La expulsión de Macklemore de la gira estadounidense de Ed Sheeran por sus declaraciones en defensa de Palestina ha provocado un efecto inesperado: los cuatro artistas y grupos que permanecían como teloneros del tour han anunciado su retirada en solidaridad con el rapero estadounidense. Finneas, Lukas Graham, Aaron Rowe y la banda irlandesa Beoga han decidido abandonar la gira, convirtiendo el conflicto en un nuevo episodio del creciente posicionamiento de artistas contra el silencio en torno a Gaza.
El origen de la polémica se encuentra en una actuación de Macklemore en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde antes de interpretar Hind’s Hall, su canción de denuncia de la ofensiva israelí en Gaza, pronunció las palabras “Free Palestine”. El artista estadounidense llevaba casi tres años expresándose públicamente sobre la cuestión palestina, pero su presencia en una gira de la dimensión de la de Sheeran ha elevado considerablemente el alcance de sus declaraciones.
Según explicó el propio Macklemore en un comunicado publicado en Instagram, el propietario del Gillette Stadium, Robert Kraft, habría contactado con Sheeran después de hablar con otros propietarios de estadios para advertirle de que determinados recintos no acogerían la gira si el rapero continuaba formando parte de ella.
La promotora de la gira confirmó posteriormente que la decisión estuvo relacionada con las restricciones planteadas por los propietarios de los recintos. Sheeran, por su parte, ha asegurado que no fue una decisión personal suya, sino de los promotores.
“No existe una posición neutral”
Macklemore ha explicado que comprende que muchos artistas eviten pronunciarse sobre cuestiones políticas por las consecuencias que pueden tener sobre sus carreras. “Dinero, contratos publicitarios, patrocinios, festivales, conciertos privados, relaciones y acceso”, enumeró, antes de añadir que él mismo ha perdido oportunidades por sus posiciones públicas.
Pero el rapero rechaza que permanecer al margen pueda considerarse una posición neutral cuando existe una relación de poder tan desigual. En su comunicado ha defendido que no puede equipararse la situación de quienes disponen de carreras consolidadas con la de la población palestina sometida a la violencia.
También ha criticado que las acusaciones de antisemitismo se utilicen, según su interpretación, para deslegitimar las críticas al Gobierno israelí. Su posición ha sido cuestionada por quienes consideran ofensivas algunas de sus declaraciones, entre ellos Robert Kraft, que ha vinculado la decisión con lo que considera un historial de retórica e imágenes antisemitas.
Sheeran ha defendido una posición diferente. El cantante británico ha explicado que no utiliza su plataforma profesional para hablar de política porque entre su público hay jóvenes y niños, y ha insistido en que la retirada de Macklemore fue una decisión de la promotora después de que varios recintos pusieran condiciones a la gira. Al mismo tiempo, ha asegurado estar horrorizado por el sufrimiento causado por el conflicto y haber intentado encontrar una solución que permitiera mantener al rapero en el tour.
La explicación, sin embargo, no ha evitado la reacción de otros artistas.
Los teloneros abandonan la gira
Aaron Rowe fue uno de los primeros en anunciar su retirada. El músico irlandés explicó que no podía continuar con normalidad después de que Macklemore fuera apartado por sus declaraciones sobre Palestina. Poco después se sumaron Beoga, Lukas Graham y Finneas, que tenían previstas diferentes fechas de la gira.
Finneas, productor y músico conocido también por su trabajo junto a Billie Eilish, afirmó que “los artistas no deben ser silenciados cuando hablan por los oprimidos” y anunció su salida de los conciertos. Lukas Graham sostuvo que los artistas deben poder hablar de guerras, civiles asesinados y niños independientemente de la bandera bajo la que vivan. Beoga, por su parte, reivindicó su tradición irlandesa y defendió la necesidad de poder hablar sobre la situación palestina.
De esta forma, la controversia ha pasado de ser un conflicto entre Macklemore y los organizadores de la gira a afectar a la propia composición del espectáculo. Los cuatro artistas que permanecían como teloneros han abandonado el tour, en una muestra de solidaridad que vuelve a colocar el papel político de la cultura en el centro del debate.
El episodio llega además pocos días después de otro conflicto protagonizado por artistas e instituciones culturales en España.
De Macklemore a Allianz: la presión cultural logra resultados
El caso más reciente se ha producido en Madrid, donde más de una treintena de participantes del Festival de las Ideas han puesto en suspenso su participación si el certamen mantenía como patrocinador a Allianz por sus vínculos financieros con Israel. Entre quienes han respaldado la iniciativa estaban Rodrigo Sorogoyen, Inés Hernand, Marta Sanz, Alana S. Portero, Paul B. Preciado, Rodrigo Cuevas, El Niño de Elche, Nerea Pérez de las Heras y Javier Gallego ‘Crudo’.
La presión ha terminado con la retirada de Allianz del festival. La aseguradora ha dejado de patrocinar las actividades del encuentro, que se celebra entre el 17 y el 20 de septiembre, y los organizadores han asumido el coste para mantener la programación.
En Estados Unidos, la retirada de los teloneros de Sheeran muestra otra forma de presión: en este caso, son los propios artistas quienes han decidido abandonar una gira después de que otro músico fuera apartado por sus declaraciones sobre Palestina. En Madrid, fueron los participantes quienes condicionaron su presencia hasta conseguir la salida del patrocinador.
Dos escenarios diferentes, pero una misma disputa: hasta dónde llega la capacidad de artistas e instituciones culturales para utilizar su posición profesional frente a las relaciones económicas y políticas que rodean sus espacios de trabajo.







