Antes de entrar a valorar, desde una perspectiva sindical y de clase, la actual situación de la llamada crisis energética, debiéramos partir del convencimiento de que el conflicto en Ucrania y el escenario geopolítico han agudizado aún más las debilidades ya existentes de la industria en España. Fue en junio del 2021 cuando comenzamos a sufrir los fuertes incrementos de los costes energéticos. Comenzábamos hace algo más de un año…