El prestigioso abogado y director del Centro Palestino por los Derechos Humanos (PCHR) Raji Sourani, vicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos, pronunció una conferencia en el Colegio de Abogados de Madrid el 22 de enero, de la mano del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe (CSCA) y de la Asociación Libre de Abogados (ALA). Desde el 7 de octubre, Raji Sourani y su familia han sufrido los bombardeos israelíes en dos ataques directos a su casa en Gaza. Tras lograr salir con vida hacia Egipto, se unió al equipo jurídico de Suráfrica que presentó la demanda contra el gobierno de Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por crímenes de genocidio.
“A los abogados que trabajamos en la jurisdicción internacional, Israel nos llama terroristas con traje, y nos acusa de hacer lawfare, y ser agentes de organizaciones terroristas. Por eso estamos en listas negras, todos nosotros, y llevan a cabo campañas contra nosotros, a través de organizaciones como “NGO Monitor”, que se dirigen a cualquier institución que se relacione con nosotros para proporcionarles información clasificada que demuestra lo terroristas que somos”, relató Sourani con una sonrisa llena de dignidad.
“Estoy muy orgulloso de haber defendido a las víctimas palestinas de violaciones de derechos humanos durante los últimos 43 años”, afirmó Sourani al comenzar su conferencia ante sus colegas de Madrid, a quienes relató su itinerario en búsqueda de justicia. Tras concluir que Israel carecía de voluntad de respetar los derechos humanos y que el sistema legal de Israel es cómplice de los crímenes, Raji Sourani y su equipo decidieron recurrir a la jurisdicción universal. Impulsaron un caso ante la fiscalía de Suiza, y dos meses después de presentar la demanda, cambiaron la ley. Y otro en España, con el CSCA, ante la Audiencia Nacional, en 2008, por la masacre de civiles, once de ellos niños, en el barrio de Al Daraj. En 2002: “conseguimos obtener una orden de captura contra 6 líderes en el gobierno y el ejército. Estábamos orgullosos y muy contentos. Pero entonces el ministro Moratinos, públicamente pidió perdón a su homóloga Tzipi Livni, y prometió que arreglaría las cosas. En nueve meses la ley española había cambiado”, para impedir la aplicación de la jurisdicción universal.
Palestina se sumó a la Corte Penal Internacional (CPI, diferente de la CIJ, también con sede en La Haya) en 2015, para denunciar crímenes de guerra de Israel, pero el examen preliminar demoró seis años. En febrero de 2021, la fiscal Fatou Bensouda decidió abrir una investigación, pero fue sustituida por Karim Khan como fiscal de la CPI en junio de 2021. “Sabíamos que estaba muy condicionado por Reino Unido, Alemania y Estados Unidos. Solicitamos una reunión con él y durante dos años y medio se negó a recibirnos, pese a que representamos a miles de víctimas. Presentamos la denuncia ante el comité investigador, enfocada en tres áreas: “primero, el bloqueo de Gaza durante 16 años; segundo, las guerras lanzadas contra Gaza en 2014, luego la represión de la Gran Marcha del Retorno y la guerra de 2021; tercero, las otras violaciones masivas de derechos humanos, como los asentamientos ilegales y otros. No pudimos avanzar en estas denuncias, no por falta de sustentación, sino porque el fiscal de la CPI había tomado una decisión política. Por ello decidimos criticarlo públicamente”.
75 años de nakba y ocupación
“El 7 de octubre sucedió, y cómo lo perciba la gente es irrelevante para mí. La historia no comenzó ese día. Hemos sufrido 75 años de nakba continuada, 55 años de la ocupación del resto de Palestina, incluyendo Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este”, afirmó Sourani.
“Desde el primer día, el presidente de Israel dijo públicamente que “no hay civiles inocentes en Gaza, todos son cómplices, sin excepciones”. El primer ministro, Netanyahu, afirmó: “Los gazatíes deben abandonar Gaza”. ¿Para ir dónde? El ministro de Defensa afirmó que no habría agua, ni electricidad, ni comida, ni combustible para Gaza. Nosotros como abogados sabemos que todo el Derecho Internacional Humanitario tiene un propósito principal: proteger a la población civil en tiempo de guerra. Con estas declaraciones, las autoridades israelíes estaban hablando de infligir sangre y dolor sobre toda la población”.
“Israel justificó la guerra contra Gaza como un acto “en defensa propia”, sabiendo que tal derecho no puede invocarse en actos fuera del territorio de un Estado. Europa y Estados Unidos se hicieron eco de esta justificación, apoyando cualquier acto de Israel en Gaza, sin diferenciar entre civiles y la resistencia armada, pese a que la ocupación se define en el Derecho Internacional como un crimen de agresión. Israel bombardea toda Gaza con F16, F35, artillería, tanques, barcos, drones. Gaza es el territorio más densamente poblado del planeta. ¿Hubo excepciones? No.Hospitales, mezquitas, escuelas… incluso los que hacían cola para comprar pan debían morir. El 75 % del territorio ha sido destruido. En esta parte del mundo no conocíamos el hambre. Ahora la población se muere de hambre.”
Destrucción de Gaza
“Después de convertir sus vidas en un infierno, Israel pidió a la población que se moviera desde el Norte hacia el Sur”, recordó Sourani. “La población sufría la muerte, el terror, la privación de todo, sin saber si iban a estar muertos en cualquier momento. A los que todavía respiraban se les dijo que fueran al Sur, y la gente empezó a moverse. Entonces los bombardearon en los “corredores seguros” por los que les habían dicho que se desplazaran. Cientos de personas fueron asesinadas mientras huían hacia el Sur. Israel continuó bombardeando el Norte y el Sur, hasta que arrinconaron 1,7 millones de personas en 25 kilómetros cuadrados, que ahora se encuentran en las calles de Rafah, sin techo, soportando una tensión sin precedentes”.
“Todo el mundo sabe lo que está pasando en Gaza. Aún así, hay gobiernos occidentales que no quieren ver y que están apoyando a Israel políticamente, legalmente, con armas, con financiación, en un acto de genocidio. ¿Por qué? No lo entiendo”. Sourani habló del doble rasero de la comunidad internacional.
Salvo muy pocas excepciones, como Irlanda, España, Bélgica, Luxemburgo, ningún gobierno occidental ha levantado la voz. Se han sumado al genocidio.
“Hemos recurrido a todo el mundo, denunciando que hay un genocidio, urgiendo a la comunidad internacional a detenerlo. Al menos, pidiendo que se declare un cese al fuego humanitario. Salvo muy pocas excepciones, como Irlanda, España, Bélgica, Luxemburgo, ningún gobierno occidental ha levantado la voz. Los demás países se han sumado al genocidio. La fiscalía de la CPI no se ha movido, la jurisdicción universal tampoco, el sistema legal en Israel es cómplice”. Solamente Suráfrica ha actuado ante la Corte Internacional de Justicia.
Demanda surafricana ante la CIJ
“Gracias a Dios todavía hay Estados que creen en la dignidad y en el imperio de la ley”, afirmó Raji Sourani. “Los descendientes de Nelson Mandela fueron leales y decidieron dar una lección a los gobiernos occidentales. Con toda la autoridad moral que Suráfrica representa, fueron elocuentes, fuertes. Abogados surafricanos, irlandeses y palestinos en un equipo único”, recordó emocionado evocando la histórica audiencia pública en la CIJ el 11 y 12 de enero.
Sourani explicó que la demanda ante la Corte Internacional de La Haya puede llevar años, y por eso se ha separado el caso como tal, y las medidas cautelares, de aplicación inmediata: cese al fuego, ayuda humanitaria a la población, retorno de los desplazados a sus lugares de origen y fin de la separación entre Gaza y Cisjordania.
“Esperamos que en las próximas dos semanas la CIJ resuelva sobre las medidas cautelares solicitadas. Entonces Estados Unidos y Europa deberán afrontar la gran pregunta: dejar de politizar y mercadear con el derecho internacional y los derechos humanos. Detener la ley de la selva e imponer el imperio de la ley”. Lo primero implicaría, recordó Sourani, suspender el Acuerdo de Asociación UE-Israel que permite al 63 % del comercio israelí operar sin aranceles.
“No vamos a ser víctimas del Occidente racista y colonialista. Tenemos derecho a nuestra autodeterminación; la libertad y la dignidad se ejercen”
La voz de Raji Sourani resonó en la sala del ICAM: “No vamos a ser víctimas del Occidente racista y colonialista. Somos como las piedras de nuestros valles, no nos moveremos. Tenemos derecho a nuestra autodeterminación, la libertad y la dignidad se ejercen”.







