El coordinador federal y portavoz de Izquierda Unida en el Congreso destaca el carácter fiscal “regresivo” de las cuentas públicas para este año, ya que “en 2007 el peso de los impuestos directos, es decir, aquellos que gravan la renta y la riqueza, y que son lo más justos, significaba en torno al 60% de toda la recaudación fiscal, mientras ahora se estima por debajo del 53%”.
Alberto Garzón, ha adelantado que frente a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del Gobierno del PP para este año “regresivos” con los que “cristaliza su ideología”, desde el grupo parlamentario de Unidos Podemos presentarán una enmienda a la totalidad “bien fundamentada” para plantear una “alternativa rigurosa, sostenible y, sobre todo, desde el punto de vista social, que sea efectiva para mejorar la economía de nuestro país”.
Garzón, realizó estas declaraciones en una rueda de prensa en el Congreso junto al resto de portavoces de las distintas formaciones y confluencias del grupo confederal, tras la larga comparecencia ofrecida por el ministro de Hacienda, Montoro, para presentar las cuentas públicas. Aseguró que siempre defenderán unos PGE “que tengan el ojo puesto en aquellos sectores más desfavorecidos de la población y en aquellas estrategias de crecimiento económico que sean igualitarias”.
En esta línea, el máximo responsable de IU advirtió de que “entre la maraña de números a los que nos estamos viendo hoy sometidos” quería “recalcar un aspecto esencial, el que tiene que ver con la fiscalidad”. Detalló que “en 2007 el peso de los impuestos directos, es decir, aquellos que gravan la renta y la riqueza, y que son lo más justos, significaba en torno al 59,8%, es decir, el 60% de toda la recaudación fiscal. En estos Presupuestos se estima por debajo del 53%”.
“Es decir -explicó-, cada vez vamos a una estructura más desigualitaria, más injusta, en la que el peso de los impuestos recae sobre los indirectos, esos que pagan exactamente igual el señor Florentino Pérez y la élite social de nuestro país que cualquier persona de la clase trabajadora, de las clases populares de nuestra sociedad”.
Alberto Garzón apostilló que “eso es absolutamente injusto pero, además, va en contra del espíritu de la Constitución, cuyo artículo 31 dice que el sistema fiscal debe ser progresivo. En estos Presupuestos caminamos hacia un sistema regresivo y absolutamente injusto”.
El también portavoz de la Comisión de Hacienda del Congreso alertó de que este camino sólo sirve para “consolidar los recortes, para consolidar la política neoliberal que ha venido aplicando el PP durante los últimos años, a instancias también de la Unión Europea. Este es el camino de la precariedad, del desempleo y, en definitiva, de la carencia de los derechos humanos para una gran parte de nuestra población”.
“Esto debe ser revertido”, aseguró Garzón, de ahí que “nuestra enmienda a la totalidad camina en el sentido contrario. Creemos que los impuestos indirectos deben ser reducidos en su peso sobre el sistema fiscal, e incrementados los impuestos directos, que son los que gravan a los que más tienen. De esa forma tendremos recursos suficientes para pagar la sanidad, la educación, la dependencia, las pensiones y todos los servicios públicos sin perjudicar a las clases populares, que son ahora mismo las principales perjudicadas por las políticas del PP”.
Las cuentas públicas están construidas a partir de un techo de gasto aprobado con el apoyo de Ciudadanos y PSOE que es “cada vez más chiquitito y donde cabe menos gente”
Alberto Garzón, avanzó en la presentación de los PGE aprobados por el Consejo de Ministros que ponen sobre la mesa unas cuentas públicas “continuistas” que no permiten abordar con garantías las crisis que sigue sufriendo la mayoría social y que, al mismo tiempo “consolidan las políticas económicas negativas” impuestas por Mariano Rajoy en los últimos años.
En una rueda de prensa en el Congreso para hacer una primera valoración de alcance de los PGE, Garzón criticó que no vayan a servir para atajar el grave problema del paro y la cada vez mayor precariedad e inseguridad laboral, ya que se mantiene la “fragmentación” del mercado de trabajo.
Lamentó también que estas cuentas sólo planteen medidas para resolver los muchos problemas “vía reducción del gasto”, lo cual no será suficiente para responder a los graves retos económicos que persisten.
Y recordó que estos Presupuestos están construidos a partir de un techo de gasto aprobado previamente con el apoyo de Ciudadanos y PSOE que es “cada vez más chiquitito y donde cabe menos gente”.
De igual forma, criticó que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, haya hecho “gala” en la rueda de prensa en La Moncloa y se mostrara “muy orgulloso” de impulsar una supuesta bajada de impuestos, algo que por el dinero que aún se necesita supone un “camino incorrecto” y sólo acarreará “un aumento de la desigualdad”.
Por todo ello, Alberto Garzón confirmó la idea de que a la vista de estos primeros datos Izquierda Unida respaldará en el marco del Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos que se presente una enmienda a la totalidad de devolución a estas cuentas públicas del PP para 2017.
Para Oxfam Intermón Presupuestos Generales del Estado tienen una gran falta de voluntad y sensibilidad política
El director general de Oxfam Intermón, José María Vera ha manifestado sobre las cuentas del estado que “el proyecto de ley de los PGE para 2017 presentado en el Congreso de los Diputados, contempla unos presupuestos que siguen sin apostar por reducir la desigualdad y sin destinar lo suficiente a las partidas de políticas sociales para cubrir las necesidades básicas de miles de personas que se encuentran en una situación de absoluta vulnerabilidad tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
Los datos que se desprenden de los ingresos de los nuevos PGE evidencian que el actual sistema tributario sigue sin contribuir a reducir la desigualdad. Las cifras hablan por sí solas: el mayor peso de la recaudación vuelve a recaer injustamente en los ciudadanos y ciudadanas. Se espera que soporten el 83 por ciento mediante el pago de IRPF, IVA e Impuestos Especiales, un 9% más que en 2007. En contraste, las empresas está previsto que aporten solamente el 12 por ciento, un 10% menos que hace 10 años.
Esto es debido a que, mientras el resto de impuestos ha recuperado los niveles pre-crisis, el Impuesto de Sociedades, recauda casi la mitad, un 45,6% menos. Sin embargo, el IRPF aporta un 7,5% más y el IVA un 20% más de lo que hacían en 2007. Del análisis de los últimos años se desprende que las familias tienen que hacer cada vez un mayor esfuerzo fiscal mientras que el sistema exonera a las empresas. Es necesario y urgente un cambio en este sistema, injusto e insuficiente, que apuesta por reforzar figuras impositivas más regresivas como el IVA que, lejos de actuar para disminuir la desigualdad, la refuerzan y penalizan más a quienes menos tienen.
En cuanto al apartado de gastos, las cifras de recuperación económica siguen sin dejarse notar en las partidas destinadas a las políticas sociales. A diferencia, por ejemplo, de las partidas de Defensa que se incrementan de forma significativa.






