El acto de inicio de campaña, celebrado en La Térmica, ha servido para presentar la iniciativa “De tú a tú por Andalucía”, una propuesta basada en el contacto directo con la ciudadanía. Maíllo ha defendido este enfoque como alternativa a lo que considera una estrategia del actual presidente andaluz para evitar el debate político sobre su gestión. “Moreno Bonilla no quiere hablar de los problemas de Andalucía ni de su gestión”, ha asegurado.
Frente a ello, el líder de Por Andalucía plantea una campaña centrada en recorrer barrios y municipios, con acciones puerta a puerta y presencia constante en el territorio. El objetivo es trasladar a pie de calle las críticas a la gestión del Ejecutivo autonómico y visibilizar, según su diagnóstico, las carencias estructurales de la comunidad.
En este contexto, Maíllo ha subrayado que su formación parte con ventaja organizativa respecto a otras fuerzas de la izquierda, al contar ya con programa electoral definido, candidaturas cerradas y una implantación territorial consolidada. “Tenemos los deberes hechos”, ha insistido, en un intento de reforzar la imagen de alternativa sólida frente al Partido Popular.
La campaña, ha explicado, no responde a una improvisación electoral, sino a una estrategia diseñada desde hace más de un año para reconstruir el espacio de la izquierda andaluza tras varios ciclos adversos. En ese marco, el candidato busca erosionar la imagen de estabilidad que proyecta el Gobierno autonómico y situar el foco en los problemas sociales y económicos de Andalucía.
Además, Maíllo ha apelado a la tradición electoral andaluza para reivindicar la capacidad del electorado de alterar los pronósticos. “Andalucía puede volver a dar la sorpresa”, ha señalado, en un llamamiento explícito a la movilización del voto progresista.
La contienda electoral, según el candidato, se librará tanto en el terreno programático como en el del relato político: cercanía frente a institucionalidad, presencia en la calle frente a gestión desde el Gobierno. Una estrategia con la que la izquierda busca rearmarse ante un Partido Popular que, por el momento, parte con ventaja en las encuestas.







