La lucha por la vivienda se intensifica

Movilización estatal contra la especulación: «Acabemos con el negocio de la vivienda»

Decenas de ciudades se preparan para una gran manifestación el 5 de abril para exigir alquileres asequibles y el fin del modelo rentista

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Los colectivos y sindicatos de vivienda en España han convocado una jornada de manifestaciones el 5 de abril para combatir el modelo especulativo que afecta a miles de familias. Exigen una reducción del 50% en los alquileres, contratos indefinidos, recuperación de viviendas vacías y prohibición de la compra especulativa para garantizar el derecho a la…

Los colectivos y sindicatos de vivienda han lanzado un nuevo pulso al modelo especulativo que asfixia a miles de familias en España. Conscientes de que la vivienda se ha convertido en el principal problema para la ciudadanía, una decena de organizaciones ha convocado para el próximo 5 de abril la primera jornada de manifestaciones a nivel estatal, bajo el lema “Acabemos con el negocio de la vivienda”.

El Sindicato de Inquilinas y otros colectivos han venido tejiendo una red de resistencia en todo el país contra el “sistema rentista que sostiene el modelo de vivienda actual”, y ahora buscan transformar la indignación en una respuesta masiva. “Tras las multitudinarias manifestaciones por el derecho a la vivienda que tuvieron lugar en otoño en las principales ciudades, el 5 de abril damos un paso más allá para salir simultáneamente a las calles en decenas de ciudades en un mismo golpe de efecto”, han señalado en un comunicado.

Desde Madrid, organizaciones como la PAH de Vallekas denuncian que “nos echan de nuestras casas, nos ahogan con precios imposibles y nos criminalizan por sobrevivir”. Mientras los gobiernos y los partidos institucionales siguen protegiendo la rentabilidad de este negocio, el movimiento de vivienda se planta para exigir un giro en las políticas públicas.

El diagnóstico es claro: el encarecimiento de los alquileres se ha convertido en una barrera insalvable para miles de personas y en una de las principales causas de empobrecimiento de la clase trabajadora. Frente a esto, los convocantes reclaman medidas urgentes: una reducción del 50% en los precios del alquiler, la instauración de contratos indefinidos para frenar la expulsión de inquilinos cada cinco o siete años, la recuperación de viviendas vacías y turísticas, la prohibición de la compra especulativa, la desarticulación de los grupos de desokupación y un aumento significativo del parque público de vivienda.

Las demandas no son nuevas. El pasado 9 de febrero, más de 15.000 personas salieron a la calle en Madrid exigiendo soluciones inmediatas y recordando que la vivienda no es un bien de mercado, sino un derecho fundamental. Ahora, con la vista puesta en la movilización del 5 de abril, los colectivos esperan que la ciudadanía se sume en masa para cambiar el rumbo de un modelo que, lejos de garantizar hogares, alimenta la desigualdad y la precariedad.