Una injusticia

La Junta de Andalucía podría vender a un fondo buitre las tierras que cultivan vecinos y vecinas de Marinaleda

Una sentencia permite a la administración regional poner a la venta la finca El Humoso, cultivada en régimen de concesión por las cooperativas que generan cientos de puestos de trabajo
Finca el Humoso, de Marinaleda

Conocidas son las luchas que protagonizó el pueblo de Marinaleda para poder tener acceso a la tierra. Querían trabajarla y demostrar que la autoorganización de la clase trabajadora en cooperativas es posible y hasta rentable. Una utopía hecha realidad que ahora se enfrenta a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que da la razón a la Junta de Andalucía, la cual podría proceder al desalojo e incluso poner a la venta las tierras que dan trabajo a tantos vecinos y vecinas de la localidad.

Son 1.200 hectáreas de la finca El Humoso, que son propiedad de la Junta de Andalucía al comprarlas en 1990 al Duque del Infantado tras una intensa lucha jornalera. Los cooperativistas la cultivan en régimen de concesión desde la década de 1990 y esta finca ha llegado a convertirse en el centro de la economía local de Marinaleda, pues generan entre 500 y 700 puestos de trabajo anuales en una localidad de unos 2.500 habitantes.

Ahora una ley de 2011, aprobada por el gobierno regional del PSOE y un decreto de desarrollo de 2021 ya con el PP en el gobierno andaluz, podría permitir, en cuanto la sentencia se haga firme, el desalojo de las fincas y su puesta a la venta. «Hay una preocupación real de que la venta de esta finca suponga el paso previo a la aparición de un fondo buitre que lo compre, instale agricultura extensiva y no se preocupe por la riqueza de la zona, por las vecinas y vecinos y que lo que trate sea esquilmar nuestra tierra para llevarse los beneficios a otra parte», han alertado desde Por Andalucía en una nota de prensa.

La coalición de izquierdas ha traslado a los trabajadores y trabajadoras su «preocupación» por el futuro de la zona y de sus respectivas familias, teniendo en cuenta que el pasado año las cooperativas dieron más de 30.000 jornales, si se vendieran las tierras públicas a fondos de inversión y buitres «sin criterios sostenibles y de calidad» que «dejarían a cientos de familias en paro y a una comarca sumida en la pobreza».

Por su parte, el alcalde de Marinaleda ha manifestado que El Humoso representa «el mayor triunfo de la clase jornalera de Andalucía» y que la intención de la Junta de Andalucía «está clara y es la de vender las 1.200 hectáreas a un fondo de inversión privado». Asimismo, el primer edil ha defendido que las tierras las sigan trabajando los jornaleros de Marinaleda y su comarca, así como que la titularidad sea pública.

«La Junta de Andalucía tiene que sentarse con nosotros para buscar una solución. Recordamos que no queremos las tierras en propiedad sino la explotación y el usufructo de las mismas porque son generadoras de empleo, pero, aún así, estamos dispuestos a negociar la compra por parte del Ayuntamiento a un precio razonable y simbólico que podamos afrontar», ha declarado Sergio Gómez, de Izquierda Unida Podemos con Andalucía.

Desde las cooperativas que gestionan las tierras, recuerdan que, en realidad, el interés del pueblo no es por la propiedad sino por el uso, por seguir cultivando y dando trabajo a los vecinos. Las cooperativas pagan a la Junta de Andalucía un canon anual de 170.000 euros.