Cuando la militancia comunista se aproxima a la apasionante experiencia histórica del comunismo en China, lo primero que le llama la atención es su forma de organizar la política económica. Ese atractivo no es de extrañar: son muchas y muy variadas las hazañas del “socialismo con peculiaridades chinas” en lo que a desarrollo se refiere.
Los recientes acontecimientos relacionados con los paros en el sector del transporte nos han situado en una encrucijada. En ella convergen diferentes vías para analizar la situación, caminos que pueden fácilmente llevar a destinos opuestos. Es sintomático que los actores progresistas estén divididos entre el respaldo a estas movilizaciones y su crítica. Dedicaré las próximas