En la madrugada del 8 de noviembre de 2010, una oleada de gritos incendió el campamento de Gdeim Izik. Lo que durante semanas había sido una ciudad de lonas blancas, de resistencia y dignidad, se convirtió en humo y ceniza. La imagen de las jaimas arrasadas, no obstante, cuenta una historia de violencia mucho más larga: la que Marruecos llevaba ejerciendo contra el pueblo saharaui desde 1975. Una violencia que…