Enrique Santiago, diputado de Sumar y secretario general del Partido Comunista de España (PCE), intervino este martes 29 de abril en el acto Más Derechos para Vivir en Paz, celebrado en vísperas del Primero de Mayo, junto a Unai Sordo (CCOO), Pepe Álvarez (UGT) y Sira Rego (ministra de Juventud e Infancia). En su discurso, Santiago defendió el papel fundamental del movimiento obrero en la construcción de una sociedad más justa y pacífica, y alertó sobre el auge del discurso belicista y la amenaza del rearme en Europa.
“La clase obrera siempre ha necesitado la paz”, afirmó Santiago, quien denunció que “la guerra es un negocio inmenso del capital internacional, el mismo que ha convertido la vivienda en una mercancía”. Según el dirigente comunista, el rearme promovido por la OTAN está ligado directamente a recortes en derechos sociales y en pensiones, como advirtió el propio secretario general de la Alianza Atlántica. “Nos quieren hacer elegir entre misiles y derechos sociales”, sentenció.
Santiago también reivindicó el papel ejemplar de la sociedad española y de los servidores públicos tras la reciente avería masiva en el sistema ferroviario, en contraposición con el intento de instrumentalización política por parte de la derecha. Mencionó especialmente el papel solidario de la militancia del PCE en Puertollano, que suspendió sus celebraciones para asistir a los viajeros afectados.
De cara al Primero de Mayo, el líder del PCE llamó a “llenar las calles en las más de 80 movilizaciones convocadas” y a convertir la jornada en una “gran fiesta del trabajo y un amplificador de las conquistas logradas”. También insistió en que la próxima batalla debe ser la reducción de la jornada laboral, una medida que, según señaló, necesita respaldo popular para consolidarse en el Parlamento.
En su intervención, Santiago subrayó que “la seguridad no se consigue con más gasto militar, sino con servicios públicos fuertes, energía bajo control democrático, y una respuesta decidida frente al cambio climático y las catástrofes”. Frente al modelo autoritario de la extrema derecha, concluyó, la izquierda debe seguir organizándose “en los centros de trabajo, en las instituciones y en las calles” para defender la paz, los derechos y la justicia social.







