La cuestión de la vivienda en España ha evolucionado desde las luchas vecinales de los años 70 hasta una feroz crisis habitacional. Aunque se intentó universalizar la propiedad, la crisis de 2008 provocó un aumento significativo del alquiler. Actualmente, inquilinos y movimientos sociales desafían el modelo actual, exigiendo reformas sustanciales en la relación con la vivienda.