La operación policial desplegada este domingo en el asentamiento de El Guano, en Ceuta, ha terminado con la devolución a Marruecos de numerosos migrantes sin que, según los testimonios recogidos por elDiario.es, se les permitiera completar los trámites necesarios para formalizar su situación o solicitar protección internacional. El desalojo, iniciado a primera hora de la mañana, supone el desmantelamiento de uno de los últimos grandes asentamientos de personas migrantes que quedaban en las playas de la ciudad autónoma.
El operativo comenzó en torno a las 7.30 horas con un amplio despliegue de la Policía Nacional y efectivos militares. Los agentes cercaron la explanada y ordenaron a las personas que permanecían allí que abandonaran sus tiendas. Alrededor de 150 personas fueron sacadas del asentamiento, entre ellas menores de edad, que fueron separados de los adultos para su identificación y posterior atención por parte de las autoridades competentes.
Los adultos fueron trasladados en autobuses hasta las instalaciones fronterizas del Tarajal. Aunque el Ministerio del Interior sostiene que quienes regresaron a Marruecos lo hicieron voluntariamente para evitar el proceso de identificación, los relatos recopilados por elDiario.es contradicen esa versión. Varios afectados aseguran que los agentes les condujeron hasta la frontera sin ofrecerles una alternativa real y que no pudieron formalizar su intención de pedir asilo.
Las denuncias de devoluciones sin garantías
El procedimiento recuerda al aplicado durante los desalojos de las playas de Benítez y El Trampolín, donde también se produjeron devoluciones de personas migrantes a Marruecos. En los días anteriores, varios afectados denunciaron que habían aceptado subir a los autobuses convencidos de que serían trasladados a recursos de acogida, pero acabaron en la frontera.
Algunos de los migrantes entrevistados por elDiario.es afirman que intentaron solicitar protección internacional y que sus peticiones fueron ignoradas. Otros sostienen que recibieron información engañosa sobre las consecuencias de pasar por el procedimiento de identificación policial. El Ministerio del Interior, por su parte, mantiene que las devoluciones se produjeron de forma voluntaria.
La diferencia entre ambas versiones resulta fundamental: el retorno voluntario y una devolución forzosa no son procedimientos equivalentes. La posibilidad de solicitar asilo y de acceder a las garantías legales correspondientes no puede depender de presiones o de información confusa sobre las consecuencias de permanecer en España.
Durante el operativo, agentes de la Guardia Civil identificaron a periodistas presentes en la zona y les advirtieron de posibles medidas si difundían imágenes del dispositivo, según la información publicada por elDiario.es. El medio también recoge imágenes de otros medios locales en las que aparecen agentes empujando a migrantes en la frontera.
El desalojo no resuelve la situación de quienes siguen en la calle
El cierre del asentamiento de El Guano culmina una sucesión de intervenciones policiales en las playas ceutíes, pero no elimina la situación de desprotección que atraviesan muchas de las personas llegadas a la ciudad durante los últimos meses. Tras los anteriores desalojos, numerosos migrantes se desplazaron hacia zonas como El Príncipe, Los Rosales y el entorno de las naves del Tarajal, donde continúan durmiendo al raso o buscando refugio.
La Administración ha habilitado recursos de acogida para personas adultas y espacios destinados a menores no acompañados. Sin embargo, las propias autoridades han reconocido que todavía se trabaja en nuevas instalaciones para ampliar la capacidad disponible. El desalojo de los asentamientos, por tanto, no equivale a una solución estable para quienes carecen de alojamiento y necesitan protección o atención social.
La intervención se produce, además, a pocos días de la visita oficial de Felipe VI y Letizia a Ceuta, prevista para el martes. La proximidad de la visita sitúa el operativo en un contexto especialmente sensible, aunque no demuestra por sí sola que esa sea la causa del desalojo. Lo que sí deja sobre la mesa es la situación de las personas migrantes que, tras semanas o meses viviendo en condiciones precarias, se enfrentan ahora a la posibilidad de regresar a Marruecos sin haber podido acceder a un procedimiento de protección.







