La recién estrenada campaña de la declaración de la renta (en adelante IRPF) pone de nuevo ante nuestros ojos una de las más abiertas contradicciones del Estado español que, de una parte, se define como aconfesional en la Constitución (art. 16) pero, a la vez, pone todo su aparato institucional al servicio de una financiación privilegiada a la Iglesia Católica (IC), a costa de todos los contribuyentes obligados al pago…