La Casa Real agrava sus pérdidas y vuelve a cerrar el año en números rojos

Zarzuela registró un déficit de 719.334 euros en 2025, recurrió a sus remanentes para financiar inversiones en seguridad y tecnología y reaviva el debate sobre el coste de la monarquía y la transparencia de sus cuentas
Fuente: Wikimedia Commons CC 2.0

La Casa Real cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas de 719.334 euros, según las cuentas oficiales publicadas este martes por la institución. El déficit multiplica por más de siete el registrado en 2024, cuando Zarzuela presentó unos números rojos de 99.591 euros, consolidando así el segundo ejercicio consecutivo con resultado negativo.

La institución atribuye este deterioro de sus cuentas a las inversiones realizadas en ciberseguridad, comunicaciones seguras y modernización de sus sistemas de información, además de a la congelación de la asignación que recibe del Estado desde 2021. Para hacer frente a estos gastos, la Casa del Rey ha vuelto a recurrir a los remanentes acumulados durante ejercicios anteriores.

Las cuentas, auditadas por el Tribunal de Cuentas, reflejan que la asignación pública directa destinada al sostenimiento de la Casa Real se mantuvo en 8,43 millones de euros, la misma cantidad que percibe desde hace cuatro años. Sin embargo, ese presupuesto no fue suficiente para cubrir el gasto ejecutado, por lo que Zarzuela utilizó 983.403 euros de sus reservas para financiar lo que define como «proyectos estratégicos e inaplazables», especialmente en materia de tecnologías de la información y seguridad.

El propio Tribunal de Cuentas recuerda que estos fondos no representan nuevos ingresos, sino recursos financieros propios acumulados en años anteriores. Gracias a ellos, la Casa Real dispuso de un presupuesto efectivo de 9,41 millones de euros en 2025, de los que ejecutó el 99,74 %.

La partida más elevada volvió a corresponder al personal al servicio de la Familia Real, con 4,92 millones de euros, casi 200.000 euros más que el año anterior. A ello se suman 3,1 millones destinados a suministros y servicios exteriores y 1,51 millones en amortización de inversiones.

Pese a que Zarzuela insiste en presentar estas pérdidas como el resultado de inversiones excepcionales, el déficit reabre el debate sobre la financiación de la institución y el nivel de transparencia de sus cuentas. La asignación de 8,43 millones de euros representa únicamente la financiación directa que recibe la Casa del Rey. A esta cantidad hay que añadir numerosas partidas asumidas por distintos ministerios y organismos públicos, como los gastos de seguridad, transporte, mantenimiento de palacios, personal adscrito o viajes oficiales, lo que eleva el coste real de la monarquía para las arcas públicas a más de 100 millones de euros anuales, según diversos estudios.

Además, la publicación de las cuentas no permite conocer con detalle el destino concreto de todas las inversiones ni desglosa exhaustivamente determinados conceptos de gasto, una cuestión que organizaciones especializadas en transparencia y sectores políticos llevan años reclamando mejorar.

Tras varios ejercicios con superávit —1,7 millones de euros en 2019, 931.233 euros en 2020 y más de 400.000 euros tanto en 2021 como en 2023—, la Casa Real encadena ahora dos años consecutivos de pérdidas. Aunque Zarzuela sostiene que el resultado responde a un esfuerzo inversor puntual, el incremento del déficit y la necesidad de recurrir a los ahorros acumulados evidencian las dificultades para mantener el actual nivel de gasto con una asignación pública congelada y vuelven a situar el coste y el control de las cuentas de la monarquía en el centro del debate público.

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