Valga la edad como motivo para un homenaje, si bien la linde hubiera podido ser cualquier otro año tras los muchos de trayectoria personal de Salvador López Arnal, el amigo bondadoso e intelectivo, que fue profesor de matemáticas y de filosofía antes de jubilarse, y que sigue dándonos los frutos de su tarea tras ese paso de la actividad a la pasividad, según el lenguaje administrativo, y cuya amistad es…