La pobreza no es una estadística, sino millones de vidas rotas: madres solas que se saltan comidas, jubilados que tiritan de frío, jóvenes titulados encadenados a la precariedad. El pueblo de Francia se hunde en la pobreza y, al mismo tiempo, la crisis democrática francesa se agrava, consecuencia directa de las políticas de Macron al servicio de los más ricos. En 1996, las 500 mayores fortunas poseían el 6 %…