad, adquiere un gran prestigio militar y obtiene un ascenso meteórico en el escalafón militar, ganándose un gran respeto entre sus compañeros de armas, empezando a cultivar una imagen de héroe abnegado. Con 33 años es ascendido a General de Brigada y nombrado director de la nueva Academia Militar de Zaragoza.
Triunfa la II República y el gobierno republicano pone en cuestión todo lo relacionado con las dimensiones y política de ascensos en el ejército, incluso cierra la Academia Militar de Zaragoza. De manera que por su situación personal, de incertidumbre en su destino y carrera profesional, va acumulando resentimiento hacia la República, aunque se mantiene en una ambigüedad muy calculada en cuanto al apoyo a las conspiraciones militares que se estaban produciendo. En la Revolución de Octubre del 34, el ministro de la Guerra le nombra su asesor y en la práctica esto le convierte en el responsable de la represión de la Revolución, empleando para sofocarla todo el poder militar disponible, incluso el empleo de tropas marroquíes y la legión, con Yagüe al frente de las mismas. La represión es durísima y la prensa de derechas presenta a Franco como el salvador de la República. Cuando es nombrado Jefe del Ejército depuró a los militares leales a la República e incluso llegó a elaborar un plan secreto de intervención militar en caso de que se produjesen nuevos disturbios; y pidió al presidente de la República, Manuel Portela, que autorizase un golpe militar para anular el resultado de las urnas.
Finalmente cambia de decisión y decide apoyar el golpe de Estado contra la República. Colabora en la organización del golpe militar, pero está aislado en el Marruecos español, sin posibilidad de trasladar sus tropas a la Península por el bloqueo que la Armada republicana mantiene sobre el Estrecho. La ayuda de Alemania e Italia, junto con la financiación de Juan March hacen que, mediante el empleo de sus respectivas aviaciones, en 868 vuelos transporte 14.000 soldados, 44 piezas de artillería y 500 toneladas de municiones a Sevilla. De esta forma, un golpe de Estado que iba languideciendo se convierte en la guerra civil. Con la muerte en accidente de aviación de José Sanjurjo, líder de los golpistas, Franco es elegido como su sustituto, otorgándole el grado de Generalísimo y Jefe de Estado mientras dure la guerra.
Franco consigue acaparar todo el poder político y militar en sus manos. Adopta el título de Caudillo, para elevarse a la categoría de figura nacional. En julio del 37 una carta del Episcopado Español definía la Guerra Civil como una cruzada. El Vaticano reconoce al gobierno rebelde y Franco concede a la Iglesia plena autoridad y poderes en el plano de la educación, moral y censura. Conseguido todo el poder político y militar, ralentiza el curso de la guerra, prefiere una guerra larga y asegurarse la destrucción total del enemigo frente a los grandes objetivos y, de esta forma, consolidar su propia posición política, poniendo de esta manera los cimientos de la dictadura franquista. El golpe de Estado del coronel Segismundo Casado provoca la caída de Madrid, la entrega a Franco de miles de comunistas, y una rendición en cascada del ejército republicano. Durante la guerra, Franco acumuló una fortuna de 34 millones de pesetas, 500 millones de euros de 2024. También empieza a acumular patrimonio inmobiliario (Pazo de Meirás, finca del Canto del Pico, 1000 hectáreas en Valdefuentes, compra de edificios enteros …). Retira a España de la Sociedad de Naciones.
Convierte al país en un inmenso campo de concentración, con más de 1 millón de personas presas; además, las mujeres presas sufrían violencia sexual y veían cómo les robaban a sus hijos. Ejecutó a decenas de miles de personas. Franco no lo tuvo fácil, ya que las Potencias del Eje son derrotadas y España es expulsada de las Naciones Unidas. Aplica una estricta política económica, la Autarquía, un modelo económico que provoca la falta de todo tipo de bienes, incluidos los alimentos, provocando el regreso de las enfermedades producto del hambre y la miseria, el racionamiento y, asociado a él, el estraperlo; había chabolismo, mercado negro e inflación; los salarios disminuyeron notablemente, mientras que los beneficios de las empresas y los terratenientes se incrementaron; hubo huelgas de trabajadores y estudiantes. También se produjo el intento de derrotar militarmente a Franco con la Invasión del Valle de Arán, compuesta por 5.000 guerrilleros fundamentalmente comunistas, enfrentados a 50.000 legionarios y tropas marroquíes capitaneados por los generales fascistas Yagüe y Moscardó, o el Movimiento Guerrillero, compuesto principalmente por comunistas y que estuvo luchando desde 1944 hasta 1965. Por si fuera poco, en el núcleo de poder también hay tensiones y conflictos internos, que se manifiestan de diferente manera según el contexto histórico. Le beneficia notablemente la Guerra Fría y con ella el interés de los EE.UU. y el capitalismo en general por acercarse a un Régimen que se opone frontalmente al bloque soviético. Esta situación provoca el blanqueo de su Régimen represivo y su acercamiento al capitalismo moderno. La resistencia interna a su Régimen nunca desapareció. Esas luchas estaban encabezadas fundamentalmente por el PCE y las CC.OO., lo que hace que Franco incremente la represión, y un ejemplo de la misma es el Proceso 1.001, o el fusilamiento de Julián Grimau, Cristino García y muchos opositores más. Maniobrando políticamente, Franco consigue mantenerse en el poder hasta su muerte, aunque años antes y debido a sus problemas de salud, no esté al frente de todas las decisiones que se adopten y vaya delegando muchas de ellas en diferentes personalidades que le apoyan.
El cómic resume de manera precisa la vida de Franco, haciendo hincapié en los aspectos psicológicos, los traumas de su infancia, y el refugio que para superarlos y alcanzar una nueva identidad le supuso la vida militar. Nos muestra temas tan escabrosos como el bochorno que sentía por su padre, o la incómoda relación con su hermano Ramón. Se muestran los ingredientes para entender cómo se construye el personaje mezquino, implacable, cauteloso, desconfiado y resentido que fue Franco, y nos presenta a un Franco ambicioso, frío y calculador, a la vez que muy inteligente y hábil manipulador, además de ser muy brillante a la hora de cultivar su imagen. En definitiva, una excelente aproximación al personaje histórico de Franco. Algo que las propias palabras de José Pablo dejan muy claro cuando afirma que: «Llegó al límite de la contradicción entre el personaje y la persona: su aspecto de bobo solemne chocaba con su inteligencia y su habilidad como manipulador; se consideraba de una austeridad ejemplar, pero se enriqueció obscenamente a partir de la Guerra Civil y permitió la creación de una red de corrupción a su alrededor; su frialdad a la hora de firmar sentencias de muerte contrastaba con su imagen de padre y abuelo entrañable… Era un ser muy complejo y poliédrico».
Coincidiendo con el 50 Aniversario de su muerte este cómic resulta muy oportuno, especialmente en un momento en el que «Con el auge de la extrema derecha y los mensajes de odio calando en la juventud, es importante explicar en qué consistió la dictadura, vendida como una arcadia feliz por algunos historiadores y periodistas nostálgicos. Es preocupante que la exhibición de la parafernalia franquista, que hasta hace unos años se limitaba a grupos radicales, frikis y carcundia pija, se muestre ahora sin tapujos por un espectro social más amplio, incluso de la clase obrera», según las propias palabras de su autor.
En cuanto al dibujo, el mismo es sencillo y claro, todos sus personajes son reconocibles y reflejan muy bien sus estados de ánimo. Emplea una gama de colores terrosos que van muy bien para representarnos la vida durante la dictadura. Utiliza el bitono cromático, algo habitual en su autor. La edición está a la altura y es de gran calidad, buena presentación y una portada que impacta.
Un cómic que le costó a su autor dos años de trabajo, pero por el que ha valido la pena la espera ya que estamos ante un gran trabajo, que representa muy bien el buen hacer artístico junto al rigor histórico y didáctico.
José Pablo García (Málaga, 1982). Licenciado en Publicidad y Técnico Superior en Ilustración. Como autor de cómics acredita una amplísima experiencia. En el 2009 publica sus primeros trabajos en la revista Dos veces breve. Después publica Órbita 76 (2013), Blas de Lezo (2014), Las aventuras de Joselito (2015, su primer libro como autor del guion y del dibujo), La Guerra Civil Española (2016, adaptación del ensayo de Paul Preston), La muerte de Guernica (2017, adaptación del ensayo de Paul Preston), Soldados de Salamina (2019, adaptación de la novela de Javier Cercas), Los desastres de la guerra. Madrid, 2 de mayo y Bailén (2020, adaptación de las novelas de Benito Pérez Galdós), El hijo del chófer (2022, adaptación de la novela de Jordi Amat), y Franco, hasta ahora su último trabajo. Ha ganado varios certámenes nacionales. Como se ve, es todo un especialista en la adaptación de textos literarios de otros autores al lenguaje del cómic, y es toda una referencia para analizar la historia contemporánea de España a través del cómic. Esta es la tercera ocasión en la que José Pablo García adapta al cómic un ensayo histórico de Paul Preston.
Paul Preston (Liverpool, 1946), es un historiador e hispanista inglés. Conforma, junto con Hugh Thomas y el irlandés Ian Gibson, el trio de historiadores anglófonos más reconocidos sobre la Historia de España contemporánea. El grueso de sus trabajos se centra en la historia de España desde el advenimiento de la Segunda República (1931) hasta el fin de la transición democrática de los años 80 del siglo XX. Preston es Doctor en Historia por la Universidad de Oxford, catedrático de Historia Contemporánea Española y director del centro Cañada Blanch para el Estudio de la España Contemporánea. Fue también docente en la Universidad de Reading, en el Queen’s Mary College de la Universidad de Londres y en la London School of Economics & Political Science, así como en el Centro de Estudios Mediterráneos. Analista y colaborador en diferentes medios de comunicación.







