La Misión Médica Cubana en Venezuela ha intensificado su labor asistencial tras el terremoto que sacudió amplias zonas del país, especialmente el estado de La Guaira y la Gran Caracas. Los equipos sanitarios, presentes en el país desde hace años como parte de la cooperación médica entre Cuba y Venezuela, se incorporaron de inmediato a las labores de emergencia para atender a la población afectada.
Según el testimonio de los propios profesionales desplazados sobre el terreno, la prioridad desde los primeros minutos fue reorganizar los servicios sanitarios junto al personal venezolano, atender a los heridos y garantizar la continuidad asistencial para pacientes con patologías crónicas que sufrieron descompensaciones a causa del seísmo, entre ellas crisis hipertensivas, diabetes y cuadros severos de ansiedad.
La atención se extendió posteriormente a los hospitales de campaña habilitados en las zonas de mayor impacto, donde los equipos médicos mantienen guardias permanentes durante las 24 horas del día.
Una respuesta inmediata en Caracas
La doctora Yamileth Medina Lora, coordinadora de la Misión Médica Cubana en el Distrito Capital, dirige parte del operativo desde el Centro de Diagnóstico Integral Sierra Maestra, ubicado en la parroquia 23 de Enero de Caracas, una de las áreas afectadas por el terremoto.
Natural de Santiago de Cuba, una provincia acostumbrada a la actividad sísmica, Medina reconoce que la magnitud del terremoto vivido en Venezuela la impactó profundamente. En el momento de los fuertes movimientos telúricos se encontraba junto a su hijo, el también médico Miguel, quien participa igualmente en la misión internacionalista.
Tras evacuar el edificio donde residen descendiendo quince plantas por las escaleras, ambos regresaron a sus funciones asistenciales para incorporarse a la atención de los damnificados.
Desde entonces, la coordinadora trabaja en la reorganización de los servicios médicos y en la planificación de la asistencia para comunidades que aún presentan dificultades de acceso debido a los daños ocasionados por el desastre.
Hospitales de campaña en las zonas devastadas
Otro de los médicos desplegados es Eduardo Loyola Márquez, de 32 años y natural del municipio camagüeyano de Minas, quien presta servicio en uno de los hospitales de campaña instalados cerca de la carretera que conduce hacia La Guaira, territorio declarado oficialmente zona de desastre tras registrar algunos de los mayores daños estructurales.
Loyola explica que las réplicas sísmicas continúan, aunque asegura que la prioridad del equipo sigue siendo la atención a los pacientes. Durante la primera noche posterior al terremoto colaboró en la evacuación de personas hospitalizadas, entre ellas numerosos pacientes amputados que recibían tratamiento por úlceras derivadas del pie diabético.
El facultativo también relata las dificultades para comunicarse con su familia en Cuba debido a las interrupciones del suministro eléctrico y de las telecomunicaciones registradas tras el seísmo.
Continúan las labores de emergencia
Los integrantes de la brigada médica cubana mantienen su actividad de forma ininterrumpida mientras las autoridades sanitarias venezolanas continúan evaluando los daños y coordinando la atención en las zonas más afectadas.
Aunque ya se ha desplegado ayuda de emergencia en distintos puntos del país, los equipos que trabajan sobre el terreno coinciden en señalar que las necesidades siguen siendo elevadas debido a la magnitud de la devastación provocada por el terremoto y al colapso de numerosas edificaciones, especialmente en La Guaira y varios sectores de Caracas.







