Como ciudadano migrante dirijo estas palabras a quienes me lean acá o en cualquier otra parte; a las personas que están en el país y a quienes se fueron lejos: no es el momento de perder el impulso de cuatro años de lucha por la justicia social.
Sin entrar a valorar por qué se fueron y por qué se quedaron quienes lo hicieron; sin intentar cambiar su decisión, si ya la tomaron, me gustaría señalar que el pueblo colombiano debe pensar bien su elección y votar sin botar el voto.
Si ven las cosas distintas, que de eso se trata, no caigan en la tradición y vuelvan a votar a lo que fue y no sirvió, sin dar opción a lo que pueda ser; a aquello que, aunque insuficiente, algo cambió y algo mejoró.
Entre lo que fue y lo que puede ser
Entre casi doscientos años siendo —criollos republicanos contra monárquicos, liberales contra conservadores, familias poderosas contra familias ricas— y cuatro años de intentar ser, se debe dar la oportunidad de seguir ofreciendo otra manera de hacer política, otra mirada a las realidades de un país diverso y otra opción de crecer para las mayorías excluidas, sin repudiar a las incluidas.
El camino no será fácil, pero habrá que andarlo para intentarlo.
Elegir entre democracia u oligarquía
Colombia no puede elegir presionada por el miedo y la inseguridad, dos herramientas que saben usar —y muy bien— la extrema derecha y la derecha extrema.
Colombia debe decidir entre democracia y oligarquía; entre palabras y balas; entre esperanzas y tinieblas; entre educación y corrupción; entre justicia social y marginación; entre vida digna e indigna vivencia.
Votar con y para el pueblo
Vota, sí. Y vota pueblo, vota con y para el pueblo.
Votar con el pueblo es votar futuro, aunque lo quieran pintar oscuro. Vota a la alegría, a la sonrisa, a la ética y al compromiso.
Votar es votar democracia, y eso está representado en la dupla del Pacto Histórico. Votar otra cosa es volver al pasado que pisó, ignoró y olvidó los derechos civiles y las libertades públicas.
Por una mayoría democrática y en primera vuelta.
Importante al momento de votar
Ah, pilas cuando voten. Háganlo con su propio esferográfico, para que no lo borren.
No olviden que democracia es proteger los derechos humanos y respaldarlos es defender la paz, la soberanía y la dignidad de los pueblos. En Colombia, en Cuba, en Gaza, en el Líbano o en cualquier otro lugar.







