Cerca de 250 delegados y delegadas del PSUC viu, referente y ‘partido hermano’ del PCE en Cataluña, se dieron cita el segundo fin de semana de mayo en Barcelona para decidir la política y estrategia de los próximos años. El encuentro sirvió para apostar -un vez más- por el necesario fortalecimiento del partido, sobre todo ante el panorama no demasiado optimista de la izquierda en nuestro país, marcada por la profunda crisis de IU y la descafeinada coalición entre EUiA e ICV.
Este XI Congreso del heredero del PSUC tuvo lugar en un momento especialmente convulso, en gran parte por la masacre y las torturas que los EEUU están perpetrando en Irak y el recrudecimiento de la represión contra el pueblo palestino, pero también por la movilización social y la reacción antiimperialista de amplios sectores sociales. En España y Cataluña, concretamente, este panorama internacional se ha reflejado de una manera a la vez trágica y reveladora, con los atentados en Madrid del 11-M y la posterior derrota del PP en las elecciones generales, precedido del triunfo de la izquierda en los comicios autonómicos.
Balance de EUiA-ICV
El Informe de Coyuntura, debatido y aprobado durante la primera jornada congresual, califica el acuerdo entre EUiA e ICV de «desequilibrado, cerrado a la participación social y con un discurso programático limitado». No obstante, reitera la apuesta del partido por la «construcción del Polo Alternativo, que significa construir junto con muchos más una alternativa política y social al capitalismo».
En cuanto a la situación política en Cataluña, el texto asegura que «el PSUC apoya al tripartito, pero denuncia su debilidad y hace un llamamiento a implicarse en la participación y en la defensa de los intereses de la mayoría para presionar al nuevo Gobierno y no dejarlo en manos de los lobbys de presión». Además, deja bien claro un ‘no’ rotundo a la Constitución europea, puesto que conduce a la consolidación del modelo neoliberal, cuyas bases económicas ya fueron asentadas en su momento por el Tratado de Maastricht.
Finalmente, el informe concluye señalando que «en estos inicios del siglo XXI se ha puesto de manifiesto la cara más sangrante del capitalismo y su concepción de la globalización neoliberal», tal y como han demostrado las «guerras de expolio», la «ocupación ilegal de los territorios palestinos» o las conspiraciones contra Cuba y Venezuela. No obstante, asegura que «la cultura marxista está dotada de una fuerza enorme para contribuir con otros colectivos en la configuración de un movimiento revolucionario capaz de superar el sistema actual».
Por otro lado, además de la discusión de las enmiendas y la aprobación de los documentos congresuales, se presentaron resoluciones en apoyo a Venezuela y Cuba, de adhesión a la Marcha Mundial de Mujeres, contra las deslocalizaciones y de rechazo al mal llamado Forum de las Culturas, entre otras.
Escofet, secretario general
En la segunda jornada del Congreso se escogió el nuevo Comité Central del partido que, a su vez, reeligió por unanimidad a Albert Escofet como secretario general. En su discurso de clausura del encuentro, Escofet reiteró la apuesta del PSUC por EUiA como proyecto estratégico, aunque señaló que hay que buscar formas para «animar a la militancia con el objetivo de que participe» en el referente catalán de IU, y así «hacerlo avanzar».
Asimismo, instó a los comunistas a «participar activamente en la construcción del Polo Alternativo como un espacio contra el sistema capitalista», siguiendo los ejemplos de Seattle o Porto Alegre», aunque también señaló la necesidad de abordar una «estrategia de cohesión interna» en el seno del partido.
La crisis, según Frutos
En la misma línea intervino el secretario general del PCE, Paco Frutos, quien alertó sobre la «crisis profunda que viven IU y el PCE». Sin embargo, advirtió que ambas organizaciones «son más necesarias que nunca» y recalcó la necesidad de «luchar democráticamente para cambiar tanto IU como el sindicato CCOO».
Por su parte, el secretario general de Joves Comunistas (JC), Hector Sánchez, subrayó la «escasa capacidad de EUiA de ser el referente social, y aún menos electoral, de los sectores más críticos con el sistema». Según los jóvenes del PSUC viu, «la falta de un discurso claro y decidido, la subordinación a ICV, la persecución del rendimiento electoral por encima de todo y la forma de funcionar aleja cada vez más nuestro proyecto estratégico de los objetivos para los que lo creamos».
Es por esto que, para JC, «hace falta una nueva IU, que recupere su espíritu fundacional, que vuelva a ser un movimiento político y social, plural y abierto», y debe ser fundamentalmente desde el PCE y el PSUC que se propicie este cambio.
Venezuela en el Congreso
De los muchos invitados que pasaron a lo largo del fin de semana por el Congreso, sin duda fue la inesperada visita del Ministro de Salud de la República Bolivariana de Venezuela una de las que más conmocionó el auditorio. Este, que se encontraba casualmente en Barcelona, explicó su experiencia en el Gobierno de Chávez y la situación actual del país, que vive un «proceso de transformación, donde las condiciones de vida de la clase trabajadora están en el centro de la gestión política».
El ministro ‘chavista’ aseguró que el principal objetivo que se planteaba su Gobierno era «devolver la esperanza a los trabajadores para que vuelvan a conquistar el poder en Venezuela», tal y como hicieron hace 25 años en el Chile de Allende. De este modo, «la revolución bolivariana demuestra que hay otras vías para los pueblos», como también lo hace Cuba.
Por último, realizó un llamamiento a la militancia comunista para visitar su país y «convertirse en militantes bolivarianos», ya que «lo que sucede en Venezuela», añadió, «no es sólo patrimonio de la clase trabajadora venezolana, sino que también es y debe ser patrimonio de la clase obrera de todo el mundo».
Además, dirigieron unas palabras a los delegados del PSUC viu el Cónsul de Cuba, una representante del EPK, el portavoz de la Plataforma ‘Aturem la Guerra’ Francesc Tubau, el hasta ahora eurodiputado por IU Salvador Jové, el rector de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Josep Ferrer, también militante del PSUC viu, el filósofo Paco Fernández Buey y el camarada Victor Ríos.
Otros invitados de honor al congreso fueron los representantes de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica o nuestro incansable Gregorio López Raimundo, quien continúa siendo un referente político y humano para sus camaradas de lucha.






