La importancia de los archivos del PCE como centro de documentación para la investigación en el cine, el teatro y la literatura

La importancia del archivo trasciende a la historia del PCE. Es un recorrido sociopolítico, que ilumina los silencios y las lagunas, que durante las dictaduras han sido acalladas y manipuladas.
Sellos de artistas plásticos en ayuda de España | Fuente: Archivo Histórico del PCE (AHPCE)
Sellos de artistas plásticos en ayuda de España | Fuente: Archivo Histórico del PCE (AHPCE)

El Archivo Histórico del Partido Comunista de España (AHPCE) es una de las fuentes documentales más importantes a las que cualquier creadora, directora de cine, de teatro, guionista o escritora, debe recurrir para conocer e investigar sobre la historia política y cultural de España. Los fondos, atesorados en sus estanterías son piezas valiosas: fotos, cartas, informes, documentos, carteles, prensa, audiovisuales, documentos sonoros… forman un mosaico de memoria, imprescindible y fundamental para entender la historia del siglo XX y del XXI.

Su importancia trasciende a la creación y trayectoria política del Partido Comunista de España, es un recorrido sociopolítico, que ilumina los silencios y las lagunas, que durante las dictaduras han sido acalladas y manipuladas, para poder influir en el pensamiento de la ciudadanía: la guerra, el exilio, la represión franquista, la memoria democrática…

Uno de los problemas con los que nos encontramos las productoras y guionistas independientes, son los altos costes del alquiler de esos materiales audiovisuales y fotográficos. Las instituciones como Televisión española, Filmoteca Nacional o la Biblioteca Nacional disponen de vastas colecciones, joyas visuales que después de complejos procesos de solicitud, podemos acceder a ellas, previo pago de sumas inalcanzables para un cineasta de guerrilla.

Cuando nos planteamos un proyecto documental, el primer paso consiste en investigar a fondo el tema que vamos a tratar, y, siempre, por supuesto, de la mano de un historiador o historiadora que pueda guiar nuestros pasos. En esa elaboración de propuesta cinematográfica, deberemos tener muy claro el tema, el enfoque, el horizonte visual desde el que se va a contar la historia, los puntos de giro en el avance narrativo, la progresión dramática, la evolución de los personajes… El contexto y el desarrollo de la obra cinematográfica que la directora, en mi caso, propone llevar adelante, tendrá mucho que ver con las fuentes de información que logre encontrar, tener acceso a ellas y finalmente utilizar libremente. Porque uno de los problemas con los que nos encontramos las productoras y guionistas independientes, son los altos costes del alquiler de esos materiales audiovisuales y fotográficos. Las instituciones como Televisión española, Filmoteca Nacional o la Biblioteca Nacional disponen de vastas colecciones, joyas visuales que después de complejos procesos de solicitud, podemos acceder a ellas, previo pago de sumas inalcanzables para un cineasta de guerrilla.

Afortunadamente, en el Archivo histórico del PCE, podemos encontrar documentación para saber, por ejemplo, cómo se producían los rodajes de las películas, del Colectivo de Cine de Madrid, donde directores como José Luis García Sánchez, Adolfo Garijo, Andrés Linares, Julia Peña, Tino Calabuig, Miguel Hermoso, con dos viejas cámaras de cine de 16 mm, documentaban huelgas y manifestaciones y creaban piezas únicas, sobre el movimiento obrero, la lucha de los estudiantes, del movimiento ciudadano y del mundo del arte y la  cultura.  Pero también podemos descubrir en ese archivo, la forma militante que se utilizaba para distribuir y proyectar esas piezas audiovisuales en circuitos alternativos.

Cuando en 2021 preparamos la película, «Las cartas perdidas. La cárcel y el exilio de las mujeres republicanas«, el AHPCE nos posibilitó que esas voces de las mujeres republicanas se escucharan en festivales, cines y asociaciones

Cuando en 2021 preparamos la película, Las cartas perdidas. La cárcel y el exilio de las mujeres republicanas, el AHPCE, fue una puerta abierta y cercana; pese a los limitados recursos humanos y económicos con los que cuentan, nos posibilitó que esas voces de las mujeres republicanas se escucharan en festivales, cines y asociaciones. En un país donde la Memoria Democrática ha sido opacada, invisibilizada y distorsionada, por los gobiernos, que impedían acceder a los archivos oficiales durante años, a ciudadanos y a historiadoras.

Ahora que por fin podemos ver en los cines, la película, Dolores Ibárruri. Pasionaria, asesorada por el historiador Mario Amorós, somos plenamente conscientes de que no habríamos podido finalizarla sin esos fondos documentales y sin la generosa colaboración del archivero del PCE, Juan Manuel Andrés, quien, nos guio en todo momento con rigor, paciencia y compromiso en cada etapa de la investigación, facilitándonos el acceso a materiales esenciales y proponiendo documentos imprescindibles para el desarrollo del guion.

Preservar los fondos del Archivo Histórico del PCE es una necesidad fundamental y prioritaria para reconstruir la memoria histórica de nuestro país

Preservar los fondos del Archivo Histórico del PCE es una necesidad fundamental y prioritaria para reconstruir la memoria histórica de nuestro país. Es imprescindible que encontremos la manera de dotarlo de los recursos y herramientas necesarias para proteger y potenciar aún más este valioso patrimonio común.

(*) Cineasta, pintora, guionista y actriz

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