Con motivo de la llegada de las fiestas navideñas, diversas organizaciones que apoyan la causa del pueblo palestino están reivindicando el boicot en el consumo como herramienta de presión y apoya la campaña no violenta de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) a la entidad sionista de Israel.
Esta iniciativa, pone como ejemplo la Sudáfrica del apartheid, en donde la campaña internacional de boicot, desinversiones y sanciones, sumada a las acciones de resistencia interna frente a las políticas de apartheid, fue uno de los aspectos claves para poner fin a décadas de opresión y discriminación.
En el caso de Palestina, el boicot se muestra como una de las herramientas más útiles (y por ello políticamente más criminalizadas) para poner fin a la ocupación y el apartheid, siendo el boicot económico una de las estrategias más cercanas y asumibles desde la ciudadanía a la que llaman a no comprar en empresas que sustentan el apartheid del pueblo palestino, como Axa, Hewlett Packard o Carrefour, y destacando victorias como que la marca Puma no renueve su contrato de patrocinio con la Asociación de Fútbol de Israel (IFA), que gobierna y aboga por mantener equipos en asentamientos ilegales israelíes en tierras palestinas robadas.
Algunos ejemplos
Hewlett Packard (HP): La empresa de consumibles informáticos, además de vender productos baratos y asequibles, proporciona tecnología, equipamientos y servicios al ejército israelí, incluyendo los equipos de reconocimiento biométrico instalados en los cientos de checkpoints que limitan la libertad de movimiento de las personas palestinas. HP es una marca muy popularizada en empresas e incluso instituciones, por lo que además de no comprar sus ordenadores ni consumibles informáticos de manera individual, podemos trabajar para que nuestras empresas e instituciones cambien de proveedor.
Carrefour: Su filial israelí ha apoyado a los soldados que participan en el genocidio de palestinos en Gaza con el envío de paquetes personales con regalos. El grupo francés también firmó un acuerdo con Electra Consumer Products y con su filial Yenot Bitan, ambas activas en la industria de los asentamientos ilegales en Cisjordania, con lo que se convirtió en cómplice de la ocupación de tierras palestinas y sus crímenes asociados.
Cosméticos Ahava: En su publicidad, esta empresa israelí promete venderte “Secretos de belleza del mar Muerto”, pero los secretos de Ahava no tienen nada de bello ni de bonito. Lo que compras con Ahava es una fea realidad de expolio de recursos y ocupación ilegal en Palestina. A pesar de su etiqueta “Made in Israel”, Ahava fabrica sus cremas con productos que provienen del robo de recursos naturales de la Cisjordania ocupada, concretamente en el asentamiento israelí ilegal de Mitzpe Shalem, a unos viente kilómetros de la milenaria ciudad palestina de Jericó.







