El acuerdo sobre materias primas impuesto por Trump

El gobierno de Trump presionó a Ucrania para firmar un acuerdo que permitiría a Estados Unidos extraer recursos valiosos a cambio de asistencia. Zelensky rechazó el primer borrador por falta de garantías de seguridad. La EU también busca colaboración, destacando las dificultades para viabilizar la minería en medio del conflicto.

El gobierno de Trump ha presionado al régimen de Kiev para que firme un acuerdo que permita a Estados Unidos extraer del país unos 500.000 millones de dólares en valor en forma de materias primas (minerales, petróleo y gas) incluidos derechos sobre minerales de tierras raras como compensación por la ayuda que Kiev ya recibió de la administración anterior de Joe Biden.

Zelensky se negó a firmar un borrador inicial del acuerdo a principios de este mes porque no incluía garantías de seguridad para Ucrania, lo que generó frustración en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos deseaba como objetivo geopolítico el acuerdo sobre minerales estratégicos,  tras una intensa campaña de presión con una dura retórica de declaraciones del presidente en redes, una escalada verbal en que Trump llamó a Zelensky “un dictador sin elecciones” y afirmó que su apoyo entre los votantes estaba cerca del mínimo, advirtiéndole que debía alcanzar un acuerdo de paz pronto o «no le va a quedar país». Trump decidió que Keith Kellogg -su enviado especial para Ucrania y Rusia- viajara a Kyiv para encarrillar las negociaciones. Kellogg logró su cometido y el acuerdo se planea se firmaría este viernes que sería el primer triunfo diplomático que se anota Trump.

El Acuerdo es reflejo de las luchas entre bloques capitalistas de poder

Una vez más se ha dado el caso de luchas entre bloques de poder, en este caso la lucha por las materias primas de Ucrania entre EEUU y la UE.

La Unión Europea depende de terceros países para obtener minerales críticos, el 13 de julio de 2021 la UE y Ucrania habian firmado un Memorándum de Entendimiento (MoU) sobre la Asociación Estratégica en Materias Primas que acordarse cooperaciones en la exploración de nuevos yacimientos primarios y secundarios, digitalización de documentación geológica y minera, reciclaje de materiales críticos, modernización de los procesos y tecnologías de extración y refinado o facilitar las oportunidades de negocio entre las cadenas de valor de las baterías bajo el paraguas del Acuerdo de París, el conflicto militar de 2022 dió al traste la ejecución de memorándum.

La UE no ha desistido en su intención, durante la visita de la Comisión Europea para conmemorar el tercer aniversario del conflicto militar, el comisario europeo de Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, aprovechó para presentar la propuesta rival europea a los funcionarios ucranianos con los que se reunió en Kiev. Manifestó que: “21 de los 30 materiales críticos que necesita Europa pueden ser suministrados por Ucrania en una asociación beneficiosa para todos«, y puntualizó que «El valor añadido que ofrece Europa es que nunca exigiremos un acuerdo que no sea mutuamente beneficioso» en clara alusión al encargo realizado por el secretario del Tesoro estadounidense, sin embargo Sejourne no especificó qué recursos están incluidos ni proporcionó más detalles sobre el acuerdo.

Acuerdo atípico de Trump

Lo primero es que no se trata de una “reparación de guerra” al uso: Washington no ha participado directamente in situ en la contienda, sino que únicamente ha prestado apoyo económico y militar para su defensa. El acuerdo de Trump es una especie de acuerdo duro devastador para la apreciación estadounidense de la anterior administración de Biden de lo que representaba el conflicto militar para Occidente. No es algo inaudito que los acreedores extranjeros quieran garantías, de hecho es algo bastante habitual, pero transformar una relación que desde el comienzo de la guerra se había planteado en términos muy diferentes, de repente se convierta es un acto de “extorsión” al exigir un acuerdo de caución de remuneración económica al régimen de Kiev.

Por de pronto el plan sustancial para la extracción de recursos reales de Ucrania derriba y destruye por completo el marco de legitimidad que rodeaba la ayuda occidental a Ucrania, dicho marco al que se siguen aferrando la UE y países de la OTAN con su visita relámpago de apoyo el pasado 24 de febrero en la Cumbre internacional inesperada denominada Support Ukraineen el contexto de los contactos bilaterales entre EEUU y Rusia para un acuerdo de paz a sus espaldas.

La presión a firmar el acuerdo viene a satisfacer el instinto básico de Trump de que EEUU ha sido estafado, ya utilizó un tipo de discurso muy similar en Irak, cuando no entendía por qué Estados Unidos había gastado toda esa sangre y dinero y no había terminado en petróleo. El líder republicano calificó el acuerdo como «un gran negocio» que podría valer un billón de dólares, refiriéndose a los minerales de tierras raras  y otros recursos: «Puede ser lo que sea, pero son cosas valiosas».

La mosca detrás de la oreja

Distintas organizaciones e investigadores han cuestionado los datos reales sobre los yacimientos que se engloban bajo la denominación de “materias primas críticas” por su uso en multitud de industrias punteras. En el arranque de 2022, la ONU estimaba que el 5% de todos los minerales críticos que hay en la corteza terrestre están en Ucrania. Ellie Saklatvala analista sénior de metales de la consultora de materias primas británica Argus pone en entreaviso: “Una cosa es tener tierras raras en el suelo, pero es otra muy distinta tener un depósito comercialmente viable”.                                                      

La propia Administración estadounidense, a través de su Servicio Geológico, no cita a Ucrania en el listado de países que sí cuentan con cantidades reseñables tierras raras. Sobre la viabilidad de la explotación, Gracelin Baskaran directora del Programa de Seguridad de Minerales Críticos en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington, DC. y Meredith Schwartz investigadora asociada del Programa de Seguridad de Minerales Críticos en el CSIS. opinan que es poco probable que tenga consecuencias a mediano plazo dadas las barreras a la inversión.

En primer lugar, hay muy pocos datos sobre si los elementos de tierras raras y otros materiales estratégicos de Ucrania son comercialmente viables para su explotación. Roman Opimakh, ex director general del Servicio Geológico Ucranio, (SSGSU) declaró sus dudas: “Desafortunadamente, no hay una evaluación moderna” [de las reservas]”, los mapas existentes fueron realizados hace 30 a 60 años por la Unión Soviética y se basan en métodos de exploración antiguos. Las consideraciones que afectan la viabilidad comercial de los depósitos mineros incluyen la profundidad, la calidad del mineral, los subproductos y la ubicación.

En segundo lugar, la guerra ha destruido infraestructuras esenciales. La minería es una de las industrias que más energía consume en todo el mundo: representa aproximadamente el 38% del consumo energético industrial mundial y alrededor del 15% del consumo total de electricidad a nivel mundial. Entre 2022 y 2023, casi la mitad de la capacidad de generación de energía de Ucrania fue ocupada por fuerzas rusas, destruida o dañada, mientras que aproximadamente la mitad de las grandes subestaciones de la red del país sufrieron daños por ataques con misiles y drones. Como resultado, Ucrania se ha quedado con solo un tercio de su capacidad energética anterior a la guerra. Será necesario construir una infraestructura energética significativa para que pueda comenzar la exploración o producción de minerales.

El primer foco de dudas, las empresas mineras dudan en hacer inversiones a largo plazo, dado el inminente riesgo de seguridad en Ucrania. La minería es una inversión a largo plazo y de gran intensidad de capital. A nivel mundial, se necesitan un promedio de 18 años para desarrollar una mina, y cuesta 500 millones de dólares y 1.000 millones de dólares construir una mina y una planta de separación. Una mina nueva puede funcionar durante más de 50 años. La confianza en la estabilidad política y económica de una jurisdicción es fundamental, dado el tamaño y la longevidad de la inversión.

El segundo foco de dudas está en la capacidad de explotar estos recursos. La minería es uno de los sectores más intensivos en energía que hay, y Ucrania tiene un serio problema en ese ámbito: su capacidad de generación de electricidad ha quedado reducida a la tercera parte de lo que era antes de la guerra, según las últimas cifras de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). “Así que, antes de empezar a explorar y extraer minerales, será necesaria una expansión significativa de su infraestructura energética”,

El tercer foco está en las previsibles reticencias de las mineras a invertir a lo grande en un país en el que los riesgos de seguridad siguen (y previsiblemente seguirán) siendo mayúsculos. “La minería es intensiva en capital y de largo plazo. Desarrollar una mina y una planta de separación toma, de media, unos 18 años y cuesta entre 500 y 1.000 millones de dólares, así que la estabilidad política y económica de la jurisdicción donde esté es crítica. Y aunque Trump, Putin y Zelenski alcancen un acuerdo, la amenaza de nuevos combates o de una expropiación de tierras continuará dada la propia naturaleza de este conflicto” señalan Baskaran y Schwartz.

Aunque Ucrania tiene una variedad de depósitos minerales, no es rica en sitios de tierras raras viables y escalables. Eso sí lo sabemos”, escribe Ellie Saklatvala. “Los depósitos ucranios no se han sometido a estudios en profundidad, en parte porque la industria minera ha priorizado otros” de disponibilidad (y rentabilidad) inmediata, como los de mineral de hierro, carbón y titanio. “Así que es posible que salgan más a la luz, pero no con un valor de medio billón de dólares”, en referencia a la cifra mágica de 500.000 de Trump.