La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha calificado como una «ofensa a México» las publicaciones difundidas por un empresario y por sectores de la derecha que respaldaron un llamamiento al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) para actuar contra los ciudadanos mexicanos que acudieron a recibirla durante su visita a Nueva York con motivo de la final del Mundial de 2026.
Durante su comparecencia diaria ante los medios, Sheinbaum lamentó que desde el propio país se promuevan iniciativas dirigidas contra la comunidad migrante mexicana y afirmó que este tipo de mensajes suponen un agravio para millones de personas que trabajan en Estados Unidos y contribuyen tanto a la economía estadounidense como al sostenimiento de sus familias en México.
La mandataria defendió el papel de la emigración mexicana y criticó los discursos que, a su juicio, criminalizan a quienes han construido su vida fuera del país. En este sentido, aseguró que quienes impulsaron o respaldaron estas publicaciones «apuestan en contra de México» al despreciar la aportación económica y social de una comunidad que durante décadas ha contribuido mediante su trabajo y el envío de remesas.
Sheinbaum sostuvo que quienes promovieron estos mensajes deberían, al menos, ofrecer una disculpa pública. «No es un agravio contra la presidenta, sino contra nuestros compatriotas», afirmó, insistiendo en que el debate trasciende la esfera política y afecta directamente al reconocimiento y la dignidad de los mexicanos residentes en el extranjero.
Asimismo, hizo un llamamiento a valorar la contribución de la comunidad migrante y mostró su preocupación por que determinados sectores empresariales y políticos normalicen discursos que, en su opinión, pueden poner en riesgo a los propios ciudadanos mexicanos en Estados Unidos.
La polémica estalló después de que circularan en redes sociales publicaciones que instaban a las autoridades migratorias estadounidenses a intervenir contra los mexicanos que acudieron a recibir a la presidenta durante su estancia en Nueva York, una situación que ha abierto un intenso debate sobre el respaldo de parte de la oposición a este tipo de mensajes y sobre el tratamiento de la comunidad migrante en el contexto político mexicano.







