Ceuta: donde la solidaridad no se achica frente al fascismo

La fiesta del PCE acogió un debate sobre la crisis en Ceuta con las asociaciones vecinales, una portavoz de CEAR, la eurodiputada Estrella Galán y Enrique Santiago.

·

·

,
Debate, "Ceuta: solidaridad y derechos humanos" | Foto: PCE
Fuente: PCE

Decenas de miles de personas migrantes cruzaron el mar para entrar en Ceuta el pasado 30 y 31 de julio generando una grave crisis que sigue sin resolverse y que ha servido para envalentonar a la ultraderecha y a sus discursos racistas en todo el territorio, mientras la sociedad caballa sigue esperando una solución y las personas migrantes una salida respetuosa con sus derechos. La fiesta del PCE acogió ayer un debate titulado “Ceuta: solidaridad y derechos humanos”, moderado por Yuveli Muñoz (secretaria de Migraciones del PCE).

El diálogo contó con las dos principales asociaciones vecinales que se han hecho cargo (y lo siguen haciendo) de atender a muchas de las personas migrantes, ante la lentitud y el colapso de las administraciones: Abdellah Mustafá, presidente de la Asociación de Vecinos de Sidi Embarek, y Ahmed Enfedda, presidente de la Asociación de vecinos de El Príncipe. Además, contó con la participación de la responsable del servicio jurídico de CEAR, Elena Muñoz, y dos representantes públicos (Enrique Santiago y Estrella Galán) que han llevado la cuestión al Congreso de los Diputados y al Parlamento Europeo.

Solidaridad vecinal inmediata

“Lo primero que teníamos que haber hecho era apoyar y ayudarles”, arrancó Ahmed Enfedda (Asociación de vecinos de El Príncipe), reclamando empatía hacia quienes “se estaban jugando su vida” al pasar a nado la frontera española. Enfedda recordó que buena parte de las personas migrantes presentaban numerosas heridas superficiales que tuvieron que atender en los campamentos rudimentarios que levantaron desde la asociación vecinal sin recibir ningún apoyo económico. Empezaron ayudando a mujeres y niñas, las más vulnerables, que así “vieron que la solidaridad dentro de un pueblo era posible”.

La solidaridad vecinal había sido capaz de dar una respuesta de urgencia que pensaban que iba a durar “tres o cinco días”, pero que duró 47 días. “Nosotros como ciudadanos dijimos que no (a dejar a esa gente en la calle)”, reafirmó el presidente de la Asociación de vecinos de El Príncipe.

En esos primeros momentos, Abdella Mustafá (presidente de la Asociación de vecinos de Sidi Embarek) también recuerda la situación como “caótica”. Se encontraba trabajando en El Carajal y pudo observar en primera fila y en tiempo real el “abrumador” paso de un lado de la frontera al otro. “Tenemos que entender que (Ceuta) es una ciudad muy pequeña”, argumenta para que visualicemos el cambio brusco que supone tener de repente a 80.000 personas más en la calle. Pacíficas, porque “no entraron con hachas, ni rompieron puertas ni coches, quien diga eso no dice la verdad” —sostiene— pero la situación “nos sobrepasó a todos”. Inmediatamente, en su asociación se pusieron a dar ropa, comida y acogida a los niños para que no tuvieran que pasar la noche en la calle.

Un caso especialmente doloroso, relató Ahmed Enfedda, fue el de una niña que caminó 75 km durante 12 horas, pisando sobre cadáveres al cruzar la frontera, que huía de un padre alcohólico que abusaba de ella y de una madre esquizofrénica. Al llegar, otro migrante intentó abusar de ella por la noche, pero una vecina la acogió en casa a tiempo.

“El 30 y 31 de julio sentíamos miedo”, relata Mustafá, pero no por unas personas migrantes que entraron gritando “Viva España”, sino “por la incertidumbre de cómo se iba a solucionar, qué iba a pasar con Ceuta”. Calificó de “mentira” cualquier afirmación de que esas miles de personas fueran una invasión. “Ceuta sería historia si la mitad de esa gente fueran violentos”, sostiene. Los campamentos para mujeres de la Asociación de vecinos de Sidi Embarek siguen funcionando aún, dado que aún no ha asumido la administración la atención a esas personas. Siguen siendo ayudados por “la gente de la periferia de Ceuta, que son los héroes reales de esta historia”, afirmó. Abdellah Mustafá defendió que esa es parte de la verdadera “España decente” que defiende “los valores humanos frente a los anti-valores”.

Marruecos, un cuestionado “país seguro”

A continuación, Elena Muñoz (responsable jurídica de CEAR) expuso como “simplemente por las nacionalidades detectamos que había más de 1.500 personas que eran de Sudán, Somalia, Afganistán, Palestina…”. Muñoz invitó al público a imaginar “el trayecto que han tenido que hacer, eran personas con necesidad de protección internacional y altas posibilidades de que se les concediera”.

En su exposición, la jurista de CEAR hizo referencia a una noticia de esa misma mañana en la que se desvelaba la expulsión de sudaneses, que debido a la situación que vive el país están recibiendo un 90% de aprobaciones en las solicitudes convencionales de protección internacional. Peor aún lo tiene la mayoría de origen marroquí, como explicó Muñoz, ya que la UE aplica a Marruecos la consideración de país de retorno seguro. Pese a que “te pueden meter en la cárcel por tu orientación sexual” y la represión se ceba con los saharauis, los activistas rifeños o los periodistas que tratan de informar con libertad, enumeró para concluir que “el concepto de país seguro es bastante cuestionable”.

El esfuerzo y el trabajo en red están permitiendo que las primeras resoluciones se consigan en apenas tres semanas desde la entrevista. Pero, como se ha dicho, la mayoría con un resultado desfavorable. Tras esas denegaciones, se producen muchas devoluciones voluntarias, ya que muchas personas migrantes quieren evitar que se les niegue el derecho de entrada, explicó Muñoz.

Enrique Santiago denuncia el “parque temático del fascismo”

“En Ceuta no hemos vivido una invasión, hemos vivido una operación de desestabilización de manual contra el Gobierno de España, organizada por EEUU e Israel sirviéndose de Marruecos”, explicó Enrique Santiago, suscitando un aplauso. El secretario general del PCE agradeció profundamente a las asociaciones vecinales su impagable labor, que calificó de auténtica “solidaridad de clase” y alertó de que la extrema derecha está convirtiendo Ceuta en “un parque temático del fascismo”. Santiago recordó que las ONGs, incluida CEAR o Cruz Roja, se están convirtiendo en blanco de ataque, como ocurrió en el intento de linchamiento sufrido recientemente por la diputada de Ceuta Ya, Julia Ferreras, y los abogados Rafa Borrego y Sofía Cánovas.

En Ceuta, se ha visto la estratificación de clase de la ciudad: barrios del centro donde vive la población mayoritariamente cristiana y donde había “odio” y “una alarma injustificada”, ya que ni siquiera estaban los migrantes en esos barrios, mientras que en los barrios periféricos repletos de trabajadores y de mayoría musulmana se ejercía la solidaridad. Tras esa observación, el diputado comunista ha recordado la “impresentable” intervención de la diputada del PP que mostró un bote de gas pimienta en el Congreso para alentar la percepción de inseguridad. Algo que también intentaron azuzar provocadores como Vito Quiles o Núcleo Nacional, pero en su caso salieron “con el rabo entre las piernas” por la respuesta del pueblo de Ceuta, recordó Santiago.

Tampoco se reservó críticas para el bipartidismo: “No tiene ninguna lógica que el PSOE haya entrado en la dinámica de no dar soluciones, mientras el alcalde Vivas no da soluciones porque no quiere, porque están en el PP de campaña permanente”. Santiago reconoció sin embargo el gran trabajo de la formación local Ceuta Ya y ofreció al grupo parlamentario de Sumar para trasladar al Congreso cualquier iniciativa que necesiten, al igual que con las asociaciones, porque “la clase trabajadora de Ceuta tiene que tener voz en el Congreso de España”.

Una de las últimas cuestiones que han elevado a través de una pregunta parlamentaria es la denuncia de las agresiones cometidas por militares (“(…)y concretamente los soldados, la tropa”) hacia personas migrantes, que contrasta con el trato “correcto” que en términos generales está teniendo la Policía y la Guardia Civil, en opinión de Enrique Santiago. Igualmente, otra pregunta parlamentaria recoge la denuncia del uso de armas no reglamentarias como el gas pimienta, documentado por ElDiario.es.

La solución es el traslado a península, defendió Enrique Santiago

“Nuestro país tiene más de 10.000 plazas disponibles por la reducción de llegada de personas a Canarias”, recordó Enrique Santiago aportando soluciones a la grave crisis que vive la sociedad caballa. Ese operativo especial sería fácil y legal usarlo si se practicasen los traslados de la población migrante de la ciudad de Ceuta a la península. Lo que ocurre, denuncia Santiago, es que PP y Vox quieren alargar la crisis en vez de solucionarla. “Les importa unas narices Ceuta y su población”, reflexionó, ya que quieren “la olla a presión” para hacer campaña “con odio y racismo” de aquí a las elecciones.

Por último, anunció el lanzamiento por parte del PCE de una campaña de recogida de recursos (materiales y económicos) para ayudar a ambas entidades caballas a ayudar a su pueblo y a las personas migrantes.

Estrella Galán aportó las claves europeas

A continuación, intervino la eurodiputada Estrella Galán que se sumó a los agradecimientos a ambos activistas ceutíes por la ayuda y el “calor humano” que están dando a las personas migrantes que se encontraban en situación de calle. La política de Sumar señaló que el debate europeo sobre la crisis de Ceuta ha sido “decepcionante” y que las instituciones comunitarias se han preocupado más de presionar al Gobierno de España para que no hiciera traslados a la península que de garantizar los derechos humanos de las personas migrantes.

El grave papel de la Comisión Europea, señaló Galán, consiste en “instrumentalizar a la población ceutí” para ejercer su presión “igual que Marruecos instrumentalizó a las personas migrantes”. La eurodiputada negó que la crisis de Ceuta sea “migratoria” y aseguró que el intento de convertir Ceuta en un “campo de refugiados a cielo abierto” se adecúa a la definición de “ataque híbrido” para desestabilizar a uno de los pocos gobiernos progresistas que resisten en la Unión Europea. Para ello, desde la Comisión Europea estuvieron dispuestos a exigir al Gobierno estatal “prevaricar”, al exigirle una devolución contraria a las normativas comunitarias.

“El Parlamento europeo y la Comisión Europea están ahora mismo en manos de las derechas más extremas”, explicó Estrella Galán al detallar cómo el Partido Popular Europeo ha pasado a apoyarse en los tres grupos europeos de extrema derecha. Lamentablemente, recordó Estrella Galán, la crisis no ha servido para impugnar un modelo de externalización de fronteras en países que no respetan los derechos humanos, que es el que ha dado a Marruecos la capacidad de jugar con las fronteras con Ceuta.

“La respuesta en Polonia y Bielorrusia fue diferente”, recordó. Allí la Unión Europea mostró que estaba dispuesta a enfrentar un “ataque híbrido”. Advirtió Galán que el término está siendo usado por la propia Comisión Europea que lo “puede y quiere utilizar para reducir los estándares de garantías jurídicas”, como el Real Decreto que valora el Gobierno español para reducir garantías del derecho de asilo y poder expulsar a más migrantes. Galán lo calificó de “inconcebible” en un gobierno progresista y responsabilizó al PSOE de la situación. Afortunadamente, concluyó Estrella Galán, “hay otra Ceuta trabajadora y que está acogiendo” que no se parece a la que está practicando las “cacerías” de migrantes que reclamó el diputado de Vox, José María Figaredo.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.