Playa Girón: Cuba es epopéyica desde su nacimiento (I)

Playa Girón marcó la derrota de EEUU en Cuba y reafirmó una historia de lucha que atraviesa desde la colonia hasta la Revolución de 1959.
Playa Girón (Cuba)
Playa Girón (Cuba)

El aniversario 65 de la victoria cubana en Playa Girón —que marcó la primera gran derrota militar del imperialismo de Estados Unidos en América Latina— recuerda la fallida invasión con mil 500 mercenarios para imponer un gobierno títere en la isla y sirve de marco para recordar que Cuba es una nación epopéyica desde su nacimiento.

Fue heroica desde que los colonialistas llegaron a la “tierra más fermosa que ojos humanos vieran” —como la calificó Cristóbal Colón—, con sus arcabuces y cañones, y se encontraron tal resistencia de sus pueblos originarios armados solamente de piedras y flechas, que llegaron a quemar vivo a su gran líder Hatuey, para amedrentar a taínos, siboneyes y guanahacabibes, hasta exterminarlos a todos.

En Cuba, los españoles de aquella lejana época lograron ese exterminio, y la isla figura entre los pocos países sin comunidades indígenas debido al asesinato de toda su población autóctona la asesinaron, hasta los niños. Ninguno se rindió, y la historia escrita de las que creyeron Indias Occidentales, no pudo documentar ni traición, ni sumisión, solo estoicismo, sacrificio y sufrimiento.

Después surgió una nueva generación de cubanos que, parida de vientre europeo y africano, obtuvo, sin embargo, los genes de sus originarios por vía de la conciencia y de los sentimientos de una nación cimentada en la rebeldía desde su criollismo hacia la Corona.

Una historia de lucha por la independencia

Lo grandioso de Cuba, donde radica su fortaleza, es su gloriosa historia patriótica caracterizada por una continuidad de lucha armada y política, desde la resistencia de taínos y siboneyes con Hatuey a la cabeza contra la conquista española, hasta Fidel Castro, líder de la Revolución triunfante el 1 de enero de 1959, y constructor del modelo socialista cubano.

Este es un socialismo muy particular, de un poderoso arraigo martiano, aunque su base filosófica sea el materialismo dialéctico e histórico basado en el pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Ilich Lenin.

Hatuey, quemado vivo en la hoguera en 1512, es considerado el primer rebelde de la nación antillana, porque, aunque era quiesqueyano de nacimiento, organizó la resistencia contra los españoles en la zona oriental de Cuba, y sigue siendo en gran símbolo para los nacidos en tierra cubana.

Ese espíritu tuvo continuidad en Carlos Manuel de Céspedes, el «Padre de la Patria», quien inició la Guerra de los Diez Años el 10 de octubre de 1868, cuando dio la libertad a sus esclavos.

También se vio en el prócer camagüeyano Ignacio Agramonte, figura clave en la organización del Ejército Libertador; en el dominicano-cubano Máximo Gómez «El Generalísimo», estratega principal de la Guerra de los Diez Años y General en Jefe en la de 1895; y en Antonio Maceo, El «Titán de Bronce», quien protagonizó la Protesta de Baraguá, en la cual enseñó a las nuevas generaciones que la independencia no es negociable.

Playa Girón y la invasión de 1961 en Cuba

José Martí, «El Apóstol de la Independencia», fundador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la «Guerra Necesaria» de 1895, igualmente encarnó y llevó a su máxima expresión ese espíritu de heroísmo y epopeya, hasta su caída en combate el 19 de mayo de ese año.

Además de ellos, Cuba tuvo entonces y después otros líderes patriotas, como Calixto García, general de las tres guerras de independencia; Carlos Baliño, enlace histórico entre los mambises y las ideas marxistas del siglo XX; y el joven revolucionario comunista Julio Antonio Mella, asesinado en México por órdenes del dictador Gerardo Machado.

Se suman a ese listado Antonio Guiteras Holmes, impulsor de transformaciones sociales y líder de Joven Cuba, asesinado en 1935 por sicarios ligados a Estados Unidos; y Eduardo Chibás, héroe de la lucha contra la corrupción y líder ortodoxo, de cuyas filas surgió el joven revolucionario marxista Fidel Castro Ruz.

Fue este último el organizador desde México de la expedición del yate Granma, jefe de la guerra en la Sierra Maestra junto a su hermano Raúl, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida y Ernesto Che Guevara, y el conductor de esa gesta emancipadora que llevó al triunfo revolucionario de 1959.

Ese heroísmo de tan profundas raíces, esa continuidad de próceres tan esencial en la historia de los pueblos, esa cadena con eslabones tan sólidos encarnados en un pueblo viril, es irrompible.

Historia de Cuba: de Hatuey a la Revolución

Así quedó demostrado en las horas que antecedieron a la agresión por Playa Girón, con el coraje de hombres y mujeres como el miliciano Eduardo García Delgado, quien, antes de morir asesinado en los ataques contra bases aéreas el 15 de abril de 1961, escribió con su sangre el nombre de Fidel.

El 16 de abril, en el sepelio de las víctimas de ese preludio de la invasión, el Comandante en Jefe proclamó el carácter socialista de la Revolución, ante una multitud repleta de coraje y deseos de justicia por los hijos de la patria caídos.

“Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida”, expresó Fidel en aquella jornada de luto y patriotismo.

La fuerza de esas palabras quedó demostrada en los días siguientes, en los combates contra los mercenarios entrenados y enviados por la CIA a Playa Girón, quienes fueron derrotados el 19 de abril, en menos de 72 horas, para luego ser juzgados y cambiados por compota a sus jefes de la Casa Blanca.

Fuente: almaplus.tv