La CEOE presiona para endurecer las bajas laborales y vuelve a poner sobre la mesa el despido por absentismo

La patronal reclama que las mutuas puedan dar altas médicas y reducir los costes empresariales de las incapacidades temporales
Garamendi en Castilla La Mancha. (Fotos: D. Esteban González // JCCM)

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha aprovechado una jornada dedicada al aumento de las bajas laborales para reclamar una batería de medidas que supondrían un endurecimiento del régimen de las incapacidades temporales y un mayor poder de las mutuas en los procesos médicos. Entre sus propuestas figuran permitir que estas entidades puedan conceder altas por enfermedad común y recuperar el despido por absentismo, una figura derogada en 2020 por su impacto sobre trabajadores con bajas justificadas.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, calificó el incremento de las incapacidades temporales como un “problema de país” y pidió cambios normativos para reducir su incidencia. Sin embargo, las reivindicaciones empresariales llegan en un momento en el que sindicatos y especialistas también apuntan a factores como el envejecimiento de la población trabajadora, el deterioro de la salud mental tras la pandemia, la sobrecarga asistencial y las listas de espera sanitarias como elementos que influyen en la duración de las bajas.

Durante el encuentro, varias organizaciones empresariales insistieron en que las mutuas deberían asumir un papel más amplio y poder emitir altas médicas en procesos derivados de enfermedades comunes, una competencia que actualmente corresponde a la sanidad pública. Asimismo, reclamaron que la Seguridad Social asuma una mayor parte del coste económico de las incapacidades temporales y plantearon revisar los complementos salariales pactados en convenios colectivos que permiten mantener el salario durante una baja.

Algunas patronales fueron aún más lejos y defendieron abiertamente recuperar el denominado despido por absentismo. La medida, eliminada por el Gobierno en 2020, permitía extinguir contratos por acumulación de ausencias al trabajo incluso cuando estas estaban justificadas por enfermedad, lo que generó una amplia contestación sindical y social por el riesgo de penalizar a personas con problemas de salud.

La jornada también estuvo marcada por la polémica después de que el presidente de la CEOE en Castilla-La Mancha, Ángel Nicolás, calificara de “memos” a algunos jóvenes que solicitan bajas por salud mental. Las declaraciones provocaron controversia y el propio Antonio Garamendi terminó desmarcándose públicamente de ellas.

Las propuestas presentadas por la patronal reabren un debate de fondo sobre el equilibrio entre la reducción de costes empresariales y la protección de los derechos laborales. Mientras la CEOE defiende un endurecimiento de los mecanismos de control de las bajas, las organizaciones sindicales han insistido en que las incapacidades temporales responden a criterios médicos y advierten del riesgo de convertir la enfermedad en un motivo de presión sobre las personas trabajadoras.