De todos es sabido que el patrón de relaciones internacionales que nos han impuesto a los europeos, y a los españoles en particular, es el de seguir bajo el liderazgo y el poder de Estados Unidos y considerar a Rusia y China como amenazas. Con Estados Unidos tenemos acuerdos comerciales preferentes, no le aplicamos aranceles aunque ellos a nosotros sí, y nuestra defensa depende de ellos, les compramos el armamento y estamos bajo su dirección en la OTAN. En cambio a Rusia le aplicamos cientos de sanciones a través de la Unión Europea y a China le aplicamos altos aranceles a sus productos. Nuestros informes militares repiten sin cesar que ambos países son una amenaza a pesar de que ninguno de ellos nos haya amenazado y tengan una capacidad militar mucho menor que la OTAN o los países de la UE.
Pues bien, dos recientes encuestas muestran que los ciudadanos pensamos precisamente lo contrario de lo que nos dictan los gobernantes y los medios.
Según una encuesta de 40dB del pasado mes abril para el diario El País y la Ser los españoles ven en Donald Trump la mayor amenaza para la paz mundial, por encima de Vladímir Putin.
El 81% de los encuestados señalan a Trump como un peligro para la paz del planeta, por delante de los otros líderes que nos presentan como peligrosos, como Putin, el iraní Mojtaba Jamenei (62,9%), el norcoreano Kim Jong-Un (62,25%) y, más detrás todavía, el jefe del Estado chino Xi Jinping, que se queda en un 49,3%.
Respecto al temor a que Putin invada algún país de la UE, a pesar de la constante reiteración por parte de medios y gobernantes europeos, lo consideran solo el 39%. En cambio, la posibilidad de una involución democrática en EE. UU. y la UE resulta verosímil para el 59% en el primer caso y el 54% en el segundo.
Y ojo, que dos de cada tres encuestados o incluso más, prevé que los estadounidenses emprendan nuevas aventuras militares en regiones como Groenlandia, que es Unión Europea. Es decir, el doble de españoles cree que Trump invadirá una región de la UE a que lo haga Rusia.
Y vamos a la segunda encuesta. Se trata del Estudio sobre la situación política internacional difundido el 8 de mayo por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), y elaborado a partir de 6.001 entrevistas realizadas entre el 22 y el 30 de abril.
Ahí se refleja que el 55% de los españoles es partidario de que la Unión Europea refuerce sus vínculos con China y otras potencias emergentes, frente a un 31,5% que preferiría apostar por una posición fundamentalmente alineada con Estados Unidos y la OTAN. Precisamente lo contrario de lo que se está imponiendo en las políticas de la UE.
Es más, la mitad de los consultados (52’4%) cree que Estados Unidos e Israel están perdiendo la guerra en Irán y están empeorando la situación internacional.
Estas respuestas, tan alejadas de la línea editorial de los medios, coinciden con la percepción que tienen los españoles sobre la información que reciben de guerras como la de Ucrania, Gaza o Irán. Según responden en esta encuesta, solo un 13,9 dice confiar mucho, y aunque el 37,7 confían bastante, el 36,4 % dice que poco y un 9,5% dice que nada.
La conclusión es clara. Estamos, una vez más, entre un divorcio entre lo que siente la opinión pública y lo que le cuentan los gobernantes y las políticas que se nos imponen. Ni son tan enemigos los que nos dicen que son nuestros enemigos, ni tan amigos, los que nos cuentan que son nuestros amigos.








